Claveles contra perdigones

Por Venezuela Real - 10 de Junio, 2007, 14:00, Categoría: Cultura e Ideas

Ultimas Noticias
10 de Junio de 2007

A hora que todos los bandos en conflicto reivindican para sí la exclusividad en el protagonismo de la paz, vale la pena recordar que lograr una sociedad en paz implica necesariamente la valoración y el respeto de las diferencias, y en ningún caso mediante el intento, siempre fallido y peligroso, de imponer un solo punto de vista, una única forma de pensar, de sentir y de soñar. Cuando este peligro se cierne sobre las sociedades, siempre es uno el que manifiesta e impone sus sueños, sus ambiciones y sus privilegios al resto.

El discurso de la igualdad política siempre es una prédica sospechosa. No es cierto que dentro de una colectividad todos tengan el mismo peso o el mismo poder. Al contrario, en toda sociedad, existe un grupo que gobierna, y que a partir del poder que detenta, intenta imponer su propia agenda.

Incluso pretende decir que sus propuestas, son las de todo el pueblo, que hablan en su nombre, y que por lo tanto actúan como los voceros inapelables de las mejores conveniencias de la colectividad. Empero, la imposición autoritaria e inconsulta es la negación de la democracia. Una democracia es la negociación social de las metas sociales, la valoración de las opciones alternativas y la exaltación del pluralismo. El autoritarismo proclama la unidad, y necesita de sumos sacerdotes que cuiden la pureza de las verdades absolutas; la democracia proclama el pluralismo como condición, causa y consecuencia de la paz y la felicidad del hombre. En la democracia las verdades se construyen colectivamente.

Pero no hay tirano que se reconozca como tal. Todos se proclaman verdaderos demócratas, y a esta palabra la engalanan con adjetivos, como si la definición que la proclama como el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, no bastara. Las tiranías se encubren detrás de todas esas palabras para hacer pasar mentiras por verdades, enunciando una falacia tras otra para intentar imponer una realidad sustancialmente diferente a la que efectivamente se vive. Sin embargo, lo falso es una disonancia, que no concuerda ni siquiera con lo falso. Embustes masivos, la hipnosis colectiva y las homogeneizaciones forzosas son los artificios modernos de las que se sirven los regímenes autoritarios para doblegar a los pueblos hasta lograr su sometimiento total.

Pero, tal y como lo decía Montaigne, el tiempo debilita lo falso y corrobora lo verdadero. Y en esta época mediática, las dificultades son aún mayores para hacer pasar la mentira por la verdad. Los sumos intérpretes algún día se equivocan, y tocan al fin las cosas valiosas del pueblo. Y cuando el pueblo reacciona con su movilización o con su desprecio, en vez de exponer sus argumentos, sacan las tanquetas a la calle, insinuando eso sí, que a pesar de ello siguen siendo los paladines de la paz. Pero cuando los estudiantes, los periodistas jóvenes y los artistas de la farándula cambian balas por claveles, la verdad, indómita siempre, se impone. Porque resulta muy raro que un grupo violento ataque con flores, y mucho más extraño que un grupo pacífico muestre su disposición al diálogo con fusiles, equipos antimotines y perdigones. A las manos pintadas de blanco y las caras lavadas de los muchachos, acusados de perturbadores de la paz, hay que contraponer las capuchas rojas y los actos vandálicos de los colectivos de la violencia urbana. La verdad, insisto, es indómita, y tarde o temprano refulge como una estrella, aún en la noche más oscura.

Los gobiernos democráticos se cuidan de responder con violencia a las protestas populares, aun cuando éstas sean violentas. Los gobiernos comprometidos con la paz, negocian e incorporan las solicitudes de la sociedad a su agenda de gobierno, las convierten en políticas y las transforman en práctica cotidiana, sin satanizar, sin arremeter, sin excluir.

Consejos Nicas.

La noche del domingo pasado, los venezolanos fuimos sorprendidos por una extraña cadena. Más de una hora dedicó el otro Comandante en aconsejar a los jóvenes venezolanos, en contrastar su experiencia revolucionaria con los supuestos desaciertos de la protesta estudiantil. Sucede que en este caso, la intervención en los asuntos domésticos del país no afectó para nada la soberanía nacional, pasividad oficial que contrastó con las respuestas dadas a las respetuosas solicitudes del secretario general Insulza, del gobierno de España, del Senado de Brasil o del norteamericano. Los ardores oficialistas esa noche se guardaron discretamente, mientras Ortega dibujaba una épica de fábula en donde él fue el héroe, la víctima y la generosidad hecha consejos.


Lástima que su historial personal reniegue de su discurso. Lástima que su propia vida indique cuánta distancia hay entre los dichos y los hechos, sobre todo cuando el micrófono no tiene como condición los contrapesos de la libertad y el pluralismo.

 SABÍA USTED QUE:
Ortega ganó
por el respaldo de su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (Fsln), y del Partido Liberal Nacionalista (PLN), del ex dictador Anastasio Somoza, a quien Ortega había derrocado en 1979?
Según Ghandi,
el verdadero demócrata es aquel que valiéndose de medios exclusivamente no violentos defiende su libertad y, por lo tanto, la de su patria y, en última instancia, la del género humano?







TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Junio 2007  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog