EL DILEMA DEL SUR: Investigan hurto de oro en Maripa

Por Venezuela Real - 20 de Octubre, 2006, 14:31, Categoría: Derechos Humanos

JOSEPH POLISZUK
El Universal
18 de Octubre de 2006

Hay algo claro a casi un mes del día en que al menos dos personas se ahogaron en el Alto Caura: la Fiscalía Militar, la defensa de los acusados y los mineros de la zona saben que unos quilates desaparecieron del mapa

Maripa.- "¿Y el oro?, ¿y el oro?", preguntaba una indígena cuyas palabras luego repitió una buena parte del grupo. Los fiscales militares aterrizaron en helicóptero hace una semana en la población de Maripa del estado Bolívar para pedir a los testigos que formalicen sus denuncias, pero los mineros que acusan vejámenes en la cuenca del Alto Caura insistían en demandar los minerales que les decomisaron hace casi un mes.

No hubo detalles del destino del oro que reclaman, mas sí la noticia de que el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas custodia más de 300 gramos de oro que la Fiscalía Militar decomisó a los 18 oficiales del Ejército acusados de cometer abusos en las minas del municipio Sucre de Bolívar.

Aunque los mineros del Alto Caura denuncian que fueron despojados de varios kilos de oro, los fiscales que investigan los vejámenes cometidos en los yacimientos de la zona confirman que el capitán José David López, el teniente Epifanio Carrera, el sargento Orlando Escalona Silva y los otros 15 militares procesados cargaban poco más de 300 gramos en sus bolsillos.

La policía científica, sin embargo, tendrá que determinar si las características de la evidencia coinciden con las del oro de la zona, donde cuatro personas murieron ahogadas el pasado 23 de septiembre cuando huían del lugar.

El dueño de la curiara, Jonathan Jairo Camico, sobrevivió. Recuerda que cayó de una cascada cuando "un remolino botó la propela del motor en un salto de agua".

Sabe que llegó a tierra nadando, "luchando por esos corrientales y con la misericordia de Dios". El resto es un misterio del que salió cuando despertó en una sala de hospital. Aun así, Camico se une a los mineros que demandan hurto de oro, porque reclama 60 gramos que guardaba consigo.

Los funcionarios del laboratorio criminalístico que el Cicpc tiene en la ciudad de San Félix recibieron, a las 10:00 de la noche del pasado 10 de octubre, los gramos de oro que sustentan los delitos de "abuso de autoridad", "abandono de funciones" y "actos contra el decoro militar", precalificados por la teniente de Fragata Karina Aguirre, el teniente de la Guardia Nacional Pedro José Rodríguez y el capitán del Ejército José Peña Araque, de las fiscalías militares 41 de Ciudad Bolívar, 8 de Caracas y Maturín, respectivamente.
Sin revanchas

Rodeados por muchos de los mineros que acusan torturas en los hechos del llamado caso Maripa, dos de los fiscales militares que dirigen la investigación garantizaron el pasado miércoles que no habrá retaliaciones por formalizar las denuncias que hablan de mujeres, hombres y hasta menores de edad conminados a desnudarse para entregar el oro que guardaban bajo la ropa.

Aguirre y Rodríguez viajaron la semana pasada a Maripa, capital del municipio Sucre, para invitar a los mineros a formalizar desde hoy y hasta el viernes los señalamientos que narran tres días en los que un contingente del Teatro de Operaciones Número 5 del Ejército los golpeó, les botó las comida y quebró sus lanchas para impedirles el regreso a casa.

Segovio Vilera no puede olvidar el hecho de que "un señor del sector Javillal estuvo más de media hora dando vueltas en el barro por haberle dicho a los militares que estaban violando los derechos humanos".

Aunque en Maripa reconocen que las comisiones y los abusos son un juego viejo entre mineros y militares, todos los testigos coinciden en que los hechos que ocurrieron en el Alto Caura desde el 21 hasta 23 de septiembre es un capítulo inédito que muestra la cara más vil de la Fuerza Armada Nacional.

"Yo pude observar cómo golpeaban a las personas", asegura Juan Viloria. "A las mujeres las desnudaban delante de los hombres para sacar el oro de sus partes íntimas".
240 millones desaparecidos

Jorge Otaiza, abogado de los imputados, reconoce que "el Ministerio Público les decomisó 300 gramos de oro", pero recuerda que el artículo 113 de la Ley de Minas establece el decomiso de los productos derivados del mercado negro de minerales.

Cuando viajaron a Maripa, los fiscales militares no precisaron el destino del oro que reclaman los mineros. "Entregamos al Cicpc lo que el mayor de la comisión nos había dado", dijo uno de ellos cuando los testigos insistían en una sola pregunta: "¿Y el oro?".

Aunque deja claro que está lejos de los vaivenes de la política, el representante de los imputados y hermano del ex director de la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención, Eliécer Otaiza, agrega votos para responder la pregunta de los mineros: ¿Y el oro?

"Es extraño que sólo se hayan encontrado 300 gramos cuando las actas procesales del expediente suman la desaparición de casi seis kilos", dice seguro de que sus clientes sólo tenían una pequeña parte del oro desaparecido. "Ellos no pudieron enterrar nada porque los detuvieron en flagrancia y en la mina no hay teléfono que permita notificar su captura".

A pesar de que las peculiaridades de cada piedra suman o restan puntos, en el Paseo Orinoco de Ciudad Bolívar compran un kilo de oro desde 40 millones de bolívares, lo que indica que más de 240 millones fueron borrados del mapa.

Hay quienes creen, no obstante, que el botín es aún más grande: el ex diputado adeco por el estado Bolívar, Jorge Martínez, ha declarado a la prensa desde hace dos semanas que los casos de Maripa y La Paragua desaparecieron 43 kilos de oro y, entretanto, el Gobierno Nacional no ha pronunciado palabra sobre ese punto.

El caso, de cualquier forma, no es un simple robo para los mineros. Fermín Ramón Bravo, por ejemplo, no perdona el hecho de que los militares le rompieran las bolsas de arroz, pasta y otros alimentos que hubieran evitado los llantos que su hijo de ocho años tuvo en el campamento de El Playón, donde transportar comida puede llevar 10 horas en un trayecto que atraviesa la selva en lancha y a pie.

"El jefe del pelotón agarró un bolso donde tenía mis cosas y botó todo, recogí la Constitución que tenía y le dije: '¡La está violando capitán!'". Aun así no hubo paz. "Me dijo: 'A mí no me importa esa porquería, sigue votando por Chávez. ¡Y que no te encuentre cuando regrese!'".

Con 70 años, Bravo añade que el líder del grupo le negó comida para su hijo. "Me dijo: 'Estoy cumpliendo una orden y le dio una patada a un perol que yo tenía con comida'".

¿Quién dio esa orden? Otaiza señala que el propio ministro de la Defensa, Raúl Isaías Baduel, confirmó en su primera declaración que los 18 procesados por el Tribunal 7mo de Control de la jurisdicción militar de Ciudad Bolívar obedecían al Teatro de Operaciones Número 5. Reitera, además, que los acusados no tenían más de 300 gramos de minerales, por lo que después de todo en Maripa queda una pregunta clara: ¿Y el oro?





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Octubre 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog