Falta de transparencia empaña el gasto de Bs 27,7 billones en misiones

Por Venezuela Real - 25 de Septiembre, 2006, 9:55, Categoría: Economía

CORINA RODRÍGUEZ PONS
El Nacional
23 de Septiembre de 2006

Investigadores de la UCAB y de la UCV comprobaron fallas e inconsistencias en la ejecución de los programas sociales en los que el Gobierno ha invertido 27,7 billones de bolívares

El propio Chávez confesó que las misiones se crearon con fines electorales

El 12 de noviembre de 2004, el presidente Chávez hizo una confesión en el teatro de la Academia Militar. "En 2003 me dieron una noticia bomba: si el referéndum fuera ahorita, usted lo perdería (...) Fue entonces cuando empezamos a trabajar con las misiones y empecé a pedirle apoyo a Fidel. Me dijo: `Si algo sé yo es de eso’. Y empezamos a inventar las misiones". Las palabras fueron anotadas por la asesora Marta Harnecker.

El grupo de economistas de la Universidad Central de Venezuela que desde hace meses investiga los resultados de los programas sociales conocidos como misiones no pasó por alto esa revelación. "El Presidente admitió ante alcaldes, ministros y diputados que creó las misiones para superar una situación electoral adversa, no buscaba un efecto real", concluye Manuel Rodríguez Mena, ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV y líder del equipo.

En 2003, el Gobierno destinó 516 millardos de bolívares a las misiones. Al año siguiente, ese presupuesto se elevó a 5,3 billones de bolívares, y el 12 de septiembre de este año el ministro de Finanzas anunció que el gasto de 2006 iba por 14,8 billones de bolívares, monto 8 veces mayor al que había previsto al momento de formular la Ley de Presupuesto de 2006. En total, el Gobierno anunció una inyección de 27,7 billones de bolívares a estos programas.

¿Ha sido eficiente el uso de semejante cantidad de dinero? Rodríguez Mena afirma que "los problemas estructurales de la pobreza no han sido tocados en absoluto por las misiones, porque ese no era el interés del Gobierno desde un principio". Cree, en cambio, que el "efectismo" de las misiones sí rindió ganancias políticas.

¿En qué se gasta?

Los investigadores de la UCV se percataron de que, según el Ministerio de Educación, en la Misión Ribas están inscritos 600.634 estudiantes, pero sólo reciben beca (de 180.000 bolívares mensuales) o incentivo (200.000 bolívares mensuales) 122.368 personas, de acuerdo con la lista de nombres y cédulas de identidad que publica Pdvsa.

Así que, para Rodríguez Mena, las misiones generan dos efectos: "La lealtad política que siembran entre quienes reciben algo en concreto, bien sea el dinero de una beca o el mercado a precios más bajos. Y las expectativas que producen en otro grupo, que espera que en algún momento le toque recibir el mismo beneficio". Calcula que ese segmento puede ser 9 veces mayor al de los que se benefician, pero es igual de leal. "Chávez siempre se dirige a los dos segmentos y no le interesa ser eficiente; es decir, atender a todos.

Su elemento de evaluación es el efectismo social".

Baldomero Vásquez, otro de los investigadores de la UCV, calculó que el Gobierno necesitará 273,7 millardos de bolívares este año para pagar las asignaciones que registra Pdvsa mes a mes. Se pregunta entonces por qué el presupuesto de la Misión Ribas de 2006 es de 726 millardos de bolívares. ¿En qué se gastan los otros 452,3 millardos de bolívares?

No lo podrán responder hasta que la industria petrolera rinda cuentas. Lo mismo ocurrió en 2004 y en 2005. La asignación durante esos dos años fue de 915,7 millardos de bolívares, según un boletín de Pdvsa. Pero para pagar las 100.000 becas que Chávez dijo que otorgó sólo necesitaban 384 millardos de bolívares, lo que hace una diferencia de 531 millardos, que los investigadores no saben en qué se han utilizado.

Del total de 1,6 billones de bolívares que el Presidente ha destinado a este programa en los últimos tres años, es una incógnita el uso que se le dio a 984 millardos de bolívares.

"Puede ser que el dinero se haya usado para pagar a los facilitadores (cerca de 19.000 personas) o comprar los equipos y videos que ellos usan", admite Vásquez. "Pero también se podía usar para cancelar muchas más becas".

Rodríguez Mena apunta que "al Gobierno le basta gastar 10% del monto que dice invertir para obtener no el efecto real, sino el efectismo social".


Quién vive de las misiones
El director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB, Luis Pedro España, también decidió determinar la eficacia del gasto de las misiones en su estudio La inclusión social.

Descubrió que estos programas no pueden tener un impacto social positivo, porque se aplican con una falla fundamental desde el principio: la inscripción en ellos se hace sin atender criterios sociales. El sistema de elegibilidad es voluntario y no transparente.

A partir de la información oficial sobre el número de inscritos en las misiones en cada estado, el investigador identificó que no hay más beneficiarios en las entidades donde hay más desempleo, pobreza o deserción escolar. "En una entidad con alto desempleo, como Monagas, la cobertura del programa Vuelvan Caras es baja", observó.

Al intentar identificar cuál ha sido el criterio para la asignación de los recursos de cada misión, comprobó que la mayor correlación es con la variable poblacional. Hay más inscritos en las misiones en los estados donde hay más habitantes. "Parece ser que la idea es captar e inscribir beneficiarios. Puede que no importe el criterio. Bastará con que el particular así lo desee. Una política social con semejantes directrices no sólo tiene poca sostenibilidad financiera, sino además poco impacto", dice el estudio. "Creo que el efecto de las misiones es mucho más político que social", concluye.

El director del Centro de Investigaciones Culturales y Educativas de la UCAB, Mariano Herrera, verificó que la situación de deserción escolar en el país continúa igual. Durante el período escolar 1999-2000 dejó de estudiar 4% (163.002) de los que cursaban de primer a noveno grados, que en el país son los años de educación obligatorios. En el lapso 2004-2005 abandonó las aulas 4,21% (203.492) de los estudiantes.

"Las misiones educativas no resuelven el problema, porque se diseñaron para alimentarse de esos estudiantes que desertan. Atacan la consecuencia del problema, no la causa", explica Herrera.

Advierte el especialista que el remedio que aplicó el Gobierno sale más costoso. Pagar la beca a cada inscrito de la misión Ribas cuesta 1.000 dólares al año, calcula. Para mantener un estudiante de educación media, el Gobierno gastó 120 dólares el período escolar 20052006. Quiere decir que formar a un muchacho de séptimo grado a segundo año de diversificado cuesta 40% menos que educarlo en la Misión Ribas.

España apunta otra diferencia entre el sistema educativo formal y esta educación paralela: "El mecanismo de selección de las misiones es injusto, porque lo que es igual entre desiguales, es injusto".

El sociólogo cree que el Gobierno prefiere este sistema de protección social, porque genera una expectativa entre los que todavía no se benefician, que sin duda produce un rendimiento político, que denomina clientelismo prepago. "Votas por el candidato para tener luego la opción de obtener el beneficio, antes pasaba lo contrario", dice.

Misioneros de Maisanta
Los investigadores de la UCV ahora también ponen en duda que en la Misión Ribas estén inscritas 600.000 personas, como aseguran las estadísticas oficiales. Al intentar cotejar la información con la lista Maisanta, el archivo revela efectivamente que 555.795 personas dicen estar inscritas en este programa social. Pero al revisar las primeras 50 cédulas, descubren que 4 personas que aparecen en el Registro Electoral Permanente y dicen estar sacando el bachillerato a través de ese programa educativo, ya fallecieron. Otras 4 tienen más de 100 años.

Lo mismo ocurre con Vuelvan Caras. Hay un grupo de 291 venezolanos mayores a 125 años, y 7 de éstos están en el programa de entrenamiento laboral.

"Hay que decir que las cifras de las misiones son muy agregadas", explica el profesor España. Rodríguez Mena concluye que "si se administran con un presupuesto discrecional, evidentemente no hay forma de obtener cifras confiables sobre ese gasto social".

Las cifras del Ministerio de Finanzas revelan que más de 60% del dinero que se invierte este año en las misiones proviene de Pdvsa, del Fonden y otras fuentes distintas al presupuesto nacional y sus créditos adicionales. Ello comprueba que se financian con un presupuesto paralelo.

"No es algo casual. Ha sido organizado así para aplicar la teoría de Eudomar Santos y gastar a discreción. No hay necesidad de definir asignaciones específicas, pueden en cambio trabajar con cifras globales, gastar al por mayor y aplicar el método de la improvisación", asegura Rodríguez.

"Creo que el efecto de las misiones es mucho más político que social"






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Septiembre 2006  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog