Elecciones bajo sospechas

Por Venezuela Real - 19 de Noviembre, 2006, 20:06, Categoría: Electorales

Gilberto Moros
El Aragüeño
19 de Noviembre de 2006


"El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables."

Artículo N° 6, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Una de las características principales del Gobierno Militar Bolivariano, ha sido la constante manipulación de los hechos históricos ocurridos en el país durante los últimos dos siglos, con la sola intención de acomodarlos para su propio beneficio en el contexto de la crítica y la narrativa en el ámbito de la historiografía. Adoptando el modelo comunicacional nazi-fascista, los bolivarianos han repetido una y mil veces, una serie de falsedades, que amparadas por los recursos presupuestarios de que disponen y de los medios de comunicación social que controlan, le han permitido crear una matriz de opinión, la cual hay que reconocer, ha calado en densos sectores de la población de éste país.

Han repetido los bolivarianos por ejemplo, que "los cuarenta años que van desde el 23 de enero de 1958 al 06 de diciembre de l998, forman parte de lo que ellos han bautizado como la democracia puntofijista, en virtud de que según ellos, el Pacto de Punto Fijo, duró cuatro décadas". Agregan además los oficialistas, que durante ese período histórico se iniciaron en Venezuela, los fraudes electorales que permitieron establecer la tesis de que "gobierno no pierde elecciones".

Todo lo dicho por los oficialistas en torno a lo recogido en el párrafo precedente, es inexacto desde el punto de vista histórico, lo cual no significa que los principales voceros del Gobierno Militar Bolivariano, sean ignorantes y desconocedores de la historia política de Venezuela, lo que ocurre es que las cabezas visibles del Gobierno Bolivariano, carecen de honestidad intelectual, lo cual demuestro a continuación:

Si nos ubicamos en diciembre del año 1952, hace 54 años, cuando bajo la égida del entonces Coronel Marcos Pérez Jiménez, se convocaron elecciones para designar a los diputados y diputadas para la Asamblea Nacional Constituyente, que entre otros objetivos, tenía el de elegir posteriormente, al presidente de la República, en ese proceso electoral el gobierno, es decir, Pérez Jiménez, perdió las votaciones ante una coalición que bien podría llamarse informal entre las bases de los partidos, Acción Democrática, Copei, URD y el Partido Comunista de Venezuela; aún así, el Coronel Pérez Jiménez, dio un arrebatón y desconoció los resultados de las elecciones, designando por esta vía, una Asamblea Nacional Constituyente unicolor, que lo confirmaría como presidente de la República, en el mes de abril del año de 1953.

En diciembre del año 1957, Pérez Jiménez, quien ya poseía el grado de General de División, que él mismo se otorgó, convocó a un plebiscito, en el cual los electores deberían votar por una tarjeta azul, que significaba aprobar la continuidad en el poder del dictador andino, o bien, seleccionar una tarjeta roja que expresaba el rechazo a la dictadura militar. Pérez Jiménez, perdió el plebiscito, a pesar de su política de obras públicas, conocida como "las obras de concreto armado" y además, de poseer el control absoluto de las Fuerzas Armadas y del aparato de seguridad conocido como: "La gestapo tropical", es decir, la Dirección de Seguridad Nacional.

En suma, Pérez Jiménez, siendo gobierno, perdió las dos elecciones que convocó, a pesar de que la directiva del Consejo Supremo Electoral de la época, era un apéndice del Ejecutivo, y por supuesto, designada con su aprobación.

En diciembre del año 1958, el Contralmirante Wolfgang Larrazabal, encandilado por la enorme popularidad que le otorgó el hecho de presidir la Junta de Gobierno que asumió el mando después de la huida del dictador Pérez Jiménez, el 23 de enero, y además, por su condición misma de candidato oficialista, creyó que tenía metido en los bolsillos el triunfo electoral, sin embargo, Rómulo Betancourt, que representaba un sector de la oposición lo derrotó contundentemente en dicho proceso electoral.

En las elecciones de diciembre de 1963, el gobierno gana dicho proceso con la candidatura de Raúl Leoni, quien venció al Dr. Rafael Caldera y al Dr. Uslar Pietri, pero en las elecciones de 1968, la oposición encarnada por el Dr. Rafael Caldera, derrota al gobierno, que presentó la candidatura del Dr. Gonzalo Barrios. En diciembre de 1973, el gobierno somete a consideración del electorado, la candidatura del Dr. Lorenzo Fernández, quien es derrotado por el candidato opositor Carlos Andrés Pérez. A finales de 1978, el gobierno vuelve a ser derrotado por la oposición, esta vez el oficialismo propuso como candidato a Luis Piñerúa Ordaz, quien perdió los comicios con el Dr. Luis Herrera Campíns, designado por el partido Copei para enfrentar al gobierno. En los comicios de 1983, nuevamente gana la oposición con la candidatura de Jaime Lusinchi, quien derrotó al Dr. Rafael Caldera, entonces candidato del gobierno de turno y luego, en las elecciones de 1988, un candidato oficialista sucede a otro en la Presidencia de la República, después de varios años de alternabilidad en el poder. En diciembre de 1993, el Dr. Rafael Caldera, escogido por un sector de la oposición, derrota al candidato oficialista, que en esa oportunidad fue el Dr. Claudio Fermín, y por último, el 6 de diciembre de 1998, el Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez, en representación de un denso sector opositor, le gana las elecciones al Dr. Henrique Salas Römer, apoyado por Acción Democrática, Copei y otros partidos que bien podrían ser calificados como tradicionales.

Lo dicho por los voceros del Gobierno Militar Bolivariano, en el sentido de que "Gobierno no pierde elecciones", es falso, pues partiendo de diciembre de 1952 hasta diciembre de 1998, los candidatos oficialistas han perdido nueve (9) elecciones y los gobiernos de turno, sólo han repetido en dos (2) oportunidades, o sea, con el presidente Raúl Leoni, quien sustituyó a Betancourt y con Carlos Andrés Pérez, quien reemplazó a Lusinchi e inclusive, si agregamos los triunfos del Teniente Coronel Hugo Chávez, durante la ratificación de autoridades en el año 2000 y el cuestionable referendo revocatorio presidencial, aún así, repito, los candidatos de la oposición han obtenido más triunfos que los presentados por el oficialismo, por tal razón, es falso de toda falsedad, que "gobierno no pierde elecciones".

Los líderes de los partidos políticos que integran el Bloque del Cambio, han repetido hasta el cansancio que "los procesos electorales durante los cuarenta años de la IV República, fueron fraudulentos, y que además, configuraron el inicio en Venezuela de la corrupción electoral", ambas afirmaciones desde el punto de vista histórico son falsas, por las razones siguientes:

En la Venezuela moderna, desde el inicio del Siglo XX de nuestra era, hasta el presente, el personaje a quien se le atribuye el inicio de las manipulaciones y ventajismos electorales, no es otro que el General en Jefe, Eleazar López Contreras, bautizado por los sectores afines al chavismo como "el padre de la democracia", al respeto mi opinión profesional es la siguiente:

A comienzos del año 1937, hace 69 años, siendo Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, el General López Contreras, se inició en el país por parte del Jefe de Estado, quien por cierto fue el primer presidente en Venezuela en utilizar la radio, comenzó repito, una campaña de groseros discursos que tenían como objetivo final desacreditar a los Partidos políticos, a las organizaciones estudiantiles y a las asociaciones gremiales. Detrás de esos virulentos discursos, vino una tremenda represión contra los líderes civiles del país, la cual narro parcialmente a continuación:

"El 3 de febrero de 1937, por decreto ejecutivo, fueron disueltos los Partidos Orve, PRP, BND, FEV (OP) y las organizaciones sindicales de izquierda. La represión en general y la prisión de los dirigentes políticos de los Partidos disueltos dio lugar a manifestaciones callejeras y a huelgas en diferentes lugares. El 5 de febrero del mismo año, los estudiantes tomaron la Universidad Central de Venezuela y el día 10 se enfrentaron a la policía. En el trágico suceso quedó muerto el estudiante de Normal Eutimio Rivas y heridos los estudiantes universitarios León Koch, Vicencio Báez Finol, Hilda Lange Acosta y Francisco Millán".

Considero conveniente agregar además lo siguiente: "El día 13 de marzo de 1937, se decretó la expulsión de 47 dirigentes políticos y sindicales, y el día 26, salió de La Guaira, en el vapor "Flandre", el primer grupo de exiliados. Poco después la Corte Federal y de Casación anuló la elección de los parlamentarios democráticos y la embestida contra la prensa culminó con la clausura del semanario Fantoches. Algunos dirigentes que estaban comprendidos en el decreto de expulsión lograron evadir la persecución y se aprestaron a la lucha de trastienda. Fue entonces cuando uno de ellos, Rómulo Betancourt, se dio a la tarea de estructurar al PDN como organización clandestina".

Según Rómulo Betancourt: "La lucha del PDN fue en dos flancos: frente a los personeros del caudillismo que ejercían el Gobierno y frente a la extrema izquierda sovietizante. El combate al régimen neogomecista lo conducíamos denunciando sin cesar su incapacidad para asimilar la idea de Gobierno como representación del pueblo, su conducta represiva frente a quienes defendieran las libertades públicas y su manifiesta ineptitud para resolver con fórmulas modernas y democráticas los problemas básicos del país. En folletos, panfletos y periódicos, impresos y distribuidos desde la clandestinidad, arremetíamos contra un régimen anacrónico, absolutista en lo político, inepto en lo administrativo y orgánicamente incapacitado para dar una respuesta afirmativa a los interrogantes de vida y de cultura que tenía planteados la nación".

En base a los documentos que he analizado a nivel académico, puedo señalar con propiedad, que fue durante el gobierno del General en Jefe, Eleazar López Contreras, cuando se inició en el país por métodos modernos, si es que así pueden llamarse las iniciativas electorales truculentas del asesor electoral del Gobierno Lopecista, el colombiano Franco Quijano. Por tal razón, se puede afirmar que, el ventajismo, la represión y el regionalismo se afianzaron durante el Gobierno de Eleazar López Contreras; siendo conveniente aclarar que tal situación ya venía con anterioridad con el General Cipriano Castro y el General Juan Vicente Gómez, siendo éste último, un dictador rapaz, que según los libros elaborados por el escritor José Rafael Pocaterra, gobernó a Venezuela como si el país fuera su hacienda privada. El Gobierno de Juan Vicente Gómez, no puede evaluarse en función a los procesos electorales que durante ese período se realizaron, pues, el país se encontraba en una etapa de subdesarrollo y primitivismo, que se expresaba en un militarismo regional que negaba todos los derechos civiles y políticos a los habitantes de la República. No había Partidos políticos durante el gomecismo, tampoco sindicatos, existían solo embriones clandestinos que salieron a la superficie política una vez fallecido "el bagre", por tal razón, no se puede hablar de "elecciones" en el sentido estricto de la palabra durante la era gomecista.

En los cuarenta años de la mal llamada "IV República", los resultados de los comicios presidenciales y de otros niveles políticos, expresaban la voluntad de cada uno de los segmentos de la sociedad venezolana y, por su parte, los Partidos constituían la representación política de la población, que así lo aceptaba y lo practicaba.

Mi análisis me lleva a formular las siguientes conclusiones previas:

1.- Es falso de toda falsedad, que las elecciones presidenciales y de otros niveles de la estructura política del Estado, realizadas entre 1958 y diciembre de 1998, fueron como dicen los bolivarianos "fraudulentas y no expresaron la voluntad popular depositada en las urnas". Es falso, que los presidentes y demás directivos del entonces Consejo Supremo Electoral, fueron todos unos personajes corruptos, que se prestaron a las manipulaciones fraudulentas en los procesos electorales. El hecho de que la mayoría de los candidatos presentados por la oposición, triunfaran sobre los candidatos presentados por el oficialismo durante 40 años, demuestra que el sistema electoral y los directivos del Consejo Supremo Electoral, actuaron con base a las normativas existentes y a los resultados reflejados en las urnas.

2.- No tiene asidero histórico la tesis del Gobierno Militar Bolivariano, en el sentido de que, el General en Jefe Eleazar López Contreras, es "el padre de la democracia venezolana". El General López Contreras, fue el niño mimado de Juan Vicente Gómez, con quien permaneció López Contreras, colaborando durante 27 años, hasta el punto de que "el bagre" al designarlo Ministro de Guerra y Marina, prácticamente lo estaba nombrando como su sucesor, lo que en efecto ocurrió.

Las elecciones que se realizarán el día 3 de diciembre, están bajo sospechas, porque sobre ellas gravita el ventajismo oficialista y para nadie es un secreto que la directiva del CNE es de tendencia "colorá", además, hay otras dudas que para el momento de escribir esta nota no han sido aclaradas por el ente comicial, por tal razón, las cito a continuación:

1.- El Consejo Nacional Electoral, mantiene la utilización de "las máquinas cazabobos", en siete Estados de la República, lo cual en mi opinión es una violación del Numeral 5, del artículo 89 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en el cual se lee lo siguiente:

"Se prohíbe todo tipo de discriminación por razones de política, edad, raza, sexo o credo o por cualquier otra condición".

Esta afirmación la formulo porque la justificación del CNE para mantener en funcionamiento dichas máquinas, en sólo siete Estados, es porque según el ente comicial, "su implementación impedirá que una persona vote más de una vez", lo cual configura una repugnante discriminación para los habitantes de los Estados en los cuales están instaladas dichas "máquinas cazabobos", pues el CNE los somete al desprecio público al presentarlos como ciudadanos y ciudadanas capaces de cometer el fraude electoral de votar en un mismo proceso en más de una oportunidad. La Defensoría del Pueblo, debería asumir la defensa de los ciudadanos y ciudadanas, sometidos a esa odiosa discriminación por parte de los rectores principales y suplentes del CNE, quienes por lo demás, según su óptica han clasificado a los votantes de este país, en ciudadanos y ciudadanas de primera (en los Estados donde no hay "máquinas cazabobos") y de segunda clase, (donde si hay "máquinas cazabobos") y eso es inaceptable en la Venezuela de hoy.

2.- No se puede confiar en un proceso electoral en el cual el Fiscal Nacional de Cedulación, no es un funcionario independiente, o bien, vinculado a la oposición política del país; no se puede confiar en un proceso electoral que es dirigido por un CNE, que tiene cuatro rectores principales, designados a dedo por una Asamblea Nacional, totalmente "colorada", la cual también nombró a un quinto miembro que ha hecho caso omiso a los abusos del candidato oficialista, quien confunde su doble condición de Presidente y de candidato, para sacar ventaja en el proceso electoral. ¿Cómo lo hace?, muy fácil, inaugurando obras públicas inconclusas y en forma apresurada; utilizando los recursos presupuestarios para otorgar innumerables créditos y financiamientos a cooperativas, pequeñas y medianas empresas y asignar variados beneficios a densos sectores de la población; a eso, hay que agregar además, la utilización abusiva de las cadenas de radio y televisión y de poner al servicio de la candidatura oficialista los medios de comunicación en manos del Estado.

Los ciudadanos y ciudadanas, no tenemos por qué rogarle a los cinco rectores del CNE que nos den permiso para contar nuestros propios votos, eso es un derecho que nos asiste, por lo tanto, es una posición prepotente de los directivos del CNE., otorgarnos como una gracia el hecho de que podamos contabilizar solo el 54 ó el 55% del total de las papeletas de votación depositadas en las urnas. Los contribuyentes de este país, que con nuestro esfuerzo, nuestra creatividad y nuestros recursos, hacemos posible el pago de los impuestos a la policía tributaria, somos, repito, quienes pagamos los sueldos, los gastos de representación, los guardaespaldas, los choferes, los viáticos y viajes al exterior, los bonos vacacionales, los aguinaldos y demás beneficios de los rectores principales y suplentes del CNE, es por ello, no hay razones para una rogatoria de algo que en derecho nos corresponde.

La gente desconfía del CNE porque todos los directores regionales de ese organismo son "colorados", así como los directores generales, los directores de línea, los jefes de división, los jefes de departamentos, los jefes de sección y los jefes de cada uno de los servicios del ente comicial a nivel central.

La gente no confía en el CNE, porque las maquinitas de lotería están cuestionadas en la mayoría de las países donde son utilizadas, incluyendo en los Estados Unidos de América, donde existen demandas judiciales como resultado de la falta de confianza en dichos equipos para procesar elecciones.

Las elecciones del 3 de diciembre del 2.006, están bajo sospechas porque existen sobrados indicios y denuncias concretas sobre supuestas irregularidades en el proceso de cedulación, realizado por la Misión Identidad, en la cual participan el CNE, la Onidex y el Comando Unificado de la Fuerza Armada.

Hay dudas en torno a los resultados de las elecciones del 3 de diciembre, porque no se sabe quienes van a dirigir el Centro de Totalización de Votos en el CNE, y tampoco se sabe si los representantes de la oposición tendrán acceso a dicho bunker. Adicionalmente, se dice por allí, que el conteo de los votos autorizados graciosamente por el CNE., se realizará después que las máquinas de votación hayan emitido la correspondiente acta de totalización de los resultados, o sea, que hablando en criollo, "a llorar al valle".

Entiendo que la estrategia política del Comando de Campaña de la oposición, ha sido enviar al electorado un mensaje de optimismo con respecto a lo que significan las llamadas condiciones electorales establecidas por el CNE., y digo que lo entiendo, porque la estrategia opositora apunta a no desanimar a la gente frente a lo que podría significar la desconfianza existente ante un organismo comicial evidentemente oficialista, pero soy de la opinión, que aún existe un elevado porcentaje de la población con derecho al voto que mantiene su postura de no votar bajo esas condiciones, porque no quiere que le continúen viendo "la cara de bolsa".

Me parece a estas alturas del partido, una discusión bizantina, continuar diciendo que, las máquinas cazabobos, sean buenas o sean malas, o que sirvan o no sirvan para algo, ese no es el punto; lo que ocurre es que el CNE mantiene "las máquinas cazabobos" en siete estados, para meterle miedo a: los nuevos votantes, a las madres de los barrios, a los pensionados y jubilados del Seguro Social, a los empleados públicos, a los familiares de los miembros de la Fuerza Armada, a los proveedores de Mercal, a los contratistas que negocian con los entes gubernamentales y a los miembros de las Misiones, eso, es una verdad irrebatible, desafortunadamente el tiempo ya se acabó, las condiciones electorales establecidas por Chávez quedaron igualitas, el Plan República tendrá una enorme influencia en el desarrollo del proceso, y ahora sólo queda esperar el 3 de diciembre para ver qué pasa.

CONCLUSIONES:

En el mundo de hoy, los fraudes electorales no son como los que hacían los generales: Juan Vicente Gómez, Eleazar López Contreras, Pérez Jiménez, o bien, como los que realizaban el general Fulgencio Batista, en Cuba; "Chapita" Trujillo, en República Dominicana; "Papa Doc", en Haití; Milosevic, en Serbia y Sadam Hussein, en Irak, ahora se vulneran los derechos de los electores, echando mano al mecanismo de la anulación masiva de votos, o bien, mediante la intimidación para impulsar a densos sectores de la población a que no concurran al acto comicial.

El aspecto psicológico juega un papel importante en la conducta fraudulenta de un Gobierno frente al electorado; en el caso específico de Venezuela, nadie puede negar ni siquiera el más fanático de los lanceros, o el más leal de los patrulleros, que la elaboración de la lista de Tascón y el listado Maisanta, fue una jugada muy bien pensada por los estrategas políticos del oficialismo, pues al proceder a fichar a millones de ciudadanos y ciudadanas, de hecho, los estaban sometiendo a un proceso psicológico de intimidación, cuyos resultados aún se perciben, ya que con o sin razón, y sin entrar en discusiones en el ámbito de la informática, la computación y la ingeniería de sistemas, la gente piensa que si vota utilizando "las máquinas cazabobos", le van a descubrir desde el Gobierno, por quien votó, y por tal razón, millones de personas pueden abstenerse de participar en el acto comicial del 3 de diciembre.

Otro movimiento estratégico del oficialismo, que tiene como objetivo final la intimidación del electorado, fue la divulgación del video-conferencia, en el cual intervino el Ministro de Energía y Petróleo, toda vez que después de conocido el contenido de ese video, los miles y miles de empleados de Petróleos de Venezuela, sus familiares, los contratistas que negocian con la empresa, los proveedores y todo aquel que de alguna u otra forma se benefician de ella, ahora, estarán mas asustados que nunca y es muy posible que voten rojo rojito y que les baje la tensión arterial cuando vean "las máquinas cazabobos" en los centros de votación. ¡Tremenda jugada caballero.!

El candidato de la unidad opositora, ha realizado un gran esfuerzo y ha demostrado que es un político, con un deseo inmenso de ganar la Presidencia de la República y, además, ha puesto en evidencia una gran autoestima y confianza en sí mismo. Soy de la opinión, de que Manuel Rosales, está cumpliendo con su rol de representar una expresión política de un grueso segmento de la población de este país. Votar por Rosales, viene a ser el reconocimiento al gran trabajo realizado para recuperar la democracia y la libertad; sin embargo, tal como lo he escrito en otras ocasiones, pienso que el principal obstáculo que tiene Rosales en su ruta hacia Miraflores, es la abstención, y aunque el tiempo se acaba, exigir condiciones justas, control sobre los efectivos del Plan República y juego limpio por parte del CNE puede ayudar a disminuir la desconfianza en el electorado.

El tiempo electoral para Chávez y Rosales ya se acabó, los electores ya tomaron su decisión, no queda otra cosa que esperar el día 3 de diciembre. Amanecerá y veremos.





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