De Submarinos y otros tipos de Chatarra Militar

Por Venezuela Real - 12 de Julio, 2007, 17:22, Categoría: Temas Militares

Henrique Lander A., hijo
15 de junio de 2007

Para sorpresa e indignación de sectores responsables de la sociedad civil, el General (Ret) Alberto Müller Rojas, Jefe del Estado Mayor Presidencial, ha hecho pública su posición y consiguiente recomendación al ciudadano Presidente a favor de la adquisición por parte de la Armada venezolana, de nueve submarinos rusos propulsados por motores diesel con capacidad para el lanzamiento de misiles, negociación que suponemos alcanzará una cifra superior a los $2Millardos.  Con estas unidades, cinco de ataque Tipo 636 y cuatro Amur 677 (¿?),  sostiene el octogenario General retirado, “la Armada venezolana será la mas poderosa del continente”. 

Dentro del mismo orden, la Fuerza Aérea Venezolana, ahora equipada con uno o dos escuadrones de caza-bombarderos Shukoi-30MK, según palabras del propio Presidente de la República, alcanzará un poder como nunca antes lo tuvo en el continente sur americano, ya que ese avión es “el mejor avión de combate del mundo”.   ¿Con que nos ‘sorprenderá’ el Ejercito Venezolano?. Además de los 50 Helicópteros de combate y transporte con que ya cuenta,  ¿adquirirá una División de Tanques rusos de última tecnología? ¿ Acaso el mas moderno Sistema SAM – Tor-M1 - de defensa antiaérea? ¿Quizás otros 100.000 fusiles Kalashnikov? 

Esta clase de recomendaciones por parte de militares, activos o en condición de retiro es motivo de profunda alarma dentro de sectores responsables de nuestra sociedad civil, conscientes como ella está de las verdaderas y muy urgente necesidades y carencias de nuestra Nación.  Esta alarma adquiere dimensiones de ‘catástrofe en ciernes’, especialmente dentro de aquellos sectores que por profesión o simple curiosidad, medran en la historia militar de naciones que se han visto envueltas en serios y muy cruentos conflictos de naturaleza esencialmente militar, especialmente durante el siglo pasado y también en lo que va del presente.

Venezuela es un pobre país rico en petróleo con el cual su Presidente actual ha tratado de extender su influencia tercermundista en el ámbito continental a través de su llamada ‘geopolítica energética’.  Se puede afirmar que Venezuela no tiene, y jamás tendrá, recursos suficientes para adquirir, mantener y  desarrollar - sobre bases sostenibles en el tiempo y no a expensas de otras prioridades nacionales - sistemas de armas como lo sugiere la adquisición de escuadrones de caza-bombarderos Shukoi-30MK y nueve submarinos todos de fabricación rusa. A pesar del altísimo precio del petróleo a nivel internacional coyuntura que le ha permitido al Teniente Coronel un grotesco despilfarro de recursos económicos, sofisticados sistemas de armas como los anunciados, requieren muchísimo mas que dinero en abundancia y sin controles para mantenerlos y para que estos cumplan la función que de ellos se espera en una crisis internacional de la magnitud que sugiere el tipo de armamento con el cual se esta conformando el arsenal militar venezolano.  Requiere, como paso previo, de un objetivo e inteligente análisis de la situación real del país y sus múltiples carencias lo cual, indefectiblemente, debería conducir al Estado Mayor Presidencial hacia la identificación de sus verdaderas prioridades y, en consecuencia, hacia la moderación y racionalización en este tipo de gastos. Se requiere sobre todo, a un análisis aún mas responsable y objetivo, de las amenazas reales a nuestra soberanía que en final de cuentas justificarían tales adquisiciones por encima de aquellas prioridades.  Y por último pero no por ello menos importante, resulta prioritario ponderar seriamente la capacidad de la sociedad militar venezolana integralmente hablando para mantener técnicamente durante toda su vida útil,  tales sistemas de armas así como la garantía del entrenamiento oportuno, permanente y suficiente al personal que ha de operarlos. En estos dos escenarios – mantenimiento y operación – la historia no le es favorable a la Fuerza Armada.  

La historia de nuestras fuerzas armadas, hoy llamadas ‘Fuerza Armada Nacional Bolivariana’ debería ser el punto de referencia obligado para poder pronunciar con propiedad aquello de que la Armada Venezolana será la mas poderosa del continente, por efectos de la simple compra de nueve submarinos rusos de una obsolescencia mas que comprobada vis a vis las organizaciones militares de otras naciones hoy consideradas, políticamente, como enemigos potenciales, equipadas con submarinos nucleares y sofisticados sistemas de detección submarina y con una vasta experiencia militar acumulada no en Casino de Oficiales,  Círculos Militares o Revistas y Desfiles en fechas patrias. 

Aquella triste y a veces muy bochornosa historia nos dice que en época de Marcos Pérez Jiménez la operatividad real de los Destructores que aquel gobierno adquirió para la Armada, no fue mas que un vulgar suspiro dentro del proverbial y corrompido ‘chinchorro’ militar venezolano.  Luego llegaron al país las tristemente famosas ‘Fragatas Misilisticas’, equipadas con un sistema italiano de cohetería que ni para celebrar unas fiestas patronales de pueblo sirvieron.  Esas bellísimas naves de guerra producto del talento de los arquitectos navales italianos, concluidos sus muy esplendorosos, muy lucrativos y gloriosos días de servicio ‘político’ en la Marina de Guerra, hoy no son mas que chatarra flotante fondeada en Puerto Cabello donde sirven como monumentos a la histórica inconsistencia conceptual y corrupción de la sociedad militar venezolana de todas las épocas, asistida por sus comisionistas de turno civiles y  militares para lo que debería ser  bochorno y vergüenza del Alto Mando Naval y, sobre todo, de la Presidencia de La República como institución, la cual históricamente ha avalado tales desafueros que hoy, 52 años mas tarde, vuelven a repetirse en la Fuerza Armada Revolucionaria y Bolivariana, con igual irresponsabilidad, descaro e impunidad.

Semejante situación se repite en virtualmente todo lo que tiene que ver con el componente naval venezolano, el cual hoy como ayer no es capaz de mantener en condiciones de operatividad plena, ninguno de sus activos, así se trate de simples lanchas llamadas patrulleras. ¿Es este el escenario donde habrán de ubicarse los tan mentados submarinos rusos

De ingrata recordación, al igual que los Destructores y Fragatas Misilisticas son los otrora ‘Trackers’, aviones para la guerra antisubmarina (¿contra quien?) que adquiridos de las chiveras del U.S. Navy a través de los llamados ‘perros de la guerra’ y para beneficio económico de altos jefes militares y sus cómplices dentro de la sociedad civil, en número importante y sin haber cumplido misión militar alguna que los justificara – salvo unos cuantos e inconclusos ‘vuelos de prueba’, fueron arrumados cual chatarra en el aeropuerto de Puerto Cabello a la vista de todo aquel que pasaba frente aquella insolente chivera militar.  ¡Que vergüenza, que impunidad y que descaro!

En lo relativo a la Fuerza Aérea Venezolana, otro componente que está siendo equipado con sistemas mas allá de las necesidades reales del país para su defensa,  su historia es igual de bochornosa y sus capítulos se repiten con preocupante similitud a los de la Armada. 

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de la época adquirió un lote de caza-bombarderos Republic P-47 ‘Thunderbolts’,  un excelente avión de combate que en los diferentes teatros de guerra de aquel conflicto mundial en que fue utilizado por la USAF, dio resultados extraordinarios. Ello fue posible, entre otros factores, al excelente servicio de mantenimiento aplicado por personal militar y civil altamente especializado para que este sistema de armas, así como todos los demás que la Fuerza Aérea Norteamericana (USAF)  desplegó durante todo aquel conflicto, se mantuvieran cien por cien operativos.  Pues ese sistema – Republic P-47 ‘Thunderbolts’ – en manos de nuestra Fuerza Aérea, quedó reducido en breve tiempo a un doloroso instrumento luctuoso para las familias de muchos pilotos fallecidos en los innumerables accidentes atribuidos, fundamentalmente, a la carencia de un eficiente servicio de mantenimiento – incluso preventivo -  consono con la complejidad de esos aviones y su condición física – aeronavegabilidad - como “sobrantes de guerra” bajo la cual fueron adquiridos, además de las fallas inexcusables en el exigente proceso de entrenamiento y capacitación  de quienes habrían de volar un avión altamente exigente para lo que era el estándar de la época en nuestra Fuerza Aérea, la cual solo contaba con el North American AT-6 y el Vultee BT-13.

Pero fue al comienzo de la era Pérezjimenísta, cuando  hizo su aparición el avión militar de Chorro o Jet, marcando así el inicio de una verdadera modernización de nuestra aviación militar como arma para el combate.  Allí comenzó la sustitución de los aviones de hélice específicamente los Bombarderos Livianos B-25 ‘Mitchell’, excelentes aviones que, por cierto, en las expertas manos del General Jimmy Doolittle conformaron una escuadrilla de 16 de estos bombarderos livianos que partiendo del Portaviones Hornet el 18 de Abril de 1942 por primera vez después de Pearl Harbor, bombardeo Tokio.

Dentro de aquellos pasos hacia la modernización de la FAV, la adquisición de  22 ‘Sabres’ F-86F-30 de la North American Aviation, así como los ‘Vampiro’ y luego los ‘Venom’ de la fabrica inglesa DeHavilland, junto con los bombarderos ‘Camberra’, hicieron de nuestra FAV un componente militar razonablemente bien equipado para lo que era el estándar continental.  Como aviones de entrenamiento primario, Venezuela contó con el ‘Jet Provost’ de la Hawker. Estos aviones darían paso al General Dynamics F-16, que inicialmente en número de 24 unidades, formaron parte del inventario militar de la llamada IV-R.

Llamó sin embargo la atención que alguien dentro del algo gobierno decidiera la compra a la Alemania Federal – injustificable bajo cualquier punto de vista militar -  de un lote de ‘Sabres’ F-86K que llegaron a Venezuela en sus cajas. Aviones problemáticos  para fantasiosas misiones de intercepción para lo cual Venezuela no disponía del mantenimiento necesario y menos aún, del sistema de entrenamiento y mantenimiento para sus equipos electrónicos y sistema de control en tierra.  De estos aviones, solo dos o tres fueron ensamblados y volados, fundamentalmente en vuelos de ‘prueba’ por la desconfianza que estos equipos producían en nuestros pilotos.  Y fue en aquellas mismas fechas cuando se produjo un gran escándalo que trascendió a la opinión publica como “El Caso de la Chatarra Militar”con consecuencias penales muy oscuras y de otra índole para los presuntos involucrados que escapan al objeto de estos comentarios.   

Hoy y a lo largo y ancho de los últimos nueve años, por razones exclusivamente políticas, los aviones F-16 están condenados a ser relegados a la chivera militar de la Base Libertador para ser sustituidos por los Shukoi-30MK de fabricación rusa los cuales, eventualmente, y si la historia ha de repetirse, sufrirán el mismo destino que todos los sistemas anteriores  a ellos,  si es que no son destruidos antes en la guerra asimétrica que tanto anhela el ciudadano Presidente. 

Este avión – el Shukoi-30MK - ha sido temerariamente promocionado por el ciudadano Presidente, como “el mejor avión de combate....del mundo..” lo cual nos recuerda aquello de que “el habito no hace al monje”.  El avión puede ser excelente y sus armas ofensivas puede que tengan un alcance de 300 kilómetros, lo cual tomamos con un grano de sal. Pero....y este es un pero muy largo....¿Acaso Rusia esta sola a la vanguardia de la aviación militar mundial?

El enemigo a enfrentar en el hipotético conflicto al que tanto alude y obviamente desea el Presidente no serán los Cessna 337’s de los “Hermanos Al Rescate” criminalmente  derribados en 1996 por aviones militares cubanos mientras cumplían una  misió

Estos aviones Shukoi-30MK habrán de enfrentarse a lo mejor de otra fuerza aérea si es que antes nos los destruyen en tierra como ya le sucedió a la Fuera Aérea Egipcia de Gammal Abdel Nasser de manos de pilotos israelíes y al Irak de Saddam Hussein de manos de pilotos de la llamada Coalición en las Guerras del Golfo, I y II.

Y dentro de lo que fue un campo de batalla como aquel del Irak de Saddam, ya es historia antigua que el hoy fallecido dictador contó con la Fuerza Armada mas poderosa del Medio Oriente, no solo en términos de numero de tropas equipadas y entrenadas por experimentados instructores rusos, sino en armamento altamente sofisticado suministrado, coincidencialmente, por la misma Rusia que hoy le vende armas a Venezuela.  Bueno..., en menos de 48 horas toda aquella organización  - defensa y fuerza aéreas,  poderosas unidades blindadas y tropas de a pie – fueron totalmente aniquiladas por un enemigo que si tenía y sabía como-y-con-que mantener unidades aérea y terrestres de combate en optimas condiciones de ataque y defensa.

¿Quiere esto decir que el General Alberto Müller Rojas no ha aprendido absolutamente nada de la historia de los conflictos militares recientes?  Obviamente no.  Al confundir lo político con lo militar, este octogenario militar ha incurrido en un cúmulo de anacrónicas  impertinencias y sandeces con las cuales exhibe su incompetencia y por ende su inutilidad profesional, para la asesoría militar y política dentro del Estado Mayor Presidencial.  Con este tipo de ‘amigos’ la ‘Revolución Socialismo Siglo XXI’ no necesita enemigos.  Venezuela tampoco.   





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