Hablemos del 4D

Por Venezuela Real - 14 de Noviembre, 2006, 10:16, Categoría: Electorales

Andrés Cañizález
El Nacional
14 de Noviembre de 2006

La cercanía de los comicios presidenciales coloca sobre la mesa, cada vez con mayor importancia, la necesidad de que existan respuestas democráticas, cualquiera sea el resultado de las votaciones. Tal línea nos conduce, en una preocupación que parece embargar a muchos venezolanos, a pensar más en el 4 de diciembre, como fecha clave e incluso darle mayor relevancia, aún por encima de la jornada electoral del domingo 3 de diciembre.

Preocupación que cobra mayor resonancia en un contexto como el de estos días, adornado por los rumores más contradictorios. Versiones que seguramente propagan los más radicales de cada acera partidista, con el fin de incentivar el miedo y la desazón, entre sus contrarios.

El hecho de que el país esté dividido, básicamente en torno a la figura y proceso político del presidente Chávez, no es sinónimo necesariamente de la inviabilidad de una convivencia democrática mínima; muy por el contrario el que Venezuela haya atravesado picos importantes de polarización y conflictividad sin que haya habido un enfrentamiento a gran escala habla de las posibilidades de convivencia.

Obviamente, tales posibilidades se ven como utopías en la medida en que resuenan con mayor vigor los gritos violentos que prometen acabar con el que salga derrotado, como sucede en estos días.

Cabe acotar que tales gritos han venido de lado y lado, como correlato del calentamiento de la campaña, pero no puede obviarse que del lado chavista resulta aún más preocupante que la máxima autoridad del Estado aúpe pronunciamientos que precisamente promueven la intolerancia y el pensamiento único, aspectos tan cuestionados por él mismo presidente Chávez en la arena internacional.

No sabemos aún qué sucederá el domingo 3 de diciembre, si bien las encuestas pueden dar una bitácora útil de escenarios posibles. Hablemos de algunos. Primer escenario: el presidente Chávez resulta reelecto, pero con una diferencia de 10% de los votos o menos sobre Manuel Rosales, y se evidencia una alta participación popular. Esta posibilidad genera un reto importante para Rosales, en el sentido de recoger y amalgamar la voz opositora en Venezuela, es decir, el 4D el candidato opositor debería estar frente al país marcando la pauta política de oposición, en un marco democrático, y generando una agenda de acciones concretas para hacer frente a la anunciada profundización del proceso bolivariano. El gobierno posiblemente no admitirá la mella y dará un discurso triunfalista, lo cual para nada contribuye a crear un clima de comprensión sobre la complejidad y diversidad de intereses en juego en estas elecciones. La baja abstención, por otro lado, simbolizaría el interés ciudadano en preservar un sistema político de libre elección, pues al acudir a votar también refrenda el mecanismo democrático.

Un segundo escenario podría ser el triunfo de Rosales, con mínima diferencia sobre el presidente Chávez.

Aquí el reto mayor le queda al jefe de Estado, pues hipotéticamente debería reconocer la derrotar y asumir el liderazgo opositor. Es un escenario bastante adverso para el ejercicio del poder para Rosales, pues tendría en contra a la totalidad de la Asamblea Nacional, que a su vez es el filtro institucional para el manejo de las demás instancias como Fiscalía, Defensoría y Contraloría. A cualquiera de ambos candidatos, de los que encabezan las encuestas, le conviene un triunfo relativamente contundente, que deje poco margen de dudas sobre su victoria.

Para ambos, un escenario cerrado también implica un gesto de gallardía política bien si gana o es derrotado, en aras de respetar la fuerza política de su adversario y asumir la debilidad de su propio movimiento, pues ninguno alcanzaría una mayoría arrolladora.

Un tercer escenario, sea cualquiera el resultado de las votaciones, comprende una alta abstención. Tanto Rosales como Chávez saben que además de vencer al adversario, políticamente, tienen sobre sí la espada de la abstención que en cada caso representaría una derrota significativa. Para Rosales representaría la imposibilidad de volver a movilizar a la masa opositora, y el encierro en sí mismos de los opositores más recalcitrantes que ya lo darían todo por perdido. En tanto, para el presidente Chávez la ausencia de sus votantes el 3D significaría que si bien Rosales no les convence, tampoco están ganados a endosarle otro período, en una clara demostración de castigo para su gestión de gobierno.

Evidentemente caben otros escenarios, hay otras opciones posibles. En cualquiera de estas posibilidades, que hemos mencionado, nos esforzamos por plantear como un asunto crucial el papel que asuma cada actor, la lectura que cada sector le otorgue a los resultados. En esa medida, precisamente, es que el 4D puede ser más crucial para nuestra vida en democracia, que el mismo día de las votaciones.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Noviembre 2006  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30    

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog