Historia del socialismo rojo (I de V)

Por Venezuela Real - 23 de Septiembre, 2007, 20:06, Categoría: Política Nacional

Otrova Gomas
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23 de septiembre de 2007

Introducción aclaratoria

Con esta miniserie no estamos entrando a un debate sobre el socialismo rojo, comunista, cubano o marxista, que es lo mismo, o el del siglo XXI que parece que se le parece.
Tampoco es un ataque a la implementación de los cambios y mejoras que son necesarios en el país por los graves vicios acumulados de antes y de ahora.
Es una simple orientación para alertar a quienes propugnan un sistema político que no conocen para que eviten que el llamado proceso sea desviado hacia los caminos del infierno.

La da quien ha tenido el privilegio de poseer un conocimiento teórico de lo que es el comunismo, pero sobre todo práctico, tanto de la manera de llegar al poder, la forma como destruye las economías, las razones de su fracaso y la manera lamentable en que dejó a las personas y los países donde lo implementaron.

El poseer esos conocimientos ha sido un golpe de suerte al permitírsele a una persona vivir varios años en países comunistas vinculado al aparato del poder, conocer todos los países rojos sin excepción y en todos los continentes, tanto durante, como después del fracaso del sistema, el haber estudiado el robo a la nación de los dirigentes del Estado soviético y de otros países del Este de Europa, África y Asia, y además, vivir actualmente durante la recuperación de la Europa Oriental alrededor de tres países fundamentales para estudiar la diferencia de los dos sistemas: Hungría, la República Checa y Austria, dos ex comunistas y uno que siempre fue una economía liberal.

Lo observado en ese mundo rojo rojito lo complementó un largo viaje de observación de las condiciones de vida en distintos sitios del planeta, desde los lapones en el Círculo Polar Ártico a las tribus de las selvas africanas, del Medio Oriente a toda el Asia, desde la Antártida y el Pacífico a toda Europa y América, no sólo en las capitales turísticas, sino tierra adentro, donde se cocina el alma de los pueblos. Siempre con un lente abierto que todo lo retrata, con mucho dolor por la desventura humana y bastante lucidez por la realidad observada y la lectura acumulada.

Para evitar malos entendidos, quien esto escribe no apoya intereses económicos y siente igual desagrado por el estilo del presidente Bush como por los actos criminales de la guerrilla colombiana y las bandas de Bin Laden, además que siempre ha atacado las aberraciones que ha sufrido Venezuela.

Esto hace que lo escrito no sea una oposición interesada contra el socialismo sino una advertencia honesta del peligro comunista.

Su único efecto será quitarles a los que no lo crean, el derecho a decir después del daño: "Yo no lo sabía", o alegar un estúpido "Había que intentarlo".


Introducción aclaratoria

Para hablar adecuadamente de socialismo hay que partir de cuatro realidades que no aceptan discusión y tres desgracias lamentables. Si no se hace, se está saltando por las ramas como monos.

Las cuatro realidades son: 1) Desde que existe el mundo, en todas partes y en todos los tiempos, hasta ahora y el que viene, nadie ni nada puede impedir la existencia de diferencias entre los individuos de un país y las ventajas de unos sobre otros en función de su habilidad y capacidad; 2) El hecho de desenmascarar el embuste y el peligro rojo no significa de ninguna manera que el capitalismo ni la democracia solucionen todos los problemas y mucho menos que se apoyen sus grandes aberraciones; 3) Sólo es posible mejorar las condiciones generales de vida de un pueblo respetando los derechos y las libertades ciudadanas, actuando con cordura, alternando el poder para corregir errores y uniendo voluntades en lugar de crear odio y divisiones, y 4) Cualquier sistema político económico puede lograr mejoras en cualquier sociedad si hay gente competente que lo intente.

Las tres desgracias son: 1) Que el socialismo rojo no se limita a fracasar en obtener los resultados que promete, sino que es la causa de terribles males que resultan peores que lo resuelto y al final aumenta las crisis que dijo que iba a remediar; 2) Existen culturas y civilizaciones desiguales, y cuando ellas conviven juntas surgen inevitables diferencias entre sus miembros, no aceptarlo es legalizar el racismo, y 3) Cualquiera que sea el sistema político que se adopte, no hay manera de resolver los problemas sociales de un país si la pobreza crece exponencialmente devorando las soluciones y nadie lo señala.

Así que vamos a clarificar cosas informando de lo visto en ese largo periplo socialista.

Comencemos con preguntas y respuestas:

¿Existen varios tipos de socialismo?

Sí, hay muchos, pero para los creyentes de Marx sólo es bueno el rojo porque es la fase anterior a la sociedad comunista, que según él - aunque se equivocó completamenteiba a sustituir al capitalismo en el "proceso dialéctico de la historia". Pero las teorías socialistas las iniciaron pensadores anteriores, y así como existe la socialdemocracia y el socialcristianismo hay otras variaciones, uno musulmán, el nórdico, el tribal de las islas del Pacífico y uno propio de comunidades primitivas. Lo importante es que la batalla sólo está planteada entre dos formas irreconciliables: el marxista, rojo rojito, y los sistemas que respetan libertades.

¿Por qué cayó el sistema comunista mundial?

El comunismo, o socialismo rojo rojito, como forma económico-política se desmoronó al volverse insostenible en todas las partes del mundo en que ha existido, salvo en Cuba, Corea, Laos y Vietnam por las férreas dictaduras que silencian la extrema pobreza generalizada en que vive el pueblo.

La razón de la caída y el fracaso es muy simple: los sistemas productivos manejados por el Estado no estuvieron, ni estarán nunca en capacidad de satisfacer las necesidades económicas de la población.

En ellos fracasó el suministro de alimentos, la eficacia de los servicios, la calidad de los productos, los sistemas de salud y jubilación y los avances tecnológicos. Al contrario crecieron la burocracia, la corrupción, el afianzamiento del poder de los jerarcas, el espionaje tecnológico para robarse lo que no podían crear, el terror policíaco, el tráfico ilegal de divisas y mercancías y la prostitución, al mismo tiempo que acabó con la propiedad privada, la iniciativa de los ciudadanos, las libertades públicas, la fe religiosa y el derecho de la gente a ser independiente y organizar su propio futuro para la seguridad de su vejez y su familia.

Tenemos pruebas contundentes para suministrarle al que lo dude.


¿Por qué duran tanto en el poder los sistemas comunistas?

La causa de su larga permanencia en el poder radica en que sólo se sostienen con una dictadura, que aunque se llame del proletariado, de los campesinos o del pueblo, es una dictadura férrea manejada por un líder que controla todo el aparato del Estado de manera unipersonal y acaba con todo tipo de libertades y disidencia ideológica. Esta dictadura no siempre se impone de inmediato, sino que puede irse afianzando lentamente a medida que se agudizan las contradicciones y van desechando y liquidando a los que no necesitan, a los que se oponen a la voz del líder, a los tontos útiles y sobre todo desactivando totalmente, tanto militar como ideológicamente, a la población no comunista en la que se apoyó al principio. La estrategia para el afianzamiento paulatino de este poder dictatorial se ejecuta bajo la famosa frase de  Lenin: "Un paso atrás y dos pasos adelante".

Continuará...





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