Ortega afianza relación con Chávez para impulsar su gestión en Nicaragua

Por Venezuela Real - 10 de Enero, 2007, 15:59, Categoría: Política Internacional

 Con Daniel Ortega en la presidencia de Nicaragua, aún cuando la mayoría de los nicaraguenses, votaron en contra, Chávez ejerce influencia en una región que históriamente lo había sido para México y EEU.

MARIAN MARVAL DÍAZ
El Nacional
10 de Enero de 2007  

Los acuerdos energéticos firmados con el presidente venezolano le permitirán ahorrar divisas al Estado para ser invertidas en el gasto social, tal como lo prometió el líder sandinista en su campaña, en la que también hizo hincapié en la reconciliación nacional.

Sin embargo, alinearse definitivamente con los gobiernos de izquierda puede estropear el intento de acercamiento con Estados Unidos

Daniel Ortega vuelve hoy a sentarse en la silla de la Casa Presidencial de Nicaragua luego de haber perdido tres elecciones consecutivas durante 16 años y militar en la oposición con su partido el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Esta vez, luego de recibir el apoyo de los votantes gracias a un mensaje que llamó a la reconciliación nacional y con un aliado regional, Venezuela, promete impulsar el desarrollo de la segunda nación más pobre del continente.

Durante la campaña electoral el gobierno de Hugo Chávez suscribió un acuerdo que estipula la venta de petróleo venezolano en condiciones preferenciales a las alcaldías sandinistas. Mañana la alianza se afianzará con la firma de nuevos convenios energéticos, que incluyen el suministro de 32 plantas generadoras de electricidad por parte de Venezuela, la exportación de 10 millones de barriles de petróleo anuales y el apoyo para la construcción de obras públicas.

"Las expectativas nicaragüenses son encontrar en Venezuela condiciones propicias que le permitan mejorar las condiciones para solicitar crédito externo y precios menos onerosos de los recursos energéticos", explicó Adrián Bonilla, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

La alianza con Venezuela le permitirá ahorrar más recursos al Estado nicaragüense que serán destinados por Ortega al gasto social, su gran promesa de campaña lo cual se podría traducir en beneficios para la población, añadió el analista.

Con el retorno de Ortega al poder el gobierno de Chávez también puede obtener ganancias en el plano político. "La cooperación a la que se ha llegado es parte de un esfuerzo de fortalecer un círculo de la izquierda latinoamericana compuesto al menos por Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, y en segundo lugar por Ecuador y Brasil", explicó vía electrónica Manuel Orozco, director para Centroamérica de la organización Diálogo Interamericano.

El director de Flacso considera que el acercamiento con Ortega "le permitirá a Venezuela ampliar su radio de influencia en la región, en su intento de neutralizar lo que percibe como un acoso de Estados Unidos e impedir que se le cerque como sucedió con Cuba en los años sesenta".

Fríos acercamientos

A diferencia de las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua en los ochenta, cuando Ortega gobernó por primera vez, Washington no será un enemigo declarado, pero las relaciones se limitarán al plano comercial, especialmente por el Tratado de Libre Comercio con los países centroamericanos, concuerdan los analistas.

"Las relaciones de Estados Unidos y Nicaragua serán relativamente frías y con poco nivel de comunicación ya que para Washington, Ortega sigue siendo el mismo personaje de los años ochenta. Aunque el lenguaje sandinista ha cambiado en su análisis de Estados Unidos, la visión antiimperialista es vigente", comentó Orozco. Mientras que para el director de Flacso, el gobierno izquierdista no se alineará con Washington como lo hizo el presidente saliente, Enrique Bolaños, en temas de la política internacional.

En su primer mitin postelectoral, Ortega declaró su interés en unirse a la Alternativa Bolivariana para las Américas, propuesta por Chávez, por considerar que "Nicaragua no puede anclarse a un solo mercado".

Precisamente mantener el equilibrio de sus relaciones con los gobiernos de izquierda y Estados Unidos será clave para el futuro político de su gestión, asegura el catedrático universitario y abogado, Alejandro Serrano Caldera. "Ortega no debe alinearse con ningún bloque ideológico. El éxito de su gestión dependerá de su habilidad política", comentó.

En el primer gobierno de Ortega (1979-1989) Estados Unidos financió el movimiento de los contra para combatir a los sandinistas en Nicaragua, lo que generó una cruenta guerra civil que dejó más de 50.000 muertos en el país.

Luego del triunfo electoral del líder sandinista en noviembre, el gobierno de George W. Bush ha dado muestras de acercamiento. El lunes el mandatario llamó a Ortega para felicitarlo por su victoria, aseguró un vocero de la Casa Blanca.

El gobernante estadounidense le hizo saber que "la reconciliación, la unidad, la democracia y la creación de empleos son áreas de posible cooperación entre los dos países".

Asimismo, en noviembre el subsecretario para América Latina, Thomas Shannon, se reunió en Managua con Ortega y expresó: "Creo que hemos desarrollado una base para un diálogo importante para las relaciones entre los dos países, siempre dentro de un marco de la democracia".

Sin cambios radicales

Ortega ganó con 38% de los votos frente a sus rivales. Los partidos de derecha nicaragüense (Alianza Liberal Nicaragüense y el Partido Liberal Constitucionalista) lograron 56% de las preferencias, lo cual implica, según Serrano Caldera, que en el país existe una mayoría antisandinista y que la sociedad sigue dividida.

A raíz de la firma de un pacto político entre el PLC y los sandinistas, la ley electoral fue modificada para que un candidato presidencial pueda ganar con 40% de los votos o con una diferencia de 5% sobre su contendor más cercano. "El pacto continuará en el corto plazo siempre y cuando funcione a favor del sandinismo. Sin embargo, en la medida que el PLC pierda fuerza y relevancia, el FSLN puede reposicionarse con otros grupos para lograr sus objetivos", explicó Orozco.

Se espera que haya pocos cambios en la política económica, debido a que el Estado nicaragüense no tiene los recursos para emprender modificaciones, por el contrario continuarán las medidas liberales iniciadas por los gobiernos de derecha, señaló Bonilla.

A Ortega aún lo persigue la percepción de que representa un regreso a la confrontación social y a la acentuación de la pobreza, que sufre 47% de la población. "La inquietud de una situación similar al pasado persiste, aunque Ortega ha atenuado las dudas a través de su mensaje de reconciliación. Tampoco estamos en los ochenta, hoy la sociedad es más crítica y organizada", señaló Serrano Caldera.

Orozco considera que entre las medidas prioritarias que debe aplicar en su gobierno estarían: modernizar e independizar el sistema judicial para frenar el abuso de autoridad y la corrupción; profundizar un modelo de crecimiento económico a través del sector turístico y de remesas de los inmigrantes; y propiciar la confianza política en lugar de la división.

Desde mañana se escribirá una nueva historia para Nicaragua en manos de un líder harto conocido en el país. Queda esperar si en los próximos meses desechará definitivamente su legendario uniforme verde olivo y continuará usando sus franelas blancas, como un símbolo de cambio y de reconciliación.








TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Enero 2007  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog