Hambre y libertad

Por Venezuela Real - 13 de Octubre, 2007, 13:23, Categoría: Política Nacional

ANA JULIA JATAR
El Nacional
13 de octubre de 2007

Entre 1958 y 1961 murieron de hambre más de 40 millones de chinos porque la producción de granos en ese país comenzó a descender y no se tomaron las acciones a tiempo para corregir los errores. Como resultado, durante tres años la gente moría de hambre, no alcanzaba la comida, pero sólo sabían la verdad unos pocos miembros del partido comunista.

Obviamente, cuando Mao Tse-tung lanzó su programa del Gran Salto Hacia delante no lo hizo con esa intención, sin embargo, ese fue el terrible resultado. Aterrados burócratas desde las diferentes provincias enviaban estadísticas falsas en las cuales se mostraba un aumento de la producción agrícola mientras la realidad era otra. Es decir, una perversa mezcla de falta de libertad de expresión, restricción de la información y temor al poder absoluto de "el líder" –típica de los regímenes autoritarios– produjo en China esta catástrofe sin precedentes.

El filósofo y economista Amartya Sen, ganador del Premio Nobel de Economía en 1998, ha llamado la atención sobre el siguiente hecho: las hambrunas nunca han sucedido en países con gobiernos democráticos que respeten la libertad de expresión. De acuerdo con Sen, sólo se han registrado hambrunas en antiguas monarquías, en sociedades contemporáneas con gobiernos autoritarios, en dictaduras, en colonias controladas por gobiernos imperialistas y en dictaduras de partidos únicos. ¿Por qué? Porque donde existe libertad fluye la información de manera eficiente, y los problemas pueden ser solucionados. En otras palabras, donde las estadísticas ref lejan la realidad y no el deseo de un tirano, donde la prensa, la radio y la televisión pueden reportar sin censura y existen partidos de oposición que ofrecen visiones alternativas, se pueden tomar los correctivos a tiempo para evitar el empobrecimiento y la tragedia de todos. La hambruna es un ejemplo extremo, las colas y la escasez son manifestaciones más comunes del mismo problema.

Cuando vemos que en Venezuela se nos niega la información sobre los verdaderos niveles de producción de petróleo –junto con cientos de indicadores sociales y económicos– no podemos dejar de hacer la conexión entre la falta de libertad y el hambre que nos señala Amartya Sen. Y es que tuvimos que enterarnos por la OPEP de que la producción de petróleo de Venezuela era 750.000 barriles diarios menos de lo que pretendía hacernos creer el Gobierno.

Mientras el Gobierno venezolano continúe con sus mentiras y esconda las verdaderas cifras de nuestra situación petrolera, no se tomarán las medidas necesarias para garantizar la supervivencia de nuestra industria más importante. Al igual que sucedió con los alimentos en la China de Mao, el Gobierno venezolano insiste en que estamos produciendo más de 3 millones de barriles diarios, cuando la realidad, según la Agencia Internacional de Energía y la OPEP, es que andamos más bien por los 2,36 millones de barriles por día. ¿Qué hizo el Gobierno ante esta noticia? Presionar para que la prensa venezolana no la publicara y exigir que esta información fuese eliminada de la página web de la OPEP.

¿Cuántas otras estadísticas erradas, producto del engaño, existirán? ¿Cuál será la verdad detrás de la escasez en Mercal? Con la reelección indefinida que nos promete el Presidente no lo sabremos en mucho tiempo, hasta que el hambre reinante no se coma el cuento de las estadísticas oficiales.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Octubre 2007  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog