¡Bienvenida La Reforma!

Por Venezuela Real - 20 de Agosto, 2007, 18:50, Categoría: REFORMA CONSTITUCIONAL

Ibsen Martínez
TalCual
20 de agosto de 2007

1.-
Uno, el pendejo, propone. Pero son los grandes héroes latinoamericanos quienes disponen.

Esto lo digo porque el lunes pasado prometí ¿una semblanza?
¿una parodia? de Ignacio Ramonet, el desinteresado panegirista galaico-franchute del presidente Chávez.

En el curso de la semana noté varias veces que, a pesar de que la atención general se volcaba morbosamente sobre el affaire de los 800.000 dólares porteños, el "tema Ramonet" me seguía tentando. No anticipaba mayores problemas a la hora de escribir la crónica semanal porque Ramonet me parece un pillastre de lo último, y en esos casos la prosa no hace sino fluir y fluir y fluir y el artículo suele estar listo en dos patadas.

Mas he aquí que el gran líder del socialismo del siglo XXI acaba de presentar, con la modestia que caracteriza a los grandes hombres, su propuesta de reforma de la constitución bolivariana de 1999, cariñosamente llamada "la bicha", y me dije: "esto no puede soslayarse, esto es gordo, esto es demasiado importante".
<zb:breakT
Con todo, Ramonet no acaba de desprenderse de la página porque, releyendo el párrafo anterior, caigo en cuenta de que algo que dice él de Chávez calza muy bien aquí. Escribe Ramonet en un editorial reciente; Pourquoi tant de haine? Parce que, à l' heure où la social-démocratie connaît une crise d' identité en Europe, les circonstances historiques semblent avoir confié à M. Chávez la responsabilité de prendre la tête, à l' échelle internationale, de la réinvention de la gauche. Mi pobre traducción del gabacho: "¿Por qué se le tiene tanta arrechera? [A Chávez].

Pues porque, en momentos en que la socialdemocracia conoce una crisis de identidad en Europa, las circunstancias históricas parecen haber confiado a monsieurChávez la responsabilidad de ponerse a la cabeza, a escala internacional, de la reinvención de la izquierda".

La reinvención de la izquierda a escala internacional, nada menos: lo que se dice una pendejadita. Pero, ¡lo que son las cosas!, demos por buena esa afirmación y se verá claro porqué monsieurChávez no ha perdido un segundo de su vertiginoso tiempo dando explicaciones sobre el caso de los cagados 800.000 dólares. Las águilas no cazan moscas: él está reinventando la izquierda a escala internacional y eso trae consigo tareas muy de tejas arriba, como esa de redactar una propuesta de reforma a la bicha.

Que otros se pierdan en el miserable laberinto de las conjeturas temerarias acerca de la corrupción en los más altos niveles del Gobierno. El reinventor de la izquierda global no está para esas hablillas.

2.-
Bolívar, acaso el único parangón que tenemos a la vista para tratar de acercarnos un pelito al genio de Chávez, también a sus horas escribía constituciones.

Llevaba sus tropas desde Angostura al Potosí, libraba batallas, dictaba cartas, órdenes, memoriales, otorgaba condecoraciones, le daba un latazo a una quiteña aquí, se planchaba a una limeña más allá, y, entre polvareda y batalla, tuvo tiempo de sentarse a componer, en el sentido sinfónico del término, la constitución de ese disparate "geoetnopolítico" y sin playas donde surfear llamado Bolivia.

Es una pena que se haya tornado tan difícil hallar en las librerías del país –problemas con Cadivi, presumo– la versión castellana de la biografía de Bolívar que el historiador británico John Lynch publicó el año pasado en Yale. En español lo editó "Crítica", en Barcelona, en 2006. Ha sido profusamente reseñada con entusiasmo en todo el mundo.Yo, que creo con Gil de Biedma que lo natural es leer y no escribir, leo omnívoramente, y en estas noches regresé al estupendo libro de Lynch del que sólo sé decir que se lee también como la estremecedora novela que fue la corta vida de Simón José Antonio. Póngale presión a su librero y exíjale el libro de Lynch: me lo agradecerá.

Bueno, pues, un momento climático del libro del viejo Lynch es aquel en que Bolívar redacta la Constitución de Bolivia y le pide su parecer al Mariscal Sucre.

La historiografía más moderna y competente ¡al fin! no muestra ya a Sucre como un segundón del Libertador, sino como lo que realmente fue: un tipo de rara nobleza de alma, increíblemente dotado para la guerra y la política y que no le doraba la píldora a su jefe. Sucre le respondió por todo el cañón a Bolívar que la tranca de la famosa Constitución iba a estar en la presidencia vitalicia que se inventó el Libertador dizque para garantizar la estabilidad política de nuestras nacientes naciones.

No es que Sucre no estuviera de acuerdo; él también estaba por los gobiernos fuertes, pero no se le escapaba que iba a estar difícil salir a vender eso de un presidente vitalicio con potestad para designar a su sucesor. Entiendo que la boliviana constitución traía otras extravagancias, pero la provisión verdaderamente problemática es la ya mencionada.

Bolívar consumió los últimos cuatro años de su vida tratando de imponerle su invención boliviana a Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. Sabemos en qué paró el intento. Perdió "de calle" la convención de Ocaña y de vaina no lo matan en Bogotá. Tuvo que hacerse dictador para tratar de conjurar la sampablera subregional andina que él mismo se buscó. Y antes de un año, aquellos poderes extraordinarios ya habían terminado.

El artefacto constitucional que ahora propone el presidente Chávez ofrece, a simple vista, muchas ocasiones para que el atónito lector se descamine leyendo la cantidad de despropósitos que gente más docta que yo, como Gustavo Linares Benzo, ha comenzado a señalar.

Pero lo esencial de este nuevo libro de reglas no está en tal o cual nueva "regla del infield fly" (como esa que le otorga potestad a la Presidencia de disponer de las reservas internacionales), sino en la rediviva, bolivariana fórmula de la presidencia vitalicia en versión sabanetera.

Esta, igual que la de Bolívar, es un grave error político de impredecibles consecuencias al que creo que hay que saludar como el motivo que precipitará la definitiva unidad política y la unicidad de propósitos de la desconcertada oposición venezolana.

"No a la reforma" es la consigna más concisa, generadora de consensos y movilizadora de voluntades, ¡dentro y fuera del chavismo!, que haya podido nunca brindarnos el Bolívar reencarnado que, según Traganíqueles Ramonet, refundará la izquierda en el planeta.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Agosto 2007  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31   

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog