¿Qué se esconde detrás de las irresponsables denuncias de Roberto Smith?

Por Venezuela Real - 15 de Noviembre, 2006, 22:36, Categoría: Corrupción

P.E.H.
El Aragüeño
15 de Noviembre de 2006

Ni antes ni ahora la infamia prosperará en contra del grupo de empresas Sindoni

Es insólito lo que una persona puede intentar hacer en busca de notoriedad o de conseguir de manera fácil la atención de un público, ante la carencia de argumentos o de ideas que formular. Acudir al expediente del escándalo, de la denuncia al voleo o de la estridencia verbal es el recurso al que apelan esos "bates quebrados", aspirantes a político, que existen en la vida pública venezolana.

Podría causar extrañeza que alguien que se dice salido del sector privado, que supuestamente pondera los valores de la iniciativa empresarial como instrumento generador de riqueza y prosperidad, se vea en la necesidad de tratar de escarnecer públicamente a importantes compañías del sector alimentario nacional para obtener los 15 minutos de fama que su vanidad personal desea. Esto y no otra cosa, puede decirse de las temerarias, irresponsables y hasta histéricas denuncias formuladas por un señor de nombre Roberto Smith, quien prevaliéndose de la audiencia prestada que le da utilizar el comando de campaña del candidato presidencial Manuel Rosales, realizó en contra del Seniat y de un conjunto de empresas que operan dentro del sector agroalimentario y farmacéutico, entre ellas, unas pertenecientes al grupo de empresas Sindoni, acusándolas de prestarse a supuestos manejos irregulares en la concesión de exoneraciones arancelarias por parte de las autoridades aduaneras del país, lo cual, según el denunciante, habrían generado perjuicios patrimoniales en contra del erario público.
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Ante todo es bueno explicar que las exoneraciones arancelarias que el Gobierno otorga para ciertos rubros importados no son una gracia o un favor gubernamental que se le concede a una empresa, o a un ciudadano. Este procedimiento constituye un derecho previsto en las leyes fiscales respectivas, el cual puede ejercerse por parte de cualquier particular si se cumplen con los requerimientos estipulados en la norma legal. En el caso de las empresas del grupo Sindoni señalas por Smith, Molinos Venezolanos Compañía Anónima (MOLVENCA) y Pastas Sindoni, son compañías que operan desde hace décadas en Venezuela dentro de nuestro sector alimentario, procesando básicamente productos que utilizan como insumo el grano de trigo. Estos productos son el pan y las pastas, y ambos forman parte de la canasta básica de alimentos que masivamente lleva a su mesa la familia venezolana. Con el propósito de preservar la seguridad alimentaria del país, las autoridades fiscales tienen el deber que arbitrar las medidas de carácter tributario que faciliten el abastecimiento de estos productos y que los mismos puedan llegar a los hogares al menor costo, afectando lo menos posible el bolsillo de los consumidores. Estos rubros, por cierto, como muchos otros de la dieta básica de la población, están exonerados del pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Para poder hacer uso del derecho de ser exonerados del pago de aranceles de importación tal y como lo consagran las leyes tributarias del país, las empresas solicitantes de esta medida fiscal deben realizar un riguroso y extenso trabajo de acumulación de recaudos muy bien fundamentados para presentarlos ante las autoridades gubernamentales respectivas, a fin de que las empresas importadoras puedan obtener el beneficio de la exoneración arancelaria. En algunos casos hay que obtener el visto bueno de los órganos correspondientes cuando se demuestre fehacientemente que un determinado producto o insumo alimentario no está siendo producido suficientemente en el país y por consiguiente su abastecimiento interno es deficitario. Otra importante razón para la exoneración es la condición de producto de consumo masivo y por razones de seguridad alimentaria, se hace imperativo que haya abundantes inventarios de ese bien en el territorio nacional ante la eventualidad de una escasez o de cualquier percance de carácter económico o natural.

Afortunadamente el Superintendente Tributario y Aduanero, José Vielma Mora, al darle ayer en ruda de prensa respuesta categórica a las denuncias del señor Smith, puso en claro su inconsistencia. En principio a las personas que él señala como incursas en irregularidades y corruptelas, ninguno en la actualidad es funcionario del Seniat. El denunciante exhibe unos correos electrónicos o otros supuestos recaudados probatorios, los cuales a todas luces han quedado en evidencia por su precariedad. Sin duda, el propósito de Smith no era ventilar la verdad respecto a presuntos hechos de corrupción en el seno del Seniat, sino escandalizar gratuitamente en la búsqueda de centimetraje de prensa y espacios televisivos. Vielma Mora no vaciló en calificar estas denuncias como un acto de corte electorero en medio de una campaña presidencial. Claro, hay que hacer notar también que el bajo perfil de Smith y su poca gravitación política como miembro del comando de campaña del candidato Manuel Rosales lo llevaron a intentar obtener protagonismo público de la forma más irresponsable que podía. Así apeló a la descalificación y al escarnecimiento de organismos como el Seniat y empresas venezolanas y extranjeras que lo que hacen es día a día generar fuentes de empleo y hacer cuantiosas inversiones dentro de nuestro aparato productivo. Por fortuna, la impostura del denunciante quedó en evidencia. Smith, ayer en la sede del Seniat, ante Vielma Mora y los representantes de las empresas que él acusara, no se vio con la arrogancia del niñito de Harvard que suele tener, ni se mostró como lo hizo el pasado lunes con las ínfulas de prócer que pretendía cuando empezó con sus irresponsables denuncias. Esta vez se veía muy inseguro, simulando tranquilidad y aplomo. Su show se había caído.

Hay que estar muy alerta con estos aspirantes a líderes que se erigen como prohombres nacionales en la lucha contra la corrupción. Como dice la canción: "la cultura popular tiene amigos a montones, pero en ella se colean los zorros y camaleones". Sería bueno que el Comando de Manuel Rosales se preocupara un poco más por sus compañeros de viaje. El candidato opositor ha dicho en varias oportunidades que en caso de ganar las elecciones gobernará con gente nueva, que no volverán los de la IV República. A veces uno se pregunta cómo alguien que en el pasado fue Ministro de Comunicaciones y que estuvo al frente de este despacho cuando se decidió en el país iniciar el proceso de apertura en el sector de las telecomunicaciones, haya aparecido años después siendo el dueño y presidente de una empresa de telefonía celular. En cualquier país, un hecho como éste merecería cierta atención. Esto que no necesariamente es ilegal, sí crea cierta curiosidad y en muchos sentidos podría remitirnos a la esfera de la ética, tanto en el ejercicio de la función pública como en el ámbito personal.

Ahora bien, más allá de los posibles propósitos políticos y de ansias de protagonismo que pudieron animar al señor Smith para hacer estas irresponsables denuncias que hizo, hay también otros elementos que merecen ser analizados. Cuando el denunciante en cuestión habla de la exoneración de aranceles a productos de importación por un orden de más de 9 mil millones de bolívares y a la vez habla de los rubros que fueron beneficiarios con estas exoneraciones, se puede observar que las cantidades más cuantiosas se refieren a maíz y a arroz, productos que no son importados por las empresas del grupo Sindoni mencionadas por Smith. Sin embargo, qué curioso, se hace omisión precisamente de los nombres de empresas que son las principales importadoras de estos insumos alimenticios. ¿Es esto casual? Si las presuntas irregularidades y corruptelas que se cometieron en la asignación de las exoneraciones arancelarias causaron supuestamente un daño patrimonial cuantioso al Fisco Nacional ¿no debió ser el interés del denunciante (si hubiera actuado de buena fe) referirse fundamentalmente a las compañías que mayor provecho obtuvieron por los volúmenes de mercancía importada que consiguieron el beneficio de la exoneración? ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿ Son las inconsistentes denuncias de Smith simplemente un aguaje propagandístico con fines electoreros o además esconden propósitos inconfesables por parte de intereses quieren afectar económicamente a algunas empresas del grupo Sindoni? La conducta de este personaje genera muchas suspicacias.

No es la primera vez que a las empresas del grupo Sindoni se les intenta, infructuosamente, enlodar, atribuyéndole de forma irresponsable cosas totalmente reñidas con su conducta empresarial y cultura corporativa. En el pasado se intentó perjudicarnos con fines de extorsión y chantaje, pero la verdad siempre se impuso y la infamia no prosperó, como tampoco prosperará ahora.





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