Paramilitares colombianos se tomaron para sí gran parte del estado Táchira

Por Venezuela Real - 25 de Marzo, 2007, 20:07, Categoría: Corrupción

JORGE CHÁVEZ MORALES
Ultimas Noticias
25 de Marzo de 2007

 • Contrabandistas de gasolina pagan Bs. 75 millones diarios
• Autoridades de Ureña acusan a la GN de cobrar dinero por paso de alimentos a Colombia

Por la frontera entre Venezuela y Colombia no sólo pasa el más grande intercambio comercial entre ambos países, que en 2006 estuvo cercano a los 5 mil millones de dólares, sino que también hace lo propio el más grande contrabando de combustible, alimentos, drogas, armas y municiones, cuyo monto es incalculable, con la presunta colaboración de las autoridades militares y policiales de ambos países.

Además, la falta de seguridad, de atención médica y el mal estado de las vías de comunicación en algunas de las ciudades fronterizas, hace que la vida en esta franja de 2.219 kilómetros se convierta para muchos de sus habitantes en un calvario.

Últimas Noticias recorrió las fronteras del país para tratar de reflejar en una serie de entregas -que comienzan hoy- la realidad que viven las poblaciones en esos lugares apartados.

En silencio.

El "cantadito" con que habla cotidianamente el tachirense y que es casi el mismo con el que se identifica al colombiano nacido en la frontera, a la hora de responder sobre los problemas que afronta en esa zona se torna casi inaudible, hasta convertirse en un susurro imperceptible que cuesta descifrar.

"Aquí hay que hablar bajito porque hasta las piedras escuchan", afirmó Roberto, un curtido taxista a quien es imposible calcularle la edad.

"En la frontera pasa de todo, pero lo más lamentable y grave, es la inseguridad. Primero llegaron los guerrilleros, luego los paramilitares; ahora, no sabemos qué hacer, porque nadie quiere poner orden y están en todos lados, desde Boca de Grita hasta Ureña y más allá", señaló.

Pero los problemas van más allá de la inseguridad. En el recorrido hasta Boca de Grita encontramos varios tramos de carretera y una autopista inconclusa, en mal estado. Podría decirse que el balance general de la vía de comunicación de esas zonas es regular.

Sin embargo, el transporte público para los habitantes resulta complicado ya que es sumament! e escaso .

Aunque cuenta con los servicios básicos de agua, luz y cloacas, y un comercio incipiente, Boca de Grita parece un pueblo dormido, aletargado por la alta temperatura, que sólo parece despertar cuando los hombres desconocidos y armados a quienes cotidianamente ven cruzar la frontera llegan desde Puerto Santander y convocan a reuniones de vecinos o comienzan a cobrar la "vacuna", cada fin de semana, ante la cómplice pasividad de los organismos de seguridad que allí operan.

Dame más gasoliiina.

A diferencia de Puerto Santander, del que sólo la separa un viejo y vetusto puente internacional y en cuyas calles se respira un inusual hormigueo de personas y cientos de locales comerciales, en Boca de Grita todo parece encontrarse en suspenso.

En el pueblo, que no tiene más de 2.500 habitantes, existen dos bombas de gasolina separadas una de otra por no más de 300 metros de distancia.

"Bueeee amigo, cómo le digo yo. Esa gasolina no dura allí ni dos días, toda se la llevan para Colombia. Vienen los `paracos" y ordenan que llenen unos tanques y se la llevan en las narices de la Guardia Nacional (GN). Además, ellos son los que mandan aquí en esta zona. El comandante `Madera" es el nuevo man. Huy vea hermano, el man es muy berraco, todos le tenemos miedo aquí porque la GN hasta lo saluda cuando llega con su gente con chaleco antibalas y con sus armas", explicó pausadamente José Carlos, un comerciante de Boca de Grita que dijo vivir allí "toda la vida".

"Allí no es necesario que pasen el contrabando por las trochas y en la noche, todo se hace de día y por el puente. El arroz, la leche, el azúcar, la cerveza y todos los alimentos pasan en gandolas. No hay nada que no tenga precio", sentenció.

La población no cuenta con hospital ni ambulatorio. Cuando alguien se enferma es trasladado al ambulatorio de Orope o La Fría o a Puerto Santander, donde tienen que pagar en pesos.

Copa América.

San Cristóbal será una de las sedes de la próxima Copa América, a jugarse por primera vez en el país.

Táchira es un estado cuya población, a diferencia de la de los demás estados que mayoritariamente está inclinada por el beisbol, tiene una especial predilección por el fútbol, quizás debido a que está en la frontera con Colombia, país con una histórica tradición futbolera.

Aquí tiene su sede el Deportivo Táchira, un equipo con diversas participaciones en la Copa Libertadores de América y otros eventos competitivos internacionales, pero que ha tenido que mudar su sede a Caracas debido a la remodelación que se está realizando al estadio de San Cristóbal a fin de que quede listo para la cita internacional.

Sin embargo, el ánimo de la población, que normalmente estaría jubilosa por el cercano evento, parece estar apagado.

La gasolina que ingresa de contrabando es ve! ndida en plena calle por "pimpineros" que son controlados por los paramilitares colombianos.

Son muy pocas las personas que mostraron estar verdaderamente interesadas en el evento, igualmente pocos conocían el nombre de los equipos que jugarán en ese estado.

"Lo que pasa es que aquí tenemos problemas mayores que no nos permiten concentrarnos en la Copa América. Por ejemplo el de la seguridad. Tenemos miedo de que los paramilitares hagan algún atentado sólo para desprestigiar al Gobierno, aprovechando la presencia masiva de la prensa internacional. Esos están por todas partes, ya tienen tomada la ciudad y gran parte del estado", comentó Julián, un joven estudiante que "mata tigritos" conduciendo un taxi.

Por otro lado, las dos carreteras que conducen a San Cristóbal desde los aeropuertos de San Antonio y Santo Domingo, que es por donde llegarán los hinchas de los equipos, están en malas condiciones y no hay ni siquiera un atisbo de que pudieran ser arregladas en el poco tiempo que queda hasta la inauguración del evento el 26 de junio.

Ruta de santos.

De San Cristóbal a San Antonio, la carretera es infernal. No sólo por el riesgo de los precipicios, sino porque en muchos tramos se encuentra cortada por falta de asfalto o por los continuos derrumbes de la zona.

Todos los carros de mercancía o de pasajeros que deseen ingresar a Colombia por esa zona, deberán pasar obligatoriamente por San Antonio, en donde se encuentra una de las principales alcabalas del país: la de Peracal.

El celo con que la GN revisa a los pasa jeros de los pequeños autos o busetas, contrasta diametralmente con la actitud permisiva con la que los efectivos de la GN allí acantonados tienen con los grandes comerciantes de víveres y de gasolina.

"Aquí todos sabemos quién es quién. Para nadie es un secreto que el contrabando de comida y víveres que pasa de Venezuela a Cúcuta obligatoriamente debe transitar por Peracal. Aquí todo tiene su precio y la GN tiene su tarifa", explicó un comerciante de calzado quien se quejaba porque los guardias le retuvieron una docena de pares de zapatos pese a que había presentado su factura.

Más problemas.

La situación en esta parte de la frontera no ha cambiado mucho desde que en julio de 2005 Últimas Noticias publicara una serie de reportajes denunciando la presencia paramilitar en la zona y el contrabando entre los dos países.

Sin embargo, ahora existen otros elementos que en lugar de contribuir a solucionar el problema del contrabando lo ha agudizado.

Bajo la denominación de "Zona de Tercera Barrera", la GN desarrolla un plan que, según ellos, busca impedir que la gasolina y los alimentos salgan del país hacia Colombia.

Todos los habitantes del eje fronterizo San Antonio-Ureña, tienen limitada la compra de gasolina a tres mil bolívares por vehículo sólo dos veces por semana. Además, las colas que se forman para tener acceso a la gasolina son enormes.

Los efectivos de la GN extraen de todos los vehículos -manguera en mano- toda la gasolina que exceda los 40 litros, pues aseguran que todo exceso de combustible es destinado al contrabando.

"Esta presunción es denigrante pues se humilla al ciudadano, despojado sin promediar ninguna otra razón, del combustible con el que ingresa a la zona fronteriza policial y eufemísticamente identificada como `Tercera Barrera", aunque este procedimiento se usa también en forma regular en cualesquiera de las carreteras del interior de San Cristóbal y poblaciones circunvecinas", reza u! n docume nto elaborado por ciudadanos y autoridades de Ureña y que fue entregado a la Presidencia de la República hace dos semanas, lo mismo que a la Fiscalía y a la Defensoría del Pueblo.

Danza de millones.

Los ciudadanos, que exigieron permanecer en el anonimato, explicaron que todas las bombas de gasolina están en manos de la GN, y quienes autorizan la venta del combustible son únicamente ellos.

"Ellos deciden a quién vender y cuánta gasolina, para eso cuentan con unas personas llamadas `moscas", encargadas de recoger el `pote" de dinero. Aunque los paramilitares son los que en verdad mandan en las bombas inclusive por sobre los guardias", añadieron.

Según las investigaciones de estos ciudadanos, existen 60 camiones que contraban dean combustible. Cada uno de ellos carga 540 litros, y por viaje hasta Cúcuta pagan 100 mil bolívares en la bomba. En el "pote" a los "moscas" entregan 30 mil bolívares que serán distribuidos entre los GN de la alcabala.

"Esto es por cada viaje, y cada camión hace cinco viajes al día, lo cual significa que la GN cobra 30 millones de bolívares diarios por permitir el contrabando de los camiones", advirtieron.

Además, sostuvieron que hay 300 carros pequeños que también llevan un contrabando de 120 litros y realizan igualmente cinco viajes al día, pero ellos sólo pagan 30 mil por viaje, lo cual deja una suculenta y nada despreciable suma de 45 millones diarios.

"Paras" financiados.

Sumadas las dos cifras, el contrabando de combustible deja 75 millones de bolívares diarios a los funcionarios de la GN en la frontera, según autoridades de Ureña.

La gasolina es llevada a las poblaciones fronterizas de La Parada, Villa del Rosario, El Escobal, San Luis y otras. Allí, es distribuida en pimpinas que se venden libremente y a la vista de todos al borde de la carretera.

Desde hace poco más de un año, los "pimpineros" se organizaron en cooperativas para expender la gasolina que ingresa como contrabando y también aquella que llega a Colombia producto del convenio con Venezuela a precio internacional. Estas cooperativas son controladas en su totalidad por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

"Hasta antes de las conversaciones de los líderes de los paramilitares con el Gobierno colombiano para la desmovilización, los líderes del Grupo Catatumbo eran los que controlaban todo el contrabando del combustible de Venezuela. Ahora, se ha adueñado el grupo que se hace llamar las `Águilas Negras", que en el fondo son los mismos desmovilizados pero esta vez más sanguinarios", explicó Rafael Rojas, presidente de la Fundación Colombia Viva.

Según Rojas, quien tuvo que salir de su país por amenazas contra su vida, Venezuela es la que est! á financ iando directamente y sin proponérselo a los grupos paramilitares que operan no sólo en Colombia, sino también en el país.

Sin niños.

Como si todos estos problemas fueran pocos, ahora resulta que, según las estadísticas del Concejo de esa ciudad, desde hace más de tres años no nacen niños en Ureña.

"¿Cómo entender, por ejemplo, que a estas alturas y desde hace más de tres años no nazcan niños en Ureña simplemente porque no hay una sala de partos en el municipio?", se preguntaron las autoridades en la carta dirigida al presidente Chávez.

"¿Cuáles son los intereses que se benefician con carencias semejantes y hasta dónde apunta un descuido como este en una ciudad venezolana que obliga a sus mujeres a parir en la vecina ciudad de Cúcuta, capital del Norte de Santander, República de Colombia?", es otra de las interrogantes que se formulan y que hasta el momento no ha recibido respuesta.

La petición es para que además de la Presidencia de la República, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la República y el Tribunal Supremo de Justicia, investiguen exhaustivamente estas denuncias y determinen las responsabilidades del caso.

Guerrilla y paramilitares.

La presencia subversiva tanto de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) como del Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como de las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL) también es notoria, sobre todo en San Joaquín de Navay, El Piñal, Chururú, Caño Tigre, Tropezón, Caño Azul, Los Naranjos y Santa Ana.

Sin embargo, su actividad se ha visto limitada debido a que los paramilitares los han obligado a replegarse cada vez más hacia el interior del estado Apure.

Aunque su presencia es menor, no deja de ser preocupante porque las prácticas del secuestro, cobro de vacuna y el contrabando de combustible y alimentos también son utilizadas por ellos para su financiamiento.

Allí sí que han logrado asentarse, pero la guerra declarada entre las Farc y el ELN no ha hecho! otra co sa más que agregar el combustible del terror y la violencia a una población indefensa y sin seguridad.


 TESTIMONIOS

"Soy profesora y no entiendo por qué la policía no hace nada para capturar a los paramilitares que están por todas partes.

Se llevan a nuestros jóvenes y niños y los convierten en sicarios".

"Estoy esperando una oportunidad de trabajo para irme de San Antonio, soy contador público y ya no puedo vivir en medio de tanta violencia. Tengo dos niños menores que proteger".

"Yo estoy muy feliz, nunca había ganado tanto dinero con la gasolina. No quiero que esto cambie para nada, no tengo miedo a nadie porque aquí todo se arregla con dinero y eso tengo bastante".

"Mi nombre no importa, soy comerciante minorista de Colombia y cada semana debo pagar 500 mil bolívares en la alcabala para pasar alimentos a Cúcuta".

"Estamos hartos de pagar vacuna todas las semanas a los paramilitares de Ureña. Todas las casas tienen que hacerlo, si no cumplimos, nos amenazan con que nos van a matar".

"Los guardias venden la gasolina que le quitan a los carritos. Ofrecen la pimpina a 15 mil bolívares, mientras que en Cúcuta está a 18 mil. Nosotros les compramos a ellos".








TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Marzo 2007  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog