Reforma e inseguridad - Arremetida mortal

Por Venezuela Real - 26 de Noviembre, 2007, 18:05, Categoría: Seguridad/Inseguridad

El Editorial
El Nacional
26 de noviembre de 2007

Si algo no le perdona los venezolanos al presidente Chávez es su brutal desinterés ante la forma como la delincuencia ha mutilado nuestras vidas, quebrando la tranquilidad de las ciudades, de los barrios y urbanizaciones, de las carreteras y autopistas, de los pueblos del interior y de las fincas agrícolas y ganaderas. Este desparpajo oficial y esta insensibilidad nada tiene que ver con la propiedad privada, ni mucho menos con los bienes materiales de las personas. Tiene que ver con algo que es fundamental para todos, como es la garantía de la vida.

Nos matan, valga decir, en barrios, calles y avenidas, y en urbanizaciones, y el desprecio del Presidente hacia la inseguridad sigue incólume. Tal desprecio comenzó desde el momento en que ocupó el sillón de Miraflores y se mantiene hasta hoy, a pesar de que nos hemos convertido en el país más "peligroso" del continente. Entonces, no resulta extraño que la reforma que se votará los próximos días no toque directamente el tema, y que el ciudadano de los barrios y de las urbanizaciones siga siendo blanco fácil de la delincuencia.

Sin embargo, sí se plantean tópicos que afectarán en forma negativa las ya poco eficientes respuestas del Estado, entre ellas una mayor centralización, que reducirá la mermada autonomía de las policías regionales y municipales, porque la tendencia moderna es propiciar policías descentralizadas y próximas al ciudadano.

Por otra parte, se plantea una participación más directa a la Fuerza Armada Nacional y a la Reserva en el ámbito de la seguridad pública, ya no en situaciones de emergencia, sino de manera permanente. Está plenamente demostrada la inconveniencia de los militares haciendo funciones de policía, pero se desprecia la opinión de los ciudadanos.

Igualmente y de forma vaga, se señala que los concejos comunales tendrán poder para intervenir y asumir funciones en materia de seguridad. Si bien es imprescindible la participación de los ciudadanos y el engranaje con sus policías, los papeles de cada uno deben estar bien separados. Esto no está bien definido.

Veamos, por ejemplo, la reducción de horas laborales propuesta: ello afectará el número de funcionarios policiales en la calle, ya bien escasos. Si bien dicen que ese vacío generará puestos de trabajo, ¿de dónde saldrán los policías ya formados y de dónde provendrá el dinero para pagarles? El sistema penitenciario también se vería perjudicado con la reforma, como lo han señalado eminentes criminólogos.

En suma, nada bueno saldrá de la modificación de la Constitución en materia de seguridad. De hecho, el tema "político" desvió totalmente el interés que existía por la aprobación de la participativa, moderna y consensuada Ley de Policía Nacional, y otras urgentes medidas, para no mencionar las recomendaciones de la Comisión de Reforma del Modelo Policial, impulsada el año pasado por el entonces ministro Jesse Chacón, y alegremente apartadas por el actual titular Pedro Carreño. Puro fracaso.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Noviembre 2007  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30   

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog