El País - España14 de marzo de 2007Si
hay dos personas en Venezuela capaces de concitar casi tanta pasión
como el presidente Hugo Chávez, una de ellas puede ser la incontrolable
Lina Ron, dirigente chavista de 45 años, comandante de las milicias
urbanas, abanderada de varias acciones okupas, jefa de una veintena de
motoristas que ejercen de guardaespaldas en cada una de sus
movilizaciones. Ron también tiene el programa de radio La Voz.Y
la otra persona, tal vez más temida que Ron, es el humorista
televisivo, conductor del programa diario La Hojilla, Mario Silva.
Ambos se han convertido en guardianes de la ortodoxia chavista, de la
esencia revolucionaria, en verdugos de la oposición y también de
ciertos chavistas algo díscolos.Ver artículo completo en sección Prensa Internacional