Monseñor Rosalio Castillo Lara pregunta y explica: Reelección ¿por qué? (II)

Por Venezuela Real - 23 de Noviembre, 2006, 11:58, Categoría: Electorales

Cardenal Castillo Lara
Notitarde - Carabobo
22 de Noviembre de 2006

En una entrega anterior examiné y respondí al interrogante "¿por qué reelegir a Chávez?", y llegué a la conclusión de que no hay razones válidas para reelegirlo. La dictadura y el desgobierno de ocho años no lo merecen.

Analicemos ahora la segunda pregunta: ¿para qué reelegirlo?

Las abundantes y atrayentes promesas que ha hecho carecen de valor porque ya conocemos su resultado. Lo demuestra el incumplimiento de las formuladas en la campaña electoral de 1997-98, aun aquellas que reforzaba a costa de la pérdida de su nombre, en caso de no cumplirlas. Y otro tanto puede afirmarse de las realizadas en los primeros tiempos de su gobierno así como en las postrimerías del mismo.

Para conocer lo que realmente quiere y lo que, en consecuencia, sería la Venezuela futura basta detenernos con atención en lo que él mismo ha pregonado.

Chávez habla hasta la saciedad del socialismo del siglo XXI, sin llegar nunca a precisar su naturaleza. En realidad, no existe ningún "socialismo del siglo XXI", ni sería él quien lo fundara. Se trata simplemente del viejo y rancio comunismo que ha resultado ser una burda y cruel tiranía fracasada rotundamente, a raíz de la caída del muro de Berlín y de la disolución de la Unión Soviética. Lo poco que de ella queda en Cuba, Bielorrusia y Corea del Norte son muestras anacrónicas dignas de un museo de fósiles.

Pero, dejando de lado la arqueología, veamos de cerca lo que Chávez pretende hacer de Venezuela, en el caso de ser reelegido.

Venezuela es ya, en los momentos actuales, una dictadura y a lo que Chávez aspira es a reforzarla.

Entre los planes ya anunciados se encuentra el de conseguir, aunque fuera por imposición, la reelección indefinida para perpetuarse en el poder. La ambición de poder la tiene tan arraigada, que quisiera gozar de él por siempre. Para ello estaría dispuesto a imponer la "presidencia vitalicia" y, de ser posible, hasta la "hereditaria".

Asegurado el poder, modelará la República según su capricho y talante. La llamará -como lo ha anunciado- "República Bolivariana Socialista". La libertad, gradualmente reducida, será para muchos un recuerdo y, para todos, una simple aspiración. La propiedad privada se verá poco a poco suprimida. Será teóricamente colectiva, pero para uso y goce del Presidente y de los aduladores más hábiles, afectuosos y dóciles. El Estado pasará a ser propietario de todo. La libertad de expresión existirá como añoranza, ya que habrá un solo periódico y una sola televisión y, suponiendo la existencia de varios canales, funcionarán siempre en cadena.

Un tema de gran importancia es la educación. Para que haya la necesaria sumisión y obediencia es preciso que todos piensen lo mismo. Chávez lo ha manifestado con claridad: "Necesitamos una educación ideologizada". Para eso, sustraída a los padres de familia la patria potestad, el régimen se encargará de atiborrarlos de mentiras para que profesen una sola "verdad", que no es otra que la mentira de la revolución.

Toda esta transformación producirá presos y torturados, mientras que los asesinos serán los "héroes" de la República Bolivariana Socialista.

A la pregunta, pues, "¿para qué la reelección?", respondo con las palabras del Presidente: "Para poder anclar la nave de Venezuela en el mar de la felicidad de Cuba".

Muchos de los que en los actuales momentos hacen propaganda por la reelección llorarán, pero sus lágrimas serán inútiles por lo tardías.

Este cuadro resultará y será considerado por muchos como sombrío, pero es desgraciadamente real.

En las elecciones del tres de diciembre, repito, no se trata simplemente del cambio o confirmación de un presidente, sino del destino de Venezuela, de su existencia misma como nación libre y democrática. Los electores, por tanto, debemos reflexionar serenamente, no dejarnos llevar por simpatías o antipatías, ni permitir que nos engatusen con atractivas y falsas promesas.

Estimo absolutamente necesario, para concluir, que amemos realmente a nuestra patria y que, ese día, vayamos todos a votar y a defender nuestro voto. Es demasiado precioso lo que está en juego. Si estamos decididos a no dejarnos robar el voto, hemos de permanecer vigilantes para evitar el fraude y descubrirlo en caso de que intenten hacerlo.

Quisiera invitarles a que todos le pidiéramos a María Auxiliadora de los cristianos que proteja y salve a Venezuela. Ella ha salvado a la cristiandad en momentos cruciales, como en Lepanto, y más tarde en Viena. No dejará de ayudarnos.

Ojalá que las autoridades de la Iglesia organizaran en todas las parroquias de Venezuela una novena de oraciones por esa intención.

Si la fe nos mueve y acompaña, la ayuda no faltará.

No perdamos el ánimo ni el entusiasmo, y mucho menos la esperanza.

Ver Parte I de este artículo





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Noviembre 2006  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30    

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog