Unión Europea: ¿modelo para A. Latina?

Por Venezuela Real - 24 de Marzo, 2007, 12:25, Categoría: Política Internacional

Redacción BBC Mundo
BBC Mundo
23 de marzo de 2007

En la mayoría de los procesos de integración, el modelo de la Unión Europea ha estado presente en mayor o menor medida.

Hace 50 años, Europa iniciaba un proceso de integración que logró consolidar la estabilidad y la prosperidad en un continente que había sido devastado por dos guerras mundiales.

La firma del Tratado de Roma -que dio nacimiento a la Comunidad Económica Europea (CEE), madre de la actual Unión Europea- serviría luego para inspirar a otros procesos de integración regional.

Pero, ¿es el modelo de integración europeo una experiencia aplicable a América Latina?

"El modelo de integración europeo ha estado siempre en el subconsciente colectivo sudamericano, pero siendo realistas, las diferencias institucionales son tan marcadas que se hace difícil plantear dicho modelo como un objetivo a medio plazo" le dijo a BBC Mundo Osvaldo Rosales, director de la división de comercio internacional e integración de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Región diversa
   
La diversidad es la característica principal de Latinoamérica, tanto por el tamaño y población de los países que la componen, como por sus diferentes estructuras económicas e institucionales y sus niveles de desarrollo.

Esta diversidad se refleja también en la manera en que las naciones latinoamericanas han entendido los procesos de integración regional.

Desde los proyectos de los precursores de la independencia del continente, como Simón Bolívar o José Artigas, hasta la creación en las últimas décadas de organismos como MERCOSUR o la Comunidad Andina de Naciones (CAN), han habido muchos proyectos de integración en Latinoamérica, aunque en ocasiones, o no han acabado de concretarse, o simplemente han fracasado.

En el caso de Europa, se tenía claro desde un principio que el proceso de integración, pese a basarse inicialmente en una unión económica, no podía descuidar los aspectos políticos y culturales.

En América Latina, por el contrario, en ocasiones se ha impuesto el aspecto político sobre el económico y el cultural, creando procesos sin viabilidad financiera, y en otras se han privilegiado los acuerdos económicos o comerciales, sin una base político-institucional estable.

Nuevo regionalismo

Como sucedió en Europa, en los procesos de integración llevados a cabo en América Latina tras la Segunda Guerra Mundial se privilegiaron los acuerdos de tipo económico-comercial.

Así, a partir de los años 60, se crearon multitud de organismos de integración económica y política en la región, como la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), la Comunidad Andina de Naciones, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), el MERCOSUR o Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Más recientemente, verían la luz organizaciones como la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN), creada en diciembre de 2004 sobre la base de la confluencia de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el MERCOSUR, o la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe (ALBA), iniciativa impulsada por Venezuela.

La UE como modelo

En la mayoría de esos procesos de integración, el modelo de la Unión Europea ha estado presente en mayor o menor medida.

Ramón Torrent, coordinador del Observatorio de las Relaciones Unión Europea-América Latina, considera que "la Unión Europea es una experiencia de integración a tener en cuenta por América Latina, pero no un modelo".

Según le explicó Torrent a la BBC "la mejor prueba de ello es el mal funcionamiento de la CAN, que en muchos aspectos se calcó del proceso de integración europeo".

"Lo que Latinoamérica debe copiar del modelo europeo es que debe basarse en el derecho, y ese derecho ha de ser eficaz, ha de tener legitimidad y ha de ser respetado" afirma Torrent.

"En eso ha sido modélica la UE, y en eso no lo han sido los procesos de integración en América Latina, que se han caracterizado por generar demasiado derecho que luego, o no entraba en vigor o era violado de manera sistemática por los estados", concluye el investigador.

Los incumplimientos de los que habla Torrent han quedado patentes en las diversas crisis que han atravesado los procesos de integración en la región, como el retiro de Chile y Venezuela de la CAN, o las disputas entre los socios de MERCOSUR.

Según Torrent "los estados latinoamericanos no respetan las obligaciones internacionales que han contraído entre ellos, pero en cambio sí que respetan las obligaciones contraídas, por ejemplo, en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) o con EE.UU.".

Los problemas de la integración

Wolf Grabendorff, director del programa de cooperación de la Fundación Friedrich Ebert en Chile, también considera que Latinoamérica necesita buscar su propio modelo de integración.

Según le explicó Grabendorff a la BBC, uno de los problemas que hace que sea difícil reproducir el modelo europeo en Latinoamérica "es la nula voluntad de los países de la región de ceder cualquier forma de soberanía a una institución supranacional".

Osvaldo Rosales, del CEPAL, señala además que "no hay consenso entre los gobiernos más importantes de la región respecto al camino a seguir, ya que tienen grandes diferencias respecto a las oportunidades y desafíos que presenta la globalización y sobre las estrategias de inserción internacional más adecuadas", lo que en su opinión, debilita los procesos de integración.

Rosales afirma que también "hay grandes diferencias entre lo que está sucediendo en Centroamérica y América del Sur" ya que "en América Central se habla menos de integración pero ésta se practica más" mientras en el sur sucede lo contrario, existiendo "una competencia de discursos" sobre la necesidad de integración y una brecha entre el discurso y la práctica.

Futuro incierto

"A pesar de la inestabilidad que se percibe en los esquemas de integración en América Latina, ese nivel de gobierno será fundamental en los próximos años", afirma Philippe de Lombaerde, investigador de la Universidad de las Naciones Unidas en Brujas (Bélgica).

"Los países de la región deben acordar cuales son los bienes públicos regionales que los latinoamericanos quieren tener en común, como pueden ser la seguridad, las infraestructuras, la ecología o la capacidad para actuar a nivel global".

De Lombaerde considera que "no es fácil duplicar modelos de unas regiones a otras", pero afirma que "eso no quiere decir que la experiencia europea no pueda ser relevante en un futuro para la región, por ejemplo en el diseño de políticas de cohesión y participación social, o en una hipotética unión monetaria".

Dinámica mundial

En lo que la mayoría de expertos coinciden es en que la integración de América Latina resulta fundamental para que la región pueda afrontar el futuro con garantías.

Osvaldo Rosales se muestra confiado en que "en que la dinámica de la propia globalización y la presión competitiva que generan otras economías, como la asiática, conducirán, en un plazo corto de entre 3 y 5 años, a un proceso de reformulación de los esquemas de integración, haciendo que prime en América Latina la existencia de mercados unificados con disciplinas comunes".

"Va a ser distinto al modelo europeo y asiático, pero la fuerza de los hechos va ha hacer que las cosas marchen en esa dirección, hacia una región unida, más allá de los discursos y los debates".






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Marzo 2007  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog