Socialismo siglo XXI

Por Venezuela Real - 10 de Febrero, 2007, 8:35, Categoría: Prensa Internacional

Editorial
El País - Uruguay
07 de Febrero de 2007


El escritor brasileño Millor Fernandes dijo una vez que cuando las ideologías se ponen viejitas se vienen a vivir a Sudamérica. Quien haya seguido de cerca la situación política continental en los últimos meses, no puede más que darle la razón.

La fastuosa celebración organizada por Hugo Chávez para festejar el inicio de un nuevo período de gobierno, supuso el lanzamiento oficial de la corriente política que el locuaz mandatario caribeño impulsa para nuestro continente. En un interminable discurso esbozó las bases de lo que piensa llevar adelante en su país. La presencia de sus fieles seguidores, el boliviano Evo Morales, y el flamante presidente ecuatoriano, Rafael Correa, así como el viaje en grupo que hicieron posteriormente para felicitar al otro integrante del club, el nicaragüense Daniel Ortega, hace pensar que se trata de un proyecto que excede los límites del suelo "bolivariano". Hecho que no es nada tranquilizador.

La propuesta de Chávez es clara: nacionalizar las principales áreas de la economía del país, limitar al máximo la influencia de los privados, y establecer un sistema de planificación económica acorde a sus ideas y utilitario a su política exterior expansionista.

Además, de paso, pretende limitar al máximo la influencia de las corrientes opositoras en los medios de comunicación, y perpetuarse en el poder indefinidamente. A todo esto ha denominado el "socialismo del siglo XXI", pese a que francamente tiene muy pocas diferencias con los socialismos de tiempos pretéritos, abandonados en casi todo el mundo, no por un avance descarnado del imperialismo capitalista, como gustan pensar muchos de sus acólitos latinoamericanos, sino simplemente porque está visto que eso no funciona.

Como si faltara más evidencia que ver lo que pasó en todos los países del mundo que intentaron políticas similares, sólo para estrellarse contra el muro del fracaso y la debacle económica, hubo una respuesta tan inesperada como implacable a las propuestas chavistas. Provino nada menos que de nuestro impagable Canciller, que en uno de esos fugaces momentos de lucidez que le sobrevienen, afirmó tras la cumbre del Mercosur en Río, que: "si el socialismo del siglo XXI es que las empresas estratégicas sean estatales, entonces Uruguay ya llegó". Es verdad, Uruguay ya llegó, y así nos va.

Difícilmente Chávez y su pandilla pueda encontrar un ejemplo más claro sobre los perniciosos efectos sobre la economía y la prosperidad de un país que tienen ese tipo de políticas, que Uruguay. Pese a lo que claman sindicalistas y radicales de izquierda que repiten incesantemente que la culpa de la situación de nuestro país la tiene el "neoliberalismo", para los estándares internacionales estamos mucho más cerca del socialismo que la Venezuela de Chávez.

Si vemos con atención cuáles son las "recetas" del pérfido neoliberalismo, está claro que eso en Uruguay nunca existió. Ni privatizaciones, ni reducción del Estado, ni libertad económica. Todas las empresas "estratégicas" en manos del Estado, más de 250 mil empleados públicos, 350 mil jubilados, en una población económicamente activa de poco más de un millón y medio de sufridos trabajadores, elevadísima carga tributaria y fuertes limitaciones a la actividad privada. Consecuencias: servicios caros, muchas veces ineficientes, y que atentan contra la competitividad del país. Un sistema educativo mayormente estatal, atrasado, sin cintura para adaptarse a los tiempos que corren, y eternamente necesitado de más fondos. Y lo que es peor, una población sin espíritu emprendedor, achatada, y donde la máxima esperanza de miles de jóvenes es ser empleado municipal.

Es que ahí está la clave del problema que estos dirigentes no quieren ver. Su receta, lo que termina por lograr es exterminar el impulso individual, que es la base para el crecimiento de cualquier sociedad. El ex presidente chileno Patricio Aylwin, alguien a quien nadie puede tachar de "neoliberal", sostuvo una vez con gran sabiduría que "el mercado es cruel, pero crea riqueza". Algo para lo que los socialismos del siglo que sean, han probado ser completamente inservibles.

Se entiende que Uruguay es un país chico, y que su proceso político e histórico no es suficientemente conocido. Pero a la hora de plantear estos proyectos faraónicos y voluntaristas como el de Chávez, parece increíble que nadie lo asuma como el ejemplo más claro de lo que no hay que hacer.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Febrero 2007  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog