La revolución anunciada

Por Venezuela Real - 2 de Septiembre, 2007, 15:44, Categoría: Oposición/Resistencia

MASSIMO DESIATO
El Nacional
02 de septiembre de 2007

" La revolución bolivariana está dejando atrás su fase de transición y se radicaliza", le digo a un conocido, un vecino mío. Es un italiano dedicado al comercio que tiene más de 40 años en el país. Me aventaja en edad y no entiende mi preocupación. Con tono de sabihondo, sonriendo, seguro de sí, me remata diciendo: "Aquí no pasa nada. Es siempre lo mismo. Cambian los colores, la gente que está en el poder. Nada más. Igual se vive bien. Mira qué vista, qué cielo azul. Aquí se gana dinero fácil. Tú ves cosas donde no las hay. Tú leíste demasiado.

Tal vez es poco lo que puedas hacer para remediarlo".

En horas de la tarde, tengo una reunión para ver si escribo un libro sobre... algo.

Expongo el mismo punto de vista. Esta vez es una persona letrada la que me explica que yo, en tanto europeo repleto de ideología, no entiendo que aquí no va a pasar nada porque la palabra "revolución", en Venezuela, significa simplemente "toma del poder".

Me muestra unos libros y me cita a unos cuantos hombres que así llegaron a adueñarse del país, para sostener su afirmación. "Todos hablaban de la revolución y mira, siempre fue lo mismo. No pasa nada, ¡relájate!".

"Será así –replico yo– pero hasta donde sé, el término `revolución" implica, además de la toma de poder, la transformación de la estructura económica, social y cultural". "No, no, esas son ideas de europeo", insiste mi interlocutor. "Pero en la Rusia zarista pasó así, y también en muchos otros países. Sin ir más lejos, en Cuba pasó así, y sigue pasando". "Nosotros no somos cubanos, ni rusos".

"Aquí no pasa nada", concluye la persona letrada.

Un punto a su favor tienen mi vecino y la persona letrada: los venezolanos no son rusos y tampoco son cubanos. Pero ¿qué quiere decir eso con exactitud? No quiere decir lo obvio. Todos sabemos que un venezolano no es un ruso o un cubano. Lo que me están diciendo es que algo de la cultura del común de los venezolanos funciona como antídoto a las revoluciones de izquierda. Por eso me dicen que soy europeo, mientras que el vecino reencauchado sostiene que leí demasiado y que no tengo remedio: no comprendo lo que pasa en Venezuela.

No puedo ev itar pensar: "Pero, si es verdad que aquí nunca pasa nada, eso es ya algo, porque aquí algo debería pasar, y si no pasa es porque algo sucede que impide que pase". Si mi vecino me oyera me mandaría a freír monos: lo de él es la bebida, las chicas, el dinero, el buen clima y, sobre todo, el "aquí no pasa nada".

Pienso en mi interlocutor letrado. Tal vez la revolución bolivariana sea sólo un parapeto para llegar al poder y mantenerse en él indefinidamente, pues yo nunca he sabido de una revolución que dijera: "Señores, hemos terminado. Aquí está el paraíso terrenal. La comunidad política perfecta, sin enemigos, estable, segura, justa. Cumplimos, nos vamos a casa porque el poder ya no hace falta.

Vamos a casa a gozarnos los frutos de la revolución".

Nunca escuché que haya pasado eso. Así que bien puede ser que el "aquí no pasa nada" de mi interlocutor letrado signifique: "No te asustes o, mejor, no te decepciones, esa revolución de la que tú hablas, que cambia la estructura económica, social y cultural, no transita por estas calles. Aquí va sólo el poder; el poder que no hace la revolución sino sólo para hacer el poder. Por eso no pasa nada. ¡Cómprate tu casa! Aquí siempre habrá espacios, grietas, fisuras por donde vivir. Eso sí, no te vayas a meter con el poder".

Y aún así, esas categorías europeas...






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Septiembre 2007  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog