Hechos de la economía

Por Venezuela Real - 21 de Agosto, 2006, 10:50, Categoría: Economía

D. F. Maza Zavala
El Nacional / A-8
16 de Agosto de 2006

Ha transcurrido un semestre de este año y es oportuno hacer algunas consideraciones preliminares sobre la evolución de nuestra economía, algunos resultados de su movimiento. En primer lugar, desde luego, los precios del petróleo continúan en alza --el promedio para este año podría estar en US$ 58 el barril-y todos los indicios conducen a esperar que esta coyuntura favorable proseguirá. Los ingresos en divisas que pudieran obtenerse de la exportación de hidrocarburos alcanzarán a USS$ 55.000 millones, lo que permitirá atender las necesidades de pago al exterior y habrá un margen apreciable para la acumulación de reservas, las que ahora se cifran en US$ 32 millardos aproximadamente. Los activos en divisas poseídos por todo el sector público, inclusive el Banco Central, ascienden a US$ 52 millardos aproximadamente, cantidad muy considerable para una economía de las dimensiones de la venezolana y que representa una capacidad de pago al exterior suficiente para afrontar con relativa tranquilidad el inmediato futuro.

El crecimiento económico estimable para este año estará comprendido entre 7% y 9%, tasa apreciable que se agregará a la serie que se viene registrando desde el último trimestre del año 2003, con énfasis en la actividad no petrolera, lo que puede interpretarse como un elevado efecto multiplicador del ingreso petrolero, básico de esta economía. Este efecto se transmite, por supuesto, mediante dos principales vertientes: el gasto gubernamental y el de la industria petrolera para sus necesidades internas, excluido el aporte fiscal e incluidos los fondos aplicados a programas sociales. El componente social del gasto del Estado (con Pdvsa y sus filiales como parte de éste) es considerable y su eficacia debe manifestarse en el mejoramiento de los servicios que benefician a la mayoría de la población (salud, educación, seguridad social, principalmente) y en el aumento del poder adquisitivo nominal de importantes grupos de población.

También hay que mencionar el efecto en el nivel de empleo, que, según la estadística del INE, ha mejorado sensiblemente, aunque sería conveniente conocer con detalle la composición de esta variable para su evaluación desde el punto de vista de la productividad real, ya que la ocupación en el sector informal es bastante elevado (más de 45% de la población activa).

En todo caso, el hecho de que amplios grupos sociales dispongan de ingresos monetarios más o menos periódicos implica una expansión de la demanda de consumo que, a la parte que fortalece en lo posible el nivel de vida, es condición indispensable para que la producción tenga mercado. Desde luego, vale la pena mencionar la conveniencia de un análisis del patrón de consumo y en relación con éste de la distribución del ingreso nacional.

Las fuentes del crecimiento económico tienen doble dimensión y calidad: la propiamente coyuntural, en la evolución del corto y mediano plazo, y la de sostenimiento en el largo plazo. Los factores coyunturales se combinan con los de sostenimiento, ya que los procesos económicos no tienen solución de continuidad y la dinámica de la realidad es compleja, por lo que no es perfectamente posible separar unos de otros.

Si existe la probabilidad de que la bonanza petrolera se prolongue por varios años, se podría indicar que habrá la oportunidad --irrepetible en un período estimable entre 5 y 10 años-de fundar las bases relativamente permanentes para el desarrollo de una economía equilibrada, reproductiva, equitativa y, en consecuencia, de una sociedad sana, con un nivel de bienestar satisfactorio y libre en lo posible de la inestabilidad, la incertidumbre y la pobreza. Para ello se requiere una estrategia nacional de desarrollo que tenga el consenso de la colectividad, con objetivos definidos viables y consistentes, políticas macroeconómicas coordinadas y cooperación entre los distintos actores y factores del quehacer nacional.

Cualquier examen del desenvolvimiento económico debe contemplar la oferta y la demanda agregadas, en sus componentes: la primera, bienes y servicios de producción interna y de importación, la segunda en cuanto al consumo y la inversión. Coyunturalmente se está recurriendo en proporciones extraordinarias a la importación para atender requerimientos emergentes del consumo, lo que es posible en razón de la fuerte capacidad para importar de que se dispone; sin embargo, ello puede afectar de alguna manera a la producción interna, por lo que hay que coordinar la necesidad de importación de ciertos bienes con el potencial de producción de ellos en el país; desde luego es deseable que un componente calificado de la importación (de bienes de capital fijo, insumos y tecnología) se ajuste a las necesidades de la producción y de la capacidad para producir.

En este sentido, la oferta agregada y la demanda se interrelacionan (también en otros sentidos, por supuesto). Se estima que estamos en la proximidad de la utilización de 90% de la capacidad existente y si no se toman providencias oportunas para ampliar esa capacidad y fortalecerla con adelantos tecnológicos y eficiente utilización de fuerza de trabajo, se correría el riesgo de aumentar la presión inflacionaria.

Al efecto hay que mencionar --sin entrar por ahora en un análisis del fenómeno-que al parecer estamos en una situación que podría calificarse como la barrera inflacionario a nivel inferior, y más brevemente de inflación rebelde como algún autor latinoamericano la ha bautizado. Es más difícil lograr el descenso de algunos puntos en el índice inflacionario alcanzada aquella situación que un repunte de ese índice, como lo muestra nuestra propia experiencia.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Agosto 2006  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog