Muerte socialista

Por Venezuela Real - 6 de Octubre, 2007, 14:06, Categoría: Cultura e Ideas

RAMÓN HERNÁNDEZ
El Nacional
06 de octubre de 2007

Caído el muro de Berlín y habiéndose constatado que el "socialismo real" había sido una gran farsa que ocultaba, detrás de mucho blablabá y un montón de consignas referidas al pueblo y su grandeza, una dictadura criminal y cínica, se supuso ingenuamente que esa terrible equivocación de la humanidad había sido superada, que se irían desmoronando los regímenes rojo rojitos y que esa propuesta de "felicidad a la fuerza" desaparecería de la faz de la Tierra. Ya te aviso, Chirulí.

Al progreso no se llega en línea recta ni ese es el único destino de los pueblos. El destino de un pueblo no es sólo la consecuencia de los caprichos de un "gran líder" sino también de la valentía y capacidad de quienes lo acompañan o se le enfrentan.

La obra de Bolívar hubiese sido mucho menor si no hubiera contado con la crítica y solidaridad de los grandes hombres del momento. Stalin no hubiese perpetrado tantas bajezas si quienes lo rodeaban hubiesen tenido un gramo de conciencia histórica de las graves consecuencias de concentrar todo el poder en una única persona.

La popularidad y el fervor de las masas hacia el líder no garantizan que se ha escogido el mejor sistema de gobierno.

Stalin y su sistema oprobioso eran auténticamente populares. Millones de personas lo consideraron un hombre justo y sabio, incluso después de su muerte cuando eran conocidos sus pérfidos crímenes y sus descomunales errores, además del gran fracaso del sistema socialista soviético. El socialismo no desemboca en la forma más elevada de la democracia. Después de haber exterminado a sus más valiosos colaboradores o de haberlos internado en los gulags, Stalin conoció la verdadera soledad del poder. Cuando a principios de marzo de 1953 fue encontrado moribundo en el piso, víctima de una embolia masiva, la única ayuda que recibió en doce horas fue que unos sirvientes y su guardia personal lo colocaran con desgano en un sofá. Con los ojos abiertos, pero paralizado veía que muchas personas entraban y salían, pero nadie llamaba a un médico.

Cuando por fin fue atendido por un profesional, era demasiado tarde. Hubo no asistencia a persona en peligro, como les gusta decir a los militares.

Más paranoico y más sólo que nunca, había roto su relación con sus hijos, mientras que a su cuñada Eugenia Zamlianina, que fue también su amante y confidente, la internó en un campo de trabajos forzados.

Stalin no fue un tirano loco que desfiguró el sistema soviético con sus vilezas. No. Fue el régimen socialista y sus beneficiarios los que generaron a este loco, que actuó desde su perfidia, su manejo de las frases de los héroes históricos y su amoralidad. Un revolucionario perfecto. Un monstruo.

Agotadas las existencias, haga su cola.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Octubre 2007  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog