Las comunicaciones del régimen

Por Venezuela Real - 5 de Diciembre, 2006, 13:59, Categoría: Estado de Derecho

 Buscando explicaciones

Marcelino Bisbal
El Nacional
26 de Noviembre de 2006

Luego del 11 de abril de 2002, el Gobierno fundó nuevos medios y reforzó la cobertura de aquellos que comparten su visión del mundo.

• El resultado es una estructura mediática sin precedentes en la historia republicana de Venezuela, y nunca conocida en los gobiernos de América Latina. Los medios de comunicación social se han convertido en la arena preferida del chavismo para dirimir las diferencias políticas

Los acontecimientos del 11 de abril de 2002, con todas sus consecuencias y derivaciones, desataron la necesidad de que el Gobierno se dotara de una plataforma mediática que fuera capaz de hacer frente al paisaje de medios privados que hasta ese entonces habíamos conocido.

En aquel momento, el número de unidades comunicacionales, especialmente en prensa, radio y televisión, venía siendo favorable al sector privado de medios que, además, en su gran mayoría era y es contrario al proyecto político gubernamental. Pocas y raras excepciones encontrábamos -seguimos encontrando-de apoyo abierto y franco al proyecto político bolivariano. La minusvalía gubernamental en materia de medios de comunicación era evidente.

Hoy, estamos en presencia de profundas mutaciones del paisaje comunicacional. Podemos afirmar, ya no como hipótesis, sino como certeza, que si los medios son constitutivos de la nueva manera de ver al país y al mundo en su plenitud, en la realidad del presente venezolano actúan como mediaciones entre los distintos procesos que vivimos día a día, y esto es tan cierto para un lado como para el otro.

El Gobierno tiene claridad sobre la significación estratégica de los medios de comunicación como lugar para la política y la confrontación ideológica. Esto se pone en evidencia no sólo en el sentido de sus acciones y medidas frente al aparato comunicacional privado, sino en la creación de toda una estructura o plataforma comunicacional que sea capaz de enfrentar al "enemigo" (tanto interno como externo) y a la vez irradiar, a través de la cultura de masas, el proyecto y proceso político-ideológico que se desea instaurar o que está en la imaginación del Presidente y sus más allegados. Así, la estrategia se corresponde fielmente con los moldes del Estado fascista y con la tesis de que los medios de comunicación no deben pensarse como simples medios de diversión, sino como armas políticas sometidas al control de la razón del Estado.

Ante la imposibilidad de poderse "hacer" con el complejo sistema de medios, y controlarlo de manera absoluta, el Gobierno ha escogido dos vías. El tiempo medirá el grado de efectividad de cada una de ellas, aun cuando ambas se han puesto a operar de manera casi simultánea.

Una de esas vías es la jurídica, es decir, dotar al Estado de todo un instrumental de leyes que en ocasiones pueda accionar de acuerdo con los niveles de control y censura que se requieran. No es la presencia del Estado-censor o el Estado-represor tal como lo habíamos conocido fuera y dentro del país; es la figura de un Estado-legalista que en situaciones extremas tiene el mandato de la ley que le obliga a accionar jurídicamente y judicialmente medidas.

El otro camino que se ha seguido es el de la estructuración de una plataforma de medios preparada, justificada además, para la contrainformación, la guerra informativa y la confrontación ideológica. Esta estructura mediática configura un "Estado-comunicador" sin precedentes en la historia republicana del país, y nunca conocida en gobierno alguno en América Latina.

Empecemos por el principal canal del Estado, Venezolana de Televisión. Desde que el Gobierno asumió por allí han pasado seis presidentes hasta los momentos.

Cada uno de ellos le ha impreso su sello particular que ha ido desde el cambio o "modernización" del logo del canal (el último cambio le costó al país cerca de 75 millones de bolívares), la puesta en el aire de algunos programas que han servido de respuesta en el campo de la guerra informativa y opinática (como La Hojilla), hasta el aumento considerable de la nómina del personal.

Lo que sí es indudable es que VTV ha ido cambiando y modernizando su tecnología hasta llevar su señal a todo el territorio nacional.

En 2005 se le instalaron 47 nuevos transmisores, y en ese mismo año se invirtieron más de 100 millones de bolívares, que sirvieron para crear 3 estudios con equipos de alta tecnología digital, una sala de prensa digitalizada y el plan de reforzamiento de la distribución de la señal a través de la instalación de todo un grupo de transmisores nuevos.

Hoy, VTV se encuentra acompañada de un pequeño canal de televisión, Vive TV. Este canal irrumpe en el espectro comunicacional televisivo el 11 de noviembre de 2003 y aparece "como canal cultural venezolano --según afirman sus mentores-con características formales y de contenido dirigido sustancialmente a las comunidades, como fuente y escenario de una realidad".

En 2005, Vive TV logra expandir su señal y ya cuenta con una red de productores independientes y comunitarios. Se presenta como "canal de televisión alternativa" y es financiado enteramente por el Estado.

Telesur representa la concreción del sueño de la integración continental. Este canal irrumpió con sus primeras imágenes el 24 de julio de 2005. Se trata de una sociedad multiestatal en la que Venezuela cuenta con 51% de las acciones y el resto distribuido entre Argentina (20% y reserva de selección de programas), Cuba (19%) y Uruguay (10% y reserva de selección de programas). Venezuela puso 2,5 millones de dólares necesarios para concretar el proyecto.

Dentro y fuera de Venezuela

El Gobierno también ha reforzado la cobertura radial. El circuito estatal está formado por Radio Nacional de Venezuela (RNV), que constituye el vértice del conglomerado no sólo por su trayectoria de ser la primera emisora de radiodifusión del Estado, sino por su significación como emisora radial estatal.

La modernización también llegó a RNV. Desde 2004 cuenta con una señal de onda corta internacional.

Este hecho fue siempre una promesa incumplida en los anteriores gobiernos. En 2005 se instalan nuevos transmisores para llegar a todo el territorio nacional, y para ese mismo año se esperaba que RNV integrara su propio circuito con la adhesión de cuatro emisoras propiedad de la Superintendencia de Bancos. Ahora RNV cuenta con 3 emisoras, una dedicada a noticias y opinión exclusivamente durante 24 horas (630 AM), el canal clásico (91.1 FM) y el internacional.

El grupo de emisoras que forman el circuito YVKE Mundial -con un total de 4 estaciones (YVKE Mundial Caracas 550 AM, Mundial Zulia 1070 AM, Mundial Los Andes 1040 AM y Mundial Margarita 1020 AM)-también se sumó a la plataforma estatal. En mayo de 2005, el circuito se agrandó con la salida al aire del canal juvenil de RNV, que es Activa 103.9 FM.

La agencia de noticias del Estado, Venpres, pasó a llamarse Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), que se ha visto remozada desde su identidad gráfica hasta la modernización del software para redactar y transmitir noticias al igual que ahora cuenta con una nueva estructura. ABN tiene corresponsalías en casi todos los estados del país; además proporciona un servicio, conjuntamente con los despachos noticiosos, de audio y video. Igualmente, ha logrado extenderse internacionalmente a través de convenios con agencias internacionales como la cubana Prensa Latina y la española EFE.

En 2005 se abrieron cinco corresponsalías en el extranjero: Brasil, Argentina, Colombia, Estados Unidos y España.

Dentro de todo este plan de expansión de las comunicaciones del Estado, el Gobierno ha proyectado poner en órbita para el año 2008 su propio satélite. China construirá el satélite con un potente transmisor de 24 bandas, con capacidad para el envío y recepción de voz. Además, una vez que esté en órbita, difundirá en todo el continente la programación de Telesur.

Pero hay otros medios que a la zaga se suman a los que hemos descrito y que forman parte de otras instituciones y poderes públicos. Estos medios los vamos a denominar con la designación de "medios para-estatales" o "medios para-públicos". Constituyen un conjunto de medios en los que hay ingerencia del Gobierno ya sea a través de la inserción de pautas publicitarias, con la compra de los equipos e instalaciones, o con el aporte de cuantiosas cifras para su "fortalecimiento".

En primer lugar nos tenemos que referir a los llamados medios alternativos y comunitarios. En los últimos dos años han ido creciendo gracias al soporte económico del Gobierno, amén de la presencia de la Ley de Radios Comunitarias, que es bastante flexible para el otorgamiento de las concesiones.

Las cifras son bastante imprecisas, al punto de que diversas fuentes gubernamentales manejan números distintos. Se habla de unas 400 emisoras de radio comunitarias, 36 televisoras y unos 100 periódicos de distinta periodicidad.

Sin embargo, Conatel asevera que existen 91 radios comunitarias habilitadas administrativamente, aunque reconoce que hay muchas más esperando la habilitación, pero que están en fase de operación y prueba. Conatel ha indicado, además, que hay unas 3.000 emisoras de radios comunitarias que están operando ilegalmente, pero también ha dicho que el organismo está procesando aproximadamente 1.300 solicitudes de habilitación de emisoras comunitarias.

En lo que tiene que ver con estos medios habría que discutir la consideración de qué estamos entendiendo, en los actuales momentos, por comunicación alternativa y comunicación comunitaria. Es comprensible que un gobierno que quiere tener ingerencia en todos los procesos sociales por la idea del poder que él encara y que aspira a mantener en forma hegemónica, intervenga auspiciando la comunicación alternativa y comunitaria.

El Ministerio de Comunicación e Información cuenta para tal fin con la Dirección General de Medios Comunitarios; además, promueve las ayudas económicas necesarias.

Otros medios que hay que sumar a la constitución del Estadocomunicador son aquellos surgidos en instituciones que deberían estar separadas del Poder Ejecutivo, pero que en la realidad del actual proyecto político no es así.

La televisora de la Asamblea Nacional (ANTV) opera desde 2005 por el puente establecido con las principales compañías de televisión por suscripción.

Igualmente, la televisora Ávila TV, que salió al aire durante este mes, es propiedad de la Alcaldía Mayor. Funciona en lo que fue el edificio del viejo y desaparecido Cine Principal y cuenta con un presupuesto de 18 millardos de bolívares. Junto con esa planta se ha creado la Escuela Metropolitana de Producción Audiovisual, que debe formar a los productores audiovisuales independientes.

Esta es la estructura muy aproximada que nos presenta hoy el panorama de medios en manos del Gobierno en su papel de Estado. Estamos en presencia de un "Estado-comunicador" que ha visto en la comunicación y en la información el espacio privilegiado para la lucha entre las diferencias y para el combate, como le gusta referir muy a menudo al Presidente de la República, contra aquellos que lo adversen por pensar diferente. Esta plataforma de medios en que se ha empeñado el Gobierno en estructurar en los últimos tiempos, pone a prueba dos consideraciones que creo clave de apuntar: el papel del Estado y de las políticas públicas en comunicación, y la articulación del Estado con este ámbito tan estratégico como la comunicación.








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