Manías de grandeza

Por Venezuela Real - 15 de Noviembre, 2006, 22:56, Categoría: Prensa Internacional

M. MARTÍN FERRAND
ABC - Madrid
15 de Noviembre de 2006

Del mismo modo que los albañiles corren el riesgo de caer desde el andamio y abrirse la cabeza, los jefes de Gobierno, en España, están expuestos a la tentación de la gloria internacional. Excepto Leopoldo Calvo-Sotelo, que no tuvo tiempo para intoxicarse con esa pasión, todos los inquilinos que han ocupado La Moncloa durante nuestra joven e imperfecta democracia han sido vencidos por ese mal. Según nos enseña la experiencia, se trata de una pulsión que tarda en desarrollarse un par de años, y cuando brota lo hace con fuerza, con espasmos. Ahora le toca a José Luis Rodríguez Zapatero, que, después de treinta meses de inquilinato monclovita, busca el brillo de la presencia internacional.

Rodeado por quienes le acompañan, no es presumible que llegue muy lejos. Sus muchos rencores y sus escasos conocimientos del proceloso mundo de las relaciones y los intereses internacionales -multinacionales, para mayor precisión- no le permiten codearse con sus colegas de mayor rango y, aplicando la ley del mínimo esfuerzo, ha buscado refugio entre los de su talla. La escenificación de la Alianza de Civilizaciones, ese camelo en el que Kofi Annan y Recep Tayib Erdogan le llevan del ronzal, ha llegado a la apoteosis de lo mínimo y de lo obtuso. Ni tan siquiera falta en el juego Federico Mayor Zaragoza, uno de los intérpretes del esperpento mundial que, como bien demostrado tiene en la Unesco, sirve mejor a las tiranías tercermundistas que a las libertades occidentales.

En sus apariciones internacionales, que no elevan su estatura de político con horizontes nublados, Zapatero no pierde oportunidad de zaherir a los EE.UU. Otra muestra más de su anacronismo ideológico y de la condición crónica de sus complejos. Ya es torpe, desde una posición como la española, considerar que el enemigo está en Washington; pero, aunque así fuera, es más torpe aún darle pellizcos de monja a un enemigo al que no puede anular y destruir. No tener medida de la propia dimensión es grave. Muy grave después de que la edad supere los problemas del acné.

En sus delirios de grandeza, pobrecito, Zapatero propone la autocensura para no ofender a los musulmanes. Olvida que los tres grandes pilares de nuestra civilización -el pensamiento griego, el Derecho Romano y la ética cristiana- tienen en común y como argamasa que les da consistencia la libertad del individuo. ¿Qué «alianza» es ésa en que uno ha de dejar de ser quien es para que el otro afirme sus propias diferencias? Siguiendo los planteamientos estratégicos que practica en su política nacional, la rendición como sistema, el presidente del Gobierno se asoma al exterior para lucir su figura de estadista. Bien está si eso le hace feliz, pero sus asesores debieran buscarle mejores argumentos y asuntos más concordantes con la posición y los intereses españoles en el mundo.

La seducción del mal

-A veces nos olvidamos de que el Mal tiene una gran capacidad de seducción y de que hay personas muy vulnerables en ese sentido.
-¿Por ejemplo?
-ZP. Es un claro ejemplo de esta propensión al abismo, a lo raro, a lo extraño, a aquello que está fuera de nuestros cánones...

-¿No será que tiene una gran capacidad para comprender al «otro»?
-Así podríamos interpretarlo si fuera un creyente de lo propio que predicara el respeto por lo ajeno. No es el caso de ZP, que es laicista en relación con el catolicismo y muy sensible ante el hecho islamista
.
-Es cierto que ZP tiende a ponerse del lado del contrario.
-La destrucción de las Torres Gemelas no le llevó a tomar iniciativas tendentes a afianzar nuestra civilización amenazada (la judeocristiana, la europea, la occidental, la democrática) sino a ponerse de parte del agresor.

-Quizás para contrarrestar.
-En absoluto. ZP intenta buscar las razones de la Yihad y trata de neutralizar nuestra capacidad de respuesta defensiva.

-Aquellos con los que pacta no son precisamente gentes o movimientos con capacidad para la autocrítica. Estoy convencido de que la reunión de la Alianza de Civilizaciones ha sido interpretada por Erdogan y el integrismo islamista como la demostración de la debilidad occidental.
-Lo cual es terriblemente peligroso porque la actitud de ZP no es en absoluto representativa de los líderes europeos.

-Es un caso único.
-Esta seducción que ejercen sobre él los islamistas totalitarios se da también en sus relaciones con populistas como Chávez o Morales o Castro. Es la llamada de lo heterodoxo. De este modo se cree crítico y progresista.

-Rojo, para ser precisos.
-Y, por lo mismo, se siente seducido por el movimiento de contestación de los nacionalistas a la idea de España. ¿Acaso no reconoció su admiración por Otegi? ¿Acaso no dijo que el portavoz de los etarras representa «la gran esperanza»?

-En la medida en que ve en Otegi la encarnación del gran arreglo: de la «paz».
-Y de ese modo el mantenimiento en el Poder. Porque la seducción del Mal siempre viene acompañada de algún premio.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Noviembre 2006  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30    

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog