05 Noviembre, 2006: Tiempos de Revolución en Venezuela

Por Venezuela Real - 5 de Noviembre, 2006, 17:24, Categoría: Política Nacional

Juan Antonio Muller
La Historia Paralela
Octubre 2006

(A los demócratas argentinos)

 I- Los Orígenes Políticos

Durante los primeros años del período en que ha permanecido en el poder el Teniente Coronel Hugo Chávez, llevado a la más alta magistratura del país mediante el voto popular, libremente expresado en las urnas electorales en 1998, se intentó convertir a Venezuela en un laboratorio de naturaleza política utilizando el planteamiento del ideólogo nacionalista argentino Norberto Ceresole fundamentado en el ideario de la alianza de líder-pueblo-fuerzas armadas, con el claro objetivo de brindar al militar venezolano una plataforma nacionalista y revolucionaria que pudiera, una vez arraigada en Venezuela, posteriormente propagarse por todo el continente. El proyecto tenía un atractivo peculiar por lo novedoso, pues planteaba la llegada al poder, no a través de un golpe militar ni de una prolongada guerra de guerrillas, sino mediante un proceso electoral, aprovechando la oportunidad que ofrecía el sistema de alternabilidad política que prevalecía, para la fecha, en la mayoría de los países latinoamericanos con la excepción de Cuba. Después de su reelección en el 2000, bajo un nuevo marco constitucional, el gobierno de Hugo Chávez por ineficiente, comenzó a perder apoyo popular y estaba claramente a la defensiva, hasta el punto que en el año 2001-2002 en medio de protestas, marchas multitudinarias, huelgas, que unieron de manera muy sui generis a trabajadores y empresarios fue rechazado por el Alto Mando militar y se vio forzado a renunciar. La torpeza de los que lideraron ese proceso permitió que Chávez, muy debilitado, regresara al poder en medio de promesas de tolerancia y respeto hacia sus opositores.

 II- La Revolución impone la Intolerancia

Esta luna de miel duró muy poco tiempo. A los pocos meses el Tribunal Supremo de Justicia fue ampliado a treinta y dos miembros para asegurar una mayoría chavista, la Asamblea Nacional controlada por los afectos del régimen se dieron a la tarea de cambiar las normas de debate para no permitir la discusión franca de leyes y acuerdos, más de veinte mil profesionales, técnicos y obreros de la industria petrolera fueron despedidos y despojados de sus prestaciones y ahorros, la directiva del Consejo Nacional Electoral fue cambiada para que el oficialismo tuviese amplia mayoría entre sus cinco directivos y comenzó una política de "limpieza" dentro de las Fuerzas Armadas Nacionales, que promovió ascensos no por méritos y años de servicio sino por apego y sumisión al proceso político, el cual colocó en posiciones de mando a los compañeros de promoción de Chávez y a sus confabulados golpistas provenientes de las dos intentonas de la década de los noventa. Sin embargo, bajo la supervisión de la Organización de Estados Americanos y de algunos gobiernos amigos de Venezuela, que prestaron sus buenos oficios para el logro de una convivencia política entre el oficialismo y la oposición, se organizó y realizó el referendo revocatorio presidencial el año 2004, figura de consulta incorporado a la Constitución de 1999. Hugo Chávez sobrevive el referendo revocatorio. El gobierno que controlaba para entonces el poder judicial, el legislativo y el electoral logró convertir primero el revocatorio en plebiscito y segundo, prolongar su celebración por un año lo que le permitió recuperar con éxito su nivel de popularidad. Una vez vencido el "enemigo" interno, Hugo Chávez comienza a trabajar, bajo la asesoría de su mentor Fidel Castro, para convertirse en líder revolucionario continental y prepararse como su posible sucesor. Para estos fines Hugo Chávez contaba con un arma poderosísima, los recursos provenientes de la enorme riqueza petrolera de la nación manejada por el estado venezolano. Su estrella se vio favorecida por el alza de los precios del petróleo impulsados por una demanda de energía inusual de parte de las principales economías emergentes del mundo aunada al crecimiento de las economías de los países desarrollados.

 III- Dineros de la Nación convertidos en Fortuna Personal

 Sin embargo el manejo doloso, personal y arbitrario, de los cuantiosos recursos recibidos por el estado venezolano, ha terminado por revertirse en su contra. Hugo Chávez adoptó, imitando a Castro, un discurso antinorteamericano, comenzó una loca carrera armamentista, que ha costado miles de millones de dólares, bajo el dudoso pretexto de defenderse de una agresión de EEUU y se dedicó a recorrer el mundo en una campaña destinada a ser, ya no sólo líder revolucionario latinoamericano sino, en sus propias palabras megalómanas, líder mundial y salvador de los pueblos oprimidos por el neoliberalismo y la globalización. Esos costosísimos viajes por el mundo, en prolongadas giras que le han mantenido fuera del país por más de trecientos veinte días unido a la regaladera de dinero a gobernantes extranjeros, entre los que destacan la compra por cerca de tres mil millones de dólares en bonos argentinos y la entrega de cien mil barriles de petróleo diario a Cuba, por un valor de mercado cercano a los cinco mil millones de dólares, sin posibilidades que, esa factura, sea jamás cobrada, han causado una reacción adversa de parte del pueblo venezolano y forma parte importante de la exitosa campaña opositora de cara a las elecciones presidenciales del próximo tres de diciembre.

 IV- El Intervencionismo Revolucionario

 La descarada intromisión de Hugo Chávez en los asuntos internos de otros países ha provocado, entre otros, tensas relaciones diplomáticas con Chile, Perú, México y República Dominicana. Ha financiado las campañas de los candidatos presidenciales identificados con su proyecto como los casos del peruano Ollanta Humala, del mexicano López Obrador y más recientemente del ecuatoriano Rafael Correa, provocando con ello que mordieran el polvo de la derrota. Hasta el presidente Lula del Brasil, que aspira a reelegirse, ha sido lo suficientemente prudente para distanciarse de sus ideas y de su persona. Su desenfrenado deseo por un puesto en el Consejo de Seguridad de las NNUU ha entorpecido injustamente, la legítima aspiración de una pequeña nación centroamericana, como Guatemala. Al mismo tiempo se ha identificado con los planes nucleares de Irán y Corea del Norte así como con muchos grupos terroristas del Medio Oriente y con los dictadores de Bielorrusia, Siria y Zimbabwe en contra del sentir internacional. Hugo Chávez se ha dedicado a criticar constantemente los foros y cumbres internacionales pero no se pierde una sola de ellas. En claro desconocimiento de las más elementales normas diplomáticas organiza cumbres paralelas para satisfacer su narcisismo revolucionario tal como hizo recientemente en Austria y en Argentina. Ha levantado suspicacia en varios países latinoamericanos con sus planes de asistencia militar al gobierno de Evo Morales y provocó una crisis política de Bolivia con Brasil, al aconsejar a aquel, una apresurada e inconsulta nacionalización del gas afectando los intereses de varios países de la región, incluyendo los del propio pueblo boliviano. V- La República convertida en Campamento Sin duda que entre los mayores problemas que enfrenta Hugo Chávez para gobernar civilizadamente a Venezuela se encuentran su propia personalidad egocéntrica y su incontrolable autoritarismo, que se origina en su condición de militar acostumbrado a mandar y a que la tropa lo obedezca. La experiencia latinoamericana es rica en casos de uniformados llegados al poder que han fracasado como gobernantes porque han ignorado que sus gobernados no son soldados ni subordinados, sino pueblo soberano que les ha encomendado la tarea de servir para beneficio de todos sin exclusión. Esta actitud militarista ha llevado a Chávez a considerar a sus oponentes políticos como enemigos a los cuales por supuesto, hay que aniquilar. Ha llegado, en ese infantilismo mental que lo caracteriza, a plantear que el que no esté con él lo mejor que puede hacer es irse del país, como si Venezuela fuera su finca particular, y él, amo y señor de vidas y haciendas.

 VI- Democracia contra Totalitarismo

 En la consulta electoral del próximo 3 de diciembre, Venezuela se juega algo mucho más importante que la elección de un presidente. El país decidirá entre la democracia como sistema de libertad y de respeto ciudadano o el totalitarismo que da a una sola persona, el poder de decidir, por los demás, los destinos de la nación. Durante la magna reunión de noviembre del año 2004 en las instalaciones militares de Fuerte Tiuna en Caracas, Hugo Chávez trazó el nuevo mapa estratégico de la revolución. En él se planteaba que el tiempo del comunismo aún no había llegado, pero que la revolución marchaba hacia su implantación y que mientras tanto había que ir erradicando la mentalidad de lucro y de la propiedad privada, las cuales tenían que ser sustituidas por una actitud revolucionaria a favor del socialismo y de la propiedad colectiva. El ideario del socialismo del Siglo XXI proclamado por Hugo Chávez se asemeja al comunismo implantado en Cuba. No importa las diferencias ni las condiciones históricas, Venezuela bajo el teniente coronel, marcharía hacia el mismo "mar de la felicidad" que baña la isla.

Quien ocupa este espacio es arquitecto, con Postgrados en Economía en las Universidades de Georgetown y Catholic University of America en Washington DC, ha sido funcionario del Banco Mundial y del Fondo de Inversiones de Venezuela,  ejerce el periodismo en medios escritos y televisivos, actualmente es Profesor de la Univ. Andrés Bello en Caracas y asesor de empresas, pero fundamentalmente es una gran amigo que nos acompañó y alentó, desde el primer día de La Historia Paralela.





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