Socialismo puro

Por Venezuela Real - 30 de Noviembre, 2006, 16:26, Categoría: Política Nacional

Ramón Hernández
El Nacional
25 de Noviembre de 2006

En el socialismo del sigloXXI que se ha impuesto en Corea del Norte --sin necesidad de votos ni mareas rojas-los delitos políticos, que muchas veces están más relacionados con el humor del líder que con disidencias reales o actividades desestabilizadoras, no son de naturaleza individual, sino colectiva. La culpa es compartida por la familia, que está obligada a pagar la misma pena que el "delincuente".

Fue la manera que encontraron los esbirros para obedecer una consigna que pronunció en 1972 Kim Il Sung en un arrebato de ira: "La semilla de los fraccionalistas y de los enemigos de clases, sin importar quienes sean, debe ser eliminada por tres generaciones".

Si Lapi no estuviera preso de mala manera en Yaracuy, sino en uno de esos gulags, o kwan-li-so, que con tanta envilecida catadura ha construido el social comunismo norcoreano, lejos de la civilización y de la humanidad, sabría qué entendieron los esbirros del creador de la idea zuche con "eliminar la semilla por tres generaciones": que la culpabilidad por asociación implica apresar a los padres, a los hermanos, a los hijos y no pocas veces a los nietos, según la gravedad del crimen político cometido.

Se calcula que en Corea del Norte, sin fórmula de juicio, 200.000 prisioneros de conciencia se pudren en calabozos apestosos y son sometidos a torturas y trabajos forzados mientras sobreviven en condiciones infrahumanas, sin saber qué "delito" cometieron.

En los teuk-byeol-dok-je-dae sang-gu-yeok, o zona de dictadura especial, ese superlativo del socialismo bolivariano que con tanta inocencia e impudor intentan marearnos para que lo aceptemos como un salto hacia adelante, y no veamos el precipicio que es, los prisioneros apenas reciben comida suficiente para mantenerse con vida y tener fuerzas para soportar las labores más rudas en las minas de carbón, de oro, de plomo y de hierro, y en aserraderos y en huertos, durante doce horas diarias, los siete días de la semana.

Las infracciones de los reglamentos de los campos de castigos se pagan con una reducción de las raciones de alimentos, pero también con la reclusión en celdas estrechas, donde es imposible yacer o estar completamente de pie, lo que causa problemas circulatorios o atrofias de las extremidades que conducen a la muerte en pocas semanas. Quienes tratan de escapar y son atrapados, mueren ahorcados o fusilados.

Corea del Norte es uno de los pocos infiernos socialistas que quedan en el mundo. Al principio, cuando el propósito era consolidar la revolución y el partido único, los candidatos a ser recluidos en los kwan-li-so eran los reaccionarios y enemigos del pueblo, que incluían terratenientes, líderes religiosos, comerciantes, empresarios y demás escuálidos; pero tan pronto como la revolución demostraba que no solucionaba ninguno de los problemas que había prometido resolver, empezó a buscar culpables en las filas del Partido Comunista y también en su Comité Central, en la burocracia y en el mundo académico. Los altos y medios mandos militares no se salvaron, tampoco quienes con su fidelidad al régimen se sentían seguros. Las sucesivas purgas los dejaban a la intemperie o acusados de alta traición. Bastaba haber conocido o saludado a un traidor para ser un traidor. Y es tan fácil ser un traidor, basta que lo diga el gran líder.

Después de la caída del muro de Berlín y del desplome de la Unión Soviética, junto con la liberación de los países que constituían la Cortina de Hierro, todos los diplomáticos y estudiantes norcoreanos que presenciaron el colapso del socialismo real fueron encarcelados, como lo fueron también los sospechosos de ser críticos del sistema o que no guardaron suficiente respeto ante los retratos del gran líder Kim Il Sung o del querido líder Kim Jol Il o no cuidaron los periódicos con las fotografías de padre e hijo.

Al entrar en los gulags en los que pasarían el resto de sus vidas o largos procesos de reeducación, se asombraron por el mal estado de salud en que se encontraban los prisioneros, no sólo famélicos, sino también mutilados o incapacitados, les faltaban extremidades o estaban jorobados, por accidentes de trabajo o como consecuencia de las bajas temperaturas que debían soportar sin protección alguna.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Noviembre 2006  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30    

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog