Fin del ascenso social - Ilusiones en juego

Por Venezuela Real - 26 de Octubre, 2007, 14:24, Categoría: REFORMA CONSTITUCIONAL

El Editorial
El Nacional
26 de octubre de 2007

La Asamblea Nacional dio fiel, sumiso y rápido cumplimiento al mandato del Presidente de la República para la aprobación de la reforma constitucional exigida desde Miraflores. Ahora bien, creadas a la fuerza las condiciones para ir al referendo de diciembre, habría que preguntarse si con ello se garantiza el apoyo masivo a una iniciativa a todas luces antidemocrática. Desde luego que la gran mayoría de los venezolanos no cree para nada en la monserga del socialismo del siglo XXI, y en la capacidad del Gobierno para mejorar sus vidas, e incluso para repartir en igualdad de condiciones la riqueza petrolera.

Lo que los venezolanos capturan provisionalmente de este régimen es la capacidad de darle rienda suelta al gasto público, y de como esa manera de gastar puede ayudar en lo inmediato a sus vidas y a sus posibilidades de ascender socialmente. Aunque esto pueda resultar chocante, no lo es porque el petróleo genera esas fantasiosas expectativas populares cuando ocurren los ciclos de alza de los precios del crudo. Es igual que cuando se recibe una herencia, y que al ser un bien que no se ha trabajado, sólo queda gastarla entre familiares y amigotes a la velocidad más rápida posible.

De allí que la reforma constitucional bolivariana busque dos objetivos totalmente contradictorios. El primero se relaciona con el modelo socialista que se pretende implantar, y la necesidad de crear normativas estrictas y rigurosas que induzcan el nuevo modo de producción entre la población. Pero a la vez –y este es el otro lado de la reforma–, nada se hace para crear diques a la inmensa riqueza que se esparce por la sociedad, como una consecuencia lógica del dinero que el gasto público inyecta en la economía nacional, devenida de los altos precios del barril de crudo.

Por lo que cuando la reforma constitucional nos empuja hacia una estítica economía socialista, nuestros deseos y anhelos nos llevan a querer ser cada día más prósperos y más propietarios, menos pobres y más ricos, y más ávidos en la capacidad de disfrutar los placeres de la vida.

El Presidente de la República es un ejemplo de ello, sus trajes, sus relojes y sus bolígrafos y plumas fuente, sus chaquetas antibalas y sus carros blindados, sus aviones y sus helicópteros, su chequera ávida de sumas y firmas, harían las delicias de cualquier bolivariano. Es por ello que, desde Miraflores, su figura se alza al mismo tiempo como revolucionario y como un modelo del consumismo.

Estas dos vertientes, la socialista y la consumidora, la que defiende la propiedad socialista y la que hace su agosto bolivariano con la propiedad privada, tendrán tarde o temprano un choque de trenes, un despertar a la realidad, un poner los pies en la tierra. La Asamblea Nacional le dio el visto bueno a 69 artículos de la Constitución y, según la prensa, 11 de ellos están vinculados con las actividades dirigidas a imponer un "modelo socialista".

¿Están dispuestos los bolivarianos a desprenderse de sus privilegios? ¿Se volverán revolucionarios pobres?







TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Octubre 2007  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog