Las cosas por su nombre

Por Venezuela Real - 27 de Julio, 2007, 16:06, Categoría: Política Internacional

HÉCTOR FAÚNDEZ LEDESMA
El Nacional
27 de julio de 2007

En su último programa Alo, Presidente, con su ya proverbial intolerancia hacia la crítica política, nuestro jefe del Estado ordenó expulsar del país a los extranjeros que hablen mal del gobierno.

Según sus palabras, no se puede tolerar que alguien venga "a decir que aquí hay dictadura, que el Presidente es un tirano, y nadie dice nada". "Extranjero que venga a denigrar aquí del Gobierno de Venezuela tiene que ser, con todo respeto, puesto en Maiquetía.

Aquí está su maleta señor; váyase del país".

Tenemos que convenir en que los extranjeros no pueden participar en la política contingente. Pero, de acuerdo con la Constitución todavía vigente, "toda persona" (y eso incluye a los extranjeros) tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones.

Con los recursos del Estado, el Gobierno de Venezuela ha invitado al país, en forma sistemática, a extranjeros que apoyan su proyecto político, los cuales han declarado sus simpatías ideológicas con el presidente Chávez sin ningún tipo de impedimento, sin ser objeto de ningún tipo de amenaza y sin que por ello el Gobierno nacional dejara de pagar su hotel o sus gastos de estadía en el país. Algunos de esos invitados extranjeros han ido más lejos, y han manifestado su rechazo y su repudio a los venezolanos que no comparten el proyecto político bolivariano, sin que tampoco eso haya sido motivo para expulsarlos del país.

Como presidente de Venezuela, Hugo Chávez ha interferido sistemáticamente en los asuntos internos de otros Estados, y ha insultado groseramente a gobernantes extranjeros. Ha agredido a congresistas de Brasil, Chile, Estados Unidos y otros países.

¿De qué se trata, entonces? Obviamente, nuestro jefe del Estado se siente autorizado para opinar de todo y de todos; pero no le gusta que nadie, no importa que sea venezolano o extranjero, pueda tener un juicio crítico sobre su gestión de gobierno.

Cada cosa tiene su nombre.

Dictador es quien se arroga todos los poderes públicos, y la dictadura es una forma de gobierno autocrática, en la que el poder se concentra en torno a la figura de un solo individuo.

En nuestro caso, el gobierno controla absolutamente todos los poderes del Estado, legisla por decreto, y prepara una reforma constitucional a la medida de Hugo Chávez sin un debate público abierto. Además, el actual gobierno impide el acceso a información de interés público que haría más transparente la gestión gubernamental, pretende controlar la sociedad civil y terminar con la autonomía universitaria, criminaliza la protesta cívica y está muy cerca de lograr la deseada "hegemonía comunicacional".

Eso se llama dictadura. No cabe duda de que, por ahora, ésta no es una dictadura sanguinaria, al estilo de las dictaduras tradicionales; es cierto que, con la excepción de unos pocos, entre quienes sobresalen los nombres del general Francisco Usón, de los comisarios Vivas, Forero y Simonovis, las cárceles venezolanas no están abarrotadas de presos políticos.

Procurando presentarse al mundo con una fachada democrática, tenemos elecciones periódicas y todavía se pueden publicar comentarios como éste. Pero esta es una dictadura.

En la Venezuela de hoy, el presidente Hugo Chávez es el jefe supremo, es la persona que decide el destino de la nación (y el destino de las personas) sin estar sujeto a ningún control y sin respetar ninguna regla. Gústele o no le guste, eso es una dictadura. Lo que Chávez no puede impedir es que al pan se le llame pan, y al vino, vino.







TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Julio 2007  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog