Cantv, EDC, RCTV y abastos

Por Venezuela Real - 20 de Marzo, 2007, 20:29, Categoría: Derechos Humanos

Diego J. González Cruz
El Universal
19 de marzo de 2007

El Estado impropio se caracteriza por la negación de la libertad de empresa

La Fundación Venezuela Positiva publicó Cuando el Estado empobrece a la Nación (Caracas, 2006), libro que recoge 24 ensayos sobre este tema de actualidad. Recientemente, también salió a la luz pública la nueva edición del trabajo de Luis Hueck Henríquez, El Síndrome de Bolívar - Capitalismo o Socialismo no existen terceras vías, auspiciado por el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (Cedice-Libertad, Caracas 2006), sobre el mismo tema: el fracaso del Estado empresario.

En febrero de 2007 se aprobó la Ley Especial para la Defensa Popular, la cual dice en su artículo 4º: "Se declara de utilidad pública e interés social a todos los bienes necesarios para desarrollar las actividades de producción, fabricación, importación, acopio, transporte, distribución y comercialización de alimentos o productos sometidos a control de precios". Es decir, casi todos los bienes en esta Venezuela de hoy. Desde las haciendas y conucos hasta los supermercados y bodegas, incluida la propiedad de los buhoneros, que venden bienes regulados.

Negación de libertad

El Estado impropio se caracteriza por la negación constante de la libertad de empresa y de trabajo, lo cual se materializa en esa práctica irracional del control de precios. La tragedia de Venezuela ha sido vivir en esta situación por mucho tiempo. Hueck (Pág. 63) nos recuerda que los gobiernos, desde la muerte del general Gómez, han intervenido la actividad económica. Entre otros, destaca casos que hoy mueven a risa, el general López Contreras (1939) reguló el precio de las alpargatas, la leña, las velas, los mecates y la cerveza; Rafael Caldera (1970) fijó el precio de los ajos y de los Mercedes Benz; Carlos Andrés Pérez (1975) reguló el precio de las populares tostadas o arepas rellenas, obligó a contratar ascensoristas para los ascensores automáticos y no permitió la televisión a color; y Luis Herrera (1980) reguló el precio del café servido en las panaderías. La pregunta que deben hacerse los que favorecen a los estados impropios es ¿qué se logró con tales medidas?; ¿aumentó el empleo? NO, ¿se redujo la pobreza? NO.

En el libro Cuando el Estado empobrece a la Nación, entre otros, destaca el trabajo del doctor Mauricio Pérez Badell, titulado Cuando las empresas del Estado pierden el dinero de la Nación (Págs. 321 a 333). Allí, de una forma patética, describe con lujo de detalles las pérdidas económicas y materiales que han ocasionado la gran mayoría de las estatizaciones (irónicamente llamadas nacionalizaciones), así como las nuevas empresas de producción social, la Corporación Venezolana Agraria, las Industrias Venezolanas Endógenas, las Empresas Mixtas de Hidrocarburos, los Desarrollos Turísticos Endógenos, los Proyectos Endógenos Sociales y similares. Pérez Badell las agrupa como "Centros de Pérdidas" y "Otras Pierde Plata". Allí ubica a un sinnúmero de empresas que se cobijan bajo la Corporación Venezolana de Guayana (empresas de aluminio, hierro, oro, bosques, tubos, cemento, tractores, algodón, rieles, construcción, etc.).

Quebradas y deficitarias

Le siguen las empresas eléctricas quebradas, comenzando por Cadafe y otras siete empresas eléctricas (todas integradas recientemente a Cadafe), de las cuales ninguna paga la electricidad que les entrega Edelca. Luego el autor enumera las empresas que manejan los alimentos, todas deficitarias, como La Casa, Mercal y el Centro Genético Florentino. También describe el déficit de la Corporación Venezolana Agraria, que reúne los centrales azucareros, las 15 recién creadas empresas para producir etanol a partir de la caña de azúcar, empresas de servicios agrícolas, de cereales y oleaginosas y de lácteos; siguen las de válvulas para la industria petrolera, de textiles, de educación (INCE), de desarrollos turísticos, de radio y televisión (RNV, VTV, Telesur, etc.), de cine, de libros, bancos y sociedades financieras; y, finalmente, las joyas de la Corona: el Banco Central de Venezuela y Petróleos de Venezuela, S.A. Ahora se incorporarán a este grupo los consejos comunales, la Cantv, la EDC, RCTV y algunos frigoríficos y supermercados.

Pérez Badell realizó un excelente trabajo, dando detalles de los montos del despilfarro en millardos de bolívares, indicando cómo se crearon esos cientos de empresas estatales, y los créditos adicionales que han recibido las mismas para sobrevivir, perdiendo. Sería un excelente ejercicio sumar todos esos montos, para dar respuesta a la recordada pregunta de un candidato, luego presidente: ¿dónde están los reales?







TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Marzo 2007  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog