La inflación toca la puerta

Por Venezuela Real - 16 de Enero, 2007, 11:03, Categoría: Economía

Editorial
El Nacional
16 de Enero de 2007    

Mientras esperamos que los nuevos ministros terminen de aclarar el batiburrillo de ideas soltado recientemente por el Presidente de la República ante la Asamblea Nacional, no está de más que pongamos los pies en la tierra recordando que 2006 finalizó con una inflación de 17%. Si los números en cuestión no les dicen nada a los técnicos oficiales, habría que señalarles que esta cifra es, de lejos, la más alta de América Latina, y que en cualquier parte del mundo un gobernante sensato estaría muy preocupado si no se toman medidas para frenar esta espiral inflacionaria que, como bien se sabe, es una suerte de impuesto salvaje contra los sectores más pobres. No se trata de fomentar escándalos innecesarios, ni de qui tarle el sueño al flamante ministro de Hacienda, pero este 17% de inflación resulta muy superior a la meta de 10% que se había fijado para 2006 el gobierno bolivariano, y desde luego mayor a 14,4% padecido el año 2005. Agreguemos a nuestra preocupación general el hecho de que en el continente americano, el alza de precios durante el año pasado fue, en promedio, de 4,8%, lo que constituye una reducción respecto a 6,1% de 2005.

Como dijo eufemísticamente en el mensaje de fin de año el presidente del Banco Central de Venezuela, fue en mayo cuando "se interrumpió la tendencia decreciente que mostraba el comportamiento de los precios desde comienzos de 2003". Lo que quiere decir que en ese mes comenzó la maligna tendencia creciente, como se observa claramente si se analizan los aumentos mensuales de precios publicados por el mismo BCV. Para un gobierno populista y revolucionario, esta tenden cia inflacionaria es muy preocupante porque afecta la capacidad adquisitiva y el nivel de vida de la población, particularmente el de los pobres. Pero no sólo por eso: la inflación es un fenómeno que tiene sus mecanismos propios de perpetuación, y una vez que se arraiga resulta muy difícil detenerla o disminuirla. En América Latina se tiene amplia experiencia al respecto. Los aumentos incontrolados de precios hicieron estragos en América Latina hasta la década de los noventa. Solamente pudieron detenerse con las llamadas "políticas de shock" que significaron grandes sacrificios por parte de la población. Pero al gobierno bolivariano no le gustan esas políticas del neoliberalismo salvaje, con olor a azufre. Sin embargo, algo tendrá que hacer porque el peligro se incrementa cuando las tasas anuales de inflación sobrepasan 10%.

Por desgracia, la economía venezolana está entrando en ese círculo vicioso, con el agravante de que las medidas que habitualmente se adoptan para hacerle frente al alza de precios – como los controles de cambios y de precios– ya han sido bolivarianamente aplicadas, sin que hayan producido efectos positivos. En tales circunstancias, a las autoridades endógenas sólo les queda incrementar las importaciones desde países con poca inflación, como se hizo el año pasado. Pero si cae la entrada de petrodólares habrá que restringir las importaciones, y entonces sí puede llegar el lobo. También se puede devaluar el tipo de cambio pero se acele ra el alza de precios hasta que se pierde totalmente el control sobre los mismos. Aparentemente, el Gobierno parece no tomar en cuenta este problema, porque supone que las cotizaciones del petróleo permanecerán altas indefinidamente.

Como altos ingresos petroleros son los que financian a la vez el inmenso gasto público, el crecimiento y las importaciones masivas, la reducción de los mismos pudiera conducir a una situación en la que el incremento acelerado de los precios estuviera acompañado por un estancamiento de la actividad económica, lo que representa el peor de los mundos posibles. Pero con ciudades comunales o ciudades socialistas, o lo que sea, nada podrá parar la inflación. El otro mecanismo que se está utilizando para intentar moderar la inflación consiste en utilizar los mismos ingresos petroleros para detener el alza de precios que provocan el gasto público del Gobierno. La manera de hacerlo es absorber dinero de la economía mediante la colocación de papeles del Banco Central, que pagan intereses pero están exentos del pago de impuestos. Este oneroso procedimiento, que significa una redistribución del ingreso a favor del sector financiero, va a ser difícil mantenerlo en caso de crisis. Aunque no quisiéramos jugar el papel de los que dicen "viene el lobo", no está de más recordar que a veces el lobo también llega y hay algunas señas de que se acerca. Las cifras de inflación, por desgracia.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Enero 2007  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog