El primer gran pulso de Chávez con Estados Unidos, en manos de la Asamblea de la ONU

Por Venezuela Real - 16 de Octubre, 2006, 10:13, Categoría: Política Internacional

Manuel Erice
ABC - España
14 de Octubre de 2006

MADRID. Mañana no cuentan la sátira, la mueca forzada ni la sobreactuación en el discurso. Esta vez, el escenario, la Asamblea General de Naciones Unidas, servirá ni más ni menos que para elegir mediante votación secreta a los cinco nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, y, en especial, para dilucidar democráticamente el auténtico pulso de Hugo Chávez a Estados Unidos en pos de la silla en este órgano que deja vacante Argentina. Si las bravatas del presidente de Venezuela se cumplen, su país recibirá el apoyo de dos tercios de la Asamblea y se sentará durante el bienio 2007-2008 en el puesto que representa a América, en perjuicio de Guatemala, a quien respalda el Gobierno de Bush. Pero nadie se atreve a dar un pronóstico dado el elevado número de países que no se han pronunciado. Entre los ruidosos anuncios de Chávez de que se ha granjeado múltiples apoyos y la silenciosa campaña norteamericana y guatemalteca para sumar respaldos, se abre paso la idea de que ninguno de los aspirantes obtendrá los necesarios 128 de 192 miembros, lo que llevaría a nuevas votaciones en días posteriores.

Una apuesta con riesgo

La apuesta de Venezuela por ser «la voz del Sur frente al imperio mundial del abuso» y la alternativa al «diablo», en expresiones de Hugo Chávez, ha sido tan ambiciosa y reiterativa que ha empeñado parte de su prestigio y en doble dirección. Un fracaso daría argumentos y alas a su contrincante Manuel Rosales en plena campaña para las elecciones presidenciales del 3 de diciembre. Sería la prueba del nueve que busca la ascendente alternativa a la rimbombante «revolución bolivariana» de que el discurso del enfrentamiento, sea cual sea el enemigo, no da resultados. Al igual que un éxito en la ONU apuntalaría la candidatura chavista, hoy todavía unos diez puntos por encima según los últimos sondeos. De puertas afuera, si Venezuela quedara fuera del Consejo, sería notable el revés a la principal estrategia de su presidente: la de liderar una alianza latinoamericana y de países no alineados frente a la denostada hegemonía norteamericana.

En la que ha sido una ofensiva diplomática sin cuartel, personal y de la mano de su canciller, Nicolás Maduro, no exenta de citas con líderes poco deseables para los gobiernos europeos y norteamericanos, un optimista Chávez asegura contar con los apoyos de sus socios en Mercosur -Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay-; los 14 de la Comunidad del Caribe -Caricom-; toda la Liga Árabe, que agrupa a más de una veintena de países, así como, según afirma, «una mayoría de países africanos». Contando con Rusia y China, ya decantados, y con algunos países asiáticos más.

Verdad es que su paralela afición a buscar las cosquillas de aquellos presidentes que prefieren adoptar acuerdos comerciales con Estados Unidos garantizan votos a Guatemala. Además del caso de Alan García, cuya limpieza en las urnas en Perú puso en entredicho, la verborrea de su embajador en Chile, finalmente destituido por arremeter contra la política de Michelle Bachelet, sitúa muy en el aire que el país del cono sur acabe dándole su apoyo.

Abandonando el histrionismo de otros momentos, Chávez tampoco ha ahorrado guiños a los indecisos en la recta final de esta particular campaña para formar parte del órgano de seguridad de la ONU. Pese a ser uno de los pocos jefes de estado que han rendido visita al criticado presidente norcoreano, Chávez, aunque no por boca propia, ha tenido que rechazar la prueba nuclear que ha soliviantado la diplomacia internacional, aunque algo matizada con un «hágalo quien lo haga». Una equidistante fórmula que recuerda a la condena de la violencia («venga de donde venga») utilizada por el nacionalismo radical en el País Vasco.

Las cuentas estadounidenses son más reservadas, aunque algunas fuentes consultadas dan por hecho que el reparto de fuerzas está equilibrado. Guatemala recibiría el apoyo de los miembros del norte y el centro de América -excepto el Caribe-, de la casi totalidad de los europeos y de parte de los africanos y asiáticos. Aunque para esta votación se descarta la posibilidad de terceras vías, Estados Unidos no las descarta en votaciones postreras, ya que si no hay mayoría, Uruguay, República Dominicana y Panamá esperan su oportunidad como suplentes.

Para Estados Unidos, el ingreso de Venezuela en el Consejo de Seguridad, además de un factor de desestabilización en el complejo juego de alianzas en el seno de Naciones Unidas -cuya reforma pregona Chávez una y otra vez-, daría ínfulas a quienes acusan a Bush de perder influencia en el continente. Frente a ello, representantes de la Administración norteamericana recuerdan que los gobiernos de entonces tampoco pudieron bloquear el acceso a asientos no permanentes de países tan incómodos o más, como Cuba en 1989 y, más recientemente, Siria, en 2001.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Octubre 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog