Cifras y símbolos

Por Venezuela Real - 26 de Abril, 2007, 13:30, Categoría: Política Nacional

Diego Bautista Urbaneja
El Universal
26 de abril de 2007

El descontento popular que anda por allí no ha encontrado un interlocutor que lo oiga

El país tiene un grave problema de comunicación, que impide a una parte importante de él, la que ha estado respaldando a Chávez, hacerse cargo de la situación que atraviesa. Las estadísticas que malamente se pueden conseguir, indican que, por ejemplo, la situación de la salud y la educación son muy graves, sin hablar de la inseguridad que es una materia perdida sin remedio por este gobierno. El caso es que esas cifras tan negativas no logran ser asumidas por la colectividad como hechos que debían tener consecuencias políticas, es decir, el rechazo al responsable de todo ello, que no es otro que Hugo Chávez.

Hace ya bastante tiempo se pudo diagnosticar la existencia de dos circuitos cerrados, el de los partidarios de Chávez y el de sus opositores, cada uno con sus propios códigos y mensajes, y prácticamente sin comunicación entre sí. Lo que se dice en uno es inválido, inaudible, para el otro. Pues bien, esa situación permanece inmodificada. Ya podrán revelar las cifras que este año matricularon casi 700.000 niños menos que el anterior, o que la mortalidad materno infantil ha crecido, pero no hay manera de que esto se convierta en un dato políticamente relevante. En cualquier otro gobierno, esos serían hechos devastadores, sobre todo para su presidente, pero en éste, Hugo Chávez queda incólume de ese desastre.

Distinción

Una distinción puede ayudar a entender el hecho: la distinción entre una cifra y una vivencia simbólica. Lo que nos dicen esos datos lúgubres son cifras, y son repetidos como cifras por quienes las usan contra el gobierno. La mortalidad creció en tanto, la deserción escolar en tanto, el sarampión en tanto. Para quien oye eso así, es lo mismo que antes, sólo que un poco más, y más aun si pertenece a los sectores populares, y más aun si simpatiza con Chávez. No hay ruptura. En cambio, en su momento, las llamadas misiones significaron para muchos una ruptura con lo que venía ocurriendo. Barrio Adentro ha sido vivido como algo nuevo, misión Robinson lo mismo, incluso para mucha gente que no ha sido usuaria de ellas.

Mucho de ello se debe al hábil uso que Chávez supo hacer de los símbolos. Por ejemplo, más que una realidad, Barrio Adentro funcionó como un símbolo de reconocimiento de los pobres, de los olvidados. Curarte, a lo mejor no te curan. Pero eso es lo de menos, lo importante es que simbólicamente se ocuparon de ti. Por eso la unidad de medida que usa el Gobierno para hablar bien de su política de salud es el número de consultas. Eso no es una realidad, sanitariamente hablando. Es un símbolo de haber sido atendido, aunque en la consulta un "médico" chimbo te dé una pastilla que te mata. Aparecerás en las estadísticas oficialistas como una consulta más, no como un muerto más. Pero eso sí, te atendieron.
Desgaste

Sabemos que las misiones se han desgastado y que su efectividad política ha ido disminuyendo. Notamos también que Chávez se las ve y se las desea para ver si encuentra algo que simbólicamente le funcione tan bien como las misiones. Al mismo tiempo, como la efectividad real de sus políticas es cada vez más lamentable, tiene que recurrir cada vez más a los recursos simbólicos, apostando para ello a unos recursos de muy poco rendimiento, como lo son el color rojo y el socialismo. Robinson, Ribas, Sucre, no podían, como símbolos de atención al pueblo, desagradarle a nadie. Pero no es así con el rojo rojito y con los gritos destemplados de patria, socialismo o muerte, con su tonalidad fanática y tenebrosa. En parte por eso, porque no encuentra nada que cumpla esa función simbólica positiva que en su momento cumplieron las misiones, es que está cada vez más exasperado, y recurre cada vez más a la amenaza y al amedrentamiento.

Pero al tiempo que Chávez no encuentra cómo renovar su capital simbólico, del lado opositor, sigue pendiente la tarea de dar con uno, de abandonar el terreno de las cifras y entrar en el terreno de las vivencias, y más aún, de las vivencias simbólicas. Eso debería ser posible, pues las cifras encierran vida, realidad. Si te digo que la mortalidad materno-infantil creció en tanto, quiero decir que murieron tantas mujeres más de carne y hueso, dejando viudos y huérfanos. Pero no se ha encontrado la manera de que ese hecho dramático se convierta en imagen real, vivencia negativa, en buena parte de los sectores populares. En parte por no haber dado aún con la clave que permita eso, el descontento popular que anda por allí no ha encontrado un interlocutor que lo oiga, un interlocutor que le hable.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Abril 2007  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30       

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog