El dolor sigue aferrado al color de la política

Por Venezuela Real - 11 de Abril, 2007, 18:13, Categoría: Derechos Humanos

ROCÍO CAZAL
El Mundo
11 de Abril de 2007

La polarización de aquellos días de abril hoy no se siente igual, pero cuando el dolor se manifiesta por aquellos hechos sangrientos, nuevamente, se ven marcadas las tendencias. La aflicción no se disipa y las secuelas traumáticas se viven a flor de piel

Caracas. No sólo se trata de un mal recuerdo. Las secuelas del trauma de aquellos días de abril siguen latentes, como si hubiera ocurrido ayer.

Aunque muchos quieran negarlo, la polarización que se vivía en aquel entonces aún se refleja en el dolor de quienes perdieron a un familiar o sintieron la herida de un plomazo.

Las culpas hacia uno u otro bando por las muertes y heridos siguen siendo tema de cada venezolano, pero en lo que sí coinciden todos es en que la sangre no debió haberse derramado, para dejar a tantas familias en luto o con consecuencias de por vida.

La solidaridad siempre ha caracterizado al venezolano común, pero hasta en el tema de la búsqueda de la verdad del 11 de abril, las tendencias se ven marcadas. Tanto es así que no hay una organización que reúna a todos los familiares de las víctimas, pues cada quien busca ayuda según sus puntos de vista o, simplemente, por la confianza que se tenga al ente en cuestión.

El Comité de Familiares de Víctimas (Cofavic), la asociación civil Vive y la Asociación Nacional de Víctimas del Golpe de Estado del 11 y 14 de abril de 2002 (Asovic) son las organizaciones no gubernamentales más conocidas que luchan por conocer la verdad de lo que ocurrió durante esos fatídicos días: la primera estudia casos de distintas tendencias, la segunda es considerada opositora y la tercera está a favor del Gobierno.

EN BÚSQUEDA DE LA VERDAD

Malvina Pesate es recordada por aquella imagen que se vio en las pantallas de televisión cuando le impactó una bala en la cara, mientras se encontraba en la avenida Baralt. La herida le valió cuatro días de terapia intensiva en la Clínica Caracas, conectada a un respirador y bajo la dedicación exclusiva de galenos para salvarle la vida.

"¡Fue un milagro!" aún exclama, pues un proyectil -que los médi- cos presumen fue 9 milímetrosle atravesó la comisura del labio con salida en la nuca, fracturándole la mandíbula. Afortunadamente no le dejó ningún defecto físico, pero sí cierta insensibilidad interna y un recuerdo triste que quisiera borrar de su mente.

"Nunca milité en ninguna organización política, sólo era simpatizante de Primero Justicia y ahora me metí de lleno en el partido en Chacao. Si quedé viva es por algo, no sé para qué, pero si sirvo para ayudar a alguien lo haré con mi palabra y mi apoyo".

De su caso manifiesta que no se ha abierto averiguación alguna, pero sí fue citada por el Ministerio Público para identificar a personas que estaban en el perímetro donde ella se encontraba ese 11 de abril: "Me llamaron hace un año y medio para declarar acerca del expediente de los policías metropolitanos, me pasaron videos de todas las televisoras y me pidieron que identificara a los que estaban allí. Particularmente no los conozco y no sé cómo se llaman. Sólo sé que a nadie le interesa quién me disparó, o quizá sí saben. Pudo haber sido incluso quien le dio a Jorge Tortoza (reportero gráfico de 2001) porque a los segundos caí yo. Deben ser una o dos personas que estaban allí los que nos dispararon".

Edgar Tortoza, por su parte, también siente la herida de haber perdido a su hermano Jorge, pero a diferencia de Pesate, piensa que se hará justicia, sobre todo porque está bajo la batuta de Asovic, que reúne a más de 50 familiares de víctimas, quienes luchan día a día por saber la verdad.

Asegura que no ha recibido ayuda económica por parte del Gobierno, pero que han logrado la unión de todos sus integrantes para revisar las actas de las investigaciones y así lograr que se haga justicia. "Unos sí han recibido ayuda de trabajo, otros han sido atendidos y operados, pero no ha habido indemnización". Y es que en este sentido, piensa al igual que Pesate, que una compensación no le devolverá la vida a su hermano.

Aunque manifiesta que ha habido "marramucias" en el Poder Judicial por adulteración de actas policiales, su lucha persiste y, ante las denuncias que ha hecho, deja a un lado las quejas: "No siento que exista impunidad. Mi hermano fue exhumado y la Fiscalía está trabajando. Se está investigando y de eso estamos pendientes todos los que estamos en Asovic".

EN CONTRA DEL PROSELITISMO

Liliana Ortega, directora ejecutiva de Cofavic, prefiere no hablar del dolor polarizado, sino más bien de las secuelas traumáticas que le quedan al herido, a la familia de la víctima y a la sociedad en general ante sucesos como los que se vivieron entre el 11 y el 14 de abril de 2002.

"Lo que ha seguido perjudicando es la impunidad. Nadie ha sido condenado de manera definitiva, sea de oposición o del oficialismo. Es un eje transversal que genera una situación de inseguridad y de profundización del dolor de manera protuberante".

Con lo que no está de acuerdo Liliana Ortega es con la utilización del dolor de manera proselitista porque le hace daño a la sociedad: "No hay dolor más importante que otro. Todos merecen saber la verdad y que se haga justicia. Seguimos abogando porque se despoliticen estos temas".

Lo cierto es que a cinco años de los sucesos de abril, la sociedad sigue dividida. Las marchas de uno y otro bando por separado para conmemorar la fecha así lo ratifican, pues cada uno siente su verdad. En lo que sí coinciden todos es en que no quieren que se repita otro 11A.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Abril 2007  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30       

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog