Cambio de velocidad

Por Venezuela Real - 18 de Enero, 2007, 10:31, Categoría: Política Nacional

Diego Bautista Urbaneja
El Universal
18 de Enero de 2007

Hay que luchar para transformar el descontento social en fuerza política

La arremetida que ha llevado a cabo Chávez estos días obliga a los sectores que rechazan el proyecto político del barinés a llevar a cabo el esfuerzo de organización y de coordinación que de cualquier manera estaba en la agenda, con más rapidez y prisa de la que en otras circunstancias hubiera sido lo apropiado.

No es cosa de ponerse a pelear por el nombre que corresponda dar a lo que Chávez quiere hacer con el país. Esas discusiones sobre si es comunismo o no, sobre si es totalitarismo o no, no parecen demasiado conducentes. Al menos para mis propios efectos, me basta y me sobra con la sustancia de lo que Chávez nos ha anunciado para que, disputas en torno a nombres aparte, tengamos la obligación de rechazarlo con todas nuestras fuerzas.

Frente defensivo

Procede la constitución de un gran frente de defensa de la democracia. Un frente no ha de tener un carácter predominantemente defensivo, de simple rechazo o resistencia a lo que se nos quiere imponer. Sino uno que ha de llevar consigo la propuesta alternativa sobre la que tanto se insiste.

No puede ser ese frente o alianza de carácter exclusivamente político. Posiblemente sean actores políticos, partidos y dirigentes, los que tengan que tomar la iniciativa y dar los pasos principales. Pero las organizaciones sociales de todo nivel social, y el mundo de la intelectualidad y del pensamiento, tienen que ser componentes fundamentales de esa amplia alianza que se hace necesaria y los pasos políticos tienen que orientarse hacia allí desde un comienzo. Hablamos pues de una alianza política, social e intelectual.

De hecho, es el mundo del pensamiento diverso y el mundo de la libre organización social el que está en el mayor peligro, más incluso que la oposición política en sentido estricto. Para un régimen de control total, más temible que unos partidos políticos de oposición, al fin y al cabo pocos, identificables y bastante calculables, resulta la libre y pululante actividad de la gente suelta por allí, pensando cosas y organizándose de manera impredecible.

Hay que formular una propuesta que una, cobije, coordine, esa diversidad de intereses y valores democráticos y plurales. Se sabe cuáles son las organizaciones y personalidades más emblemáticas, con sus propias relaciones y posibilidades de convocatoria, a las cuales hay que dirigirse por lo pronto. Hay que hacer los contactos, mantener las conversaciones, llegar a los acuerdos y compromisos, que permitan tirar la red lo más lejos y lo más anchamente posible.

Hay que hacerlos en todos los niveles sociales, sobre todo, en todo lo que se pueda, por debajo, desde abajo.

Esta fuerza tiene que orientar su acción decididamente hacia los sectores populares y apuntar a surgir de ellos. No puede abroquelarse en estilos, lenguajes, temáticas, lemas, propios de la clase media para arriba. Si esto no se supera, los planteamientos opositores no van a poder sobrepasar nunca las fronteras sociales a las que han estado confinados, y que Chávez se las arregla para recrear una y otra vez, contando para ello, entre otras cosas, con las reacciones de sus adversarios.

Desafíos

Uno de los grandes desafíos que tenemos los que rechazamos el proyecto chavista, es el de convertir el descontento social que la gestión de este gobierno genera indiscriminadamente en los sectores populares, convertirlo, decimos, en descontento político, en fuerza política que quiera cambiar a Chávez y su gobierno. Esto no se ha logrado, o se lo ha logrado en muy pequeña medida.

El descontento social que la ineficiencia gubernamental ha producido no ha estado dispuesto a transformarse en descontento político, a pasar al campo de la oposición política. Ese descontento social crecerá en el futuro, a la par del fracaso gubernamental, de modo que allí, en la conversión de ese descontento social en descontento político, está una gran oportunidad política.

Chávez y su gobierno lo saben. Tanto lo saben, que uno de los sentidos de ese régimen de control total que se quiere adelantar, es el de multiplicar los controles de todo tipo, sobre la gente y el número de palancas en manos del gobierno, para impedir -maniatándola, represándola, confundiéndola- que la expansión del descontento social que viene se transforme en descontento político

El abordaje exitoso de ese desafío y de esa oportunidad requiere de una fuerte reingeniería en el campo opositor, cosa que a su vez constituye otro desafío en el cual tal campo se juega su suerte.








TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Enero 2007  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog