Nómina gorda y bonita

Por Venezuela Real - 4 de Julio, 2007, 20:49, Categoría: Vzla en Números

Ramón Sahmkow
TalCual
04 de julio de 2007

El Estado infla su plantel ofreciendo los mejores sueldos del mercado, pero también emplea a cooperativas en trabajos temporales y poco remunerados

En la esquina El Chorro, Emilio Chávez vende porta insignias desde hace tres años. Las más pedidas –se compran de a cien cada mes– llevan grabado sobre cuero los nombres de los entes públicos que tienen sede en la avenida Universidad o una cuadra a la redonda. Salvo las alcaldías Mayor y Libertador, y el Ministerio de Ciencia y Tecnología, los despachos de Educación Superior, Comunicación e Información y el nuevo Ministerio de Participación y Desarrollo son creaciones del Gobierno actual.

Con el abultamiento de la administración pública –los 16 ministerios de 1998 pasaron a 27–, el número de funcionarios aumentó 38,49% .

Entre la primera mitad de 2000 y la segunda mitad de 2006, la nómina del Estado pasó de 1,35 millones a 1,87 millones de trabajadores, según la encuesta de hogares por muestreo del Instituto Nacional de Estadística (INE). La población ocupada en la economía sólo aumentó 27,89% en el mismo período.

Las mujeres lideran el crecimiento en ministerios y gobernaciones.

Entre 2000 y 2006, el número de funcionarias aumentó 45,92%, mientras los funcionarios sólo lo hicieron en 29,86% . Actualmente, por cada hombre en la administración pública, trabajan 1,3 mujeres.

En los últimos siete años, la proporción del empleo gubernamental también se abultó en comparación con el resto de la fuerza laboral. En 2000, los empleados públicos representaban 15,6% del total de ocupados en el sector formal. La proporción bajó a 14% en la segunda mitad de 2002 y se repitió al final de 2003, pero luego ha remontado a 16,9% en el segundo semestre de 2006. “Es cada vez más importante el empleo público como empleo formal”, asegura la investigadora Rosa Ameli! a Gonz&a acute;lez.

Para la coordinadora del Centro de Políticas Públicas del IESA, la metodología que utiliza el instituto de mediciones podría esconder las verdaderas cifras. “Le preguntan a la gente para quién trabajan y sobre esa base sacan esa estimación. El INE deja a criterio de la persona decir si trabaja o no en el sector público”.

En esas respuestas, indica la académica, cabrían las de funcionarios de nómina o de beneficiarios de las misiones por igual.

Por esa razón, la cifra de 1.416.756 funcionarios que publica el INE para 2001, sobrepasa la de 1.049.710 cargos públicos determinados en la Ley de Presupuesto Fiscal de ese año, recopilados en un estudio elaborado por González, con datos de la Oficina Nacional de Presupuesto y estimaciones del Viceministerio de Planificación y Desarrollo Institucional.

“Es el crecimiento más importante que ha tenido el trabajo en el sector público en los últimos veinte años”, asegura la investigadora Isabel Pereira, coordinadora de la Unidad de Análisis y Políticas Públicas del Cedice. Lo es comparado con el período de 1984 y 1999, cuando el empleo público rondó el millón de personas, con una variabilidad de 35 mil trabajadores aproximadamente, según el estudio de González publicado en “Un acuerdo para alcanzar el Desarrollo”.

ESTADO TRABAJA

El crecimiento de la fuerza laboral en el Estado se siente en el impulso de los planes educativos y sociales como las misiones Rivas y Barrio Adentro, las 200 mil amas de casa que reciben 80% del salario mínimo, así como en el sector petroquímico, petrolero y de infraestructura, aseguró Franklin Rondón, coordinador general nacional de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep).

Los ministerios son las instituciones que mayor número de funcionarios agrupan, liderados por el Ministerio de Educación con 400 mil, y el de Salud y Sanidad Social con 250 mil.

Cerca de 1,2 millones de trabajadores están sujetos a la contratación colectiva, según cifras de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep). De esos, 750 mil trabajan en ministerios, 300 mil en gobernaciones y otros 250 mil en alcaldías, estimó Enrique Lezama, secretario ejecutivo de la organización.

EXTRA ESTADO

El auge de empleos para el Estado empleador ha traído una ola nueva de trabajos, señalan los investigadores.

Como las cuadrillas de obreros que reparan alcaldías las cooperativas de la Misión Vuelvan Caras que barren las calles.

“Crece el empleo de pobres, porque es empleo a destajo, inestable, sin seguridad; en la mayor parte con menos del salario mínimo.

Ahora hay un patrón formal, pero con las características informales”, dice Pereira.

Según la investigadora, “más de 36% de la población en edad de trabajar no está buscando trabajo”, y el INE la coloca como población i! nactiva.

De esta manera, el desempleo se reduce (9,5% en el segundo semestre de 2006), y el sector público, el de mayor crecimiento, abarca cada vez más un mayor trozo de la torta.

Aunque no representan formalmente fuerza laboral del Estado, la investigadora sostiene que éste debe cargar con subsidios para mantenerla.

“Tenemos gran intercambio de subsidio por empleo”.

Según Froilán Barrios, secretario Ejecutivo de la CTV, los nuevos asalariados del Estado, reciben contratos de menos de tres meses “para no tener estabilidad ni antigüedad”, o sólo hasta de seis meses en caso de cooperativas, para evitar que se convierta en socio, como lo establece el artículo 36 de la Ley de Cooperativas.

También abundan las modalidades de EPS, donde los trabajadores no cuentan con contrato colectivo.

Las nuevas modalidades han logrado sortear los compromisos del Estado con organizaciones sindicales establecidas, dijo Barrios. “No es tan fácil desconocer a federaciones completas”. Sin embargo, Fenatriade, el sindicato del IAN (antecesor del INTI) fue disuelto y actualmente los trabajadores carecen de una organización que los agrupe y un contrato colectivo, señaló Barrios.

“Los que trabajan a destajo no son la gran mayoría”, aseguró Franklin Rondón, coordinador general nacional de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep).

En cambio, dijo que los que entran a las filas del Estado reciben estabilidad laboral, salario, seguridad social, cesta ticket, jubilación, beneficios de convenciones colectivas, además del acceso a créditos para viviendas, hospitalización y funeraria.

Sin embargo, admite que “hay que revisar” la función de las cooperativas.

“La culpa de que no se discut! an las c onvenciones (colectivas) es de las mismas organizaciones”, dijo Rondón.

IMPULSO ESTATAL

El auge de funcionarios y ministerios representa un cambio positivo en la visión de los venezolanos hacia la carrera pública. Al menos así lo cree Oscar Meza, director del Cendas. “Se escucha por primera vez en las aulas que muchos se puedan sentir atraídos al sector público por los sueldos y algunos beneficios.

La anterior generación era un desprecio hacia el sector público” Según Meza, el mejoramiento de los salarios y la contratación colectiva en general, y la preponderancia que el Gobierno de Chávez le ha dado al Estado en el desarrollo económico y tecnológico del país, han potenciado el atractivo del sector, a pesar de los casos de retaliaciones políticas.

“Las contrataciones colectivas lograron mejorar la calidad del empleo y los beneficios sin perder la estabilidad y el derecho a la jubilación, pero obviamente debe adecuarse a la capacidad financiera del Gobierno, cuyo eje central es el petróleo y los impuestos”, dijo Meza.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Julio 2007  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog