Jesús Seguías : "La reconciliación es un mandato"

Por Venezuela Real - 11 de Diciembre, 2007, 17:30, Categoría: Política Nacional

ENRIQUE RONDÓN NIETO
El Mundo
11 de diciembre de 2007

O nos entendemos a tiempo o iremos directo a un desenlace mortal que nadie quiere
Considera el periodista investigador que la confrontación sobrepasó hace mucho rato las fronteras partidistas

Jesús Seguías es periodista. Durante su época de estudiante en la Escuela de Comunicación Social de la UCV, estuvo en el Comando Nacional del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Tomó el camino de la investigación y con perseverancia fundó una empresa encuestadora y de análisis: Datin Corp, de la que es gerente general. "Soy consultor en Recursos Humanos, doy entrenamiento sobre la Gerencia del Cambio, el Reconocimiento como nueva cultura corporativa en las empresas y liderazgo gerencial, comunitario, político y sindical".

Es reservado en sus apreciaciones políticas. Pero el resultado del referendo del 2 de diciembre y lo que vino después, le soltó la lengua.

Desde Estados Unidos, vía telefónica, advirtió que las fuerzas políticas parecen estar a punto "de entrar de nuevo en el derrotado esquema de la confrontación irracional, poniendo en peligro la reconciliación que el pueblo reclama para evitar una catástrofe nacional".

Reconoce que la confrontación puede ser creativa aunque le pone condiciones: "Si se hace en un ambiente de reconocimiento de la diversidad, donde los actores se respeten, se reconozcan mutuamente como personas importantes para construir un nuevo país, sin mezquindades, con madurez. No es eso lo que estamos observando en Venezuela, donde el rechazo, las agresiones, que a veces rayan en el primitivismo, provienen de ambos lados".

-Las descalificaciones, generalmente, se originan en el gobierno.
-No importa dónde comienzan.


Lo importante en este momento de búsquedas de soluciones es preguntarnos qué debemos hacer para evitar una confrontación mortal del país, cómo evitar quedar encallejonados en una pugna, cuya única salida sería fatalmente la guerra civil. Así de clara son las opciones: O nos entendemos a tiempo con madurez, con sabidu- ría, aprendiendo de las experiencias de otros pueblos o iremos directo a un desenlace mortal que nadie quiere.

-¿Seguro que no hay interesados en esa confrontación?
-Conozco personalmente a muchos de los actores políticos del momento, tanto del chavismo como de la oposición y también he seguido muy de cerca y en profundidad al presidente Chávez. Por eso estoy convencido de que ninguno de ellos -para fortuna de los venezolanos- tiene rasgos de perversidad o de actuar con mala fe. Todos buscan, en concordancia con sus ideales, el bien del país. Cada quien está defendiendo sus posiciones con la vehemencia natural y el radicalismo que se desprenden de los tiempos de crisis en cualquier parte del mundo, lo cual, no exime ni justifica los errores que se puedan cometer en el camino.


¿Cree que la vía sería un gobierno de unidad nacional? - No, no se trata de instalar un gobierno de unidad nacional sino de comenzar a reconocernos mutuamente con magnanimidad, sin mezquindad. La reconciliación de la cual hablo no es entre las cúpulas partidistas sino con la otra mitad del país. La confrontación sobrepasó hace mucho rato las fronteras partidistas. Ahora se trata de dos fuerzas sociales igualmente poderosas, de dos Venezuela enfrentadas. Pero a la vez estoy claro de que no se trata de sectores sociales irreconciliables sino perfectamente complementarios.

-¿En qué se basa esa apreciación?
-Todos los estudios que hemos realizado apuntan en la misma dirección. Si de algo estamos convencidos, a través de nuestras investigaciones de campo, es que la mayoría de los venezolanos, chavistas y no chavistas, está al margen de los extremos y de la confrontación. Ya la gente está cansada de las peleas intrascendentes. Y voy más allá: Hoy existe una inmensa masa de venezolanos que anda en el limbo político, sin liderazgos confiables, confundidos y casi desesperanzados.


-¿Cuáles serían los parámetros para la reconciliación?
-En ocasiones pregunto a dirigentes de la oposición, cuando me hablan de la necesidad de reconciliar al país: ¿Qué estarías dispuesto a reconocer como positivo en el presidente Chávez? Y antes de responder se rascan la cabeza buscando la respuesta.


Luego comienzan a mencionar cosas como los cambios en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, o el segundo puente sobre el río Orinoco... Esos no son reconocimientos significativos para que el presidente Chávez se sienta aceptado. Se trata de hacer reconocimientos significativos y quien define si un reconocimiento es significativo o no es la persona que lo recibe, no quien lo hace. Y para que el presidente Chávez sienta el recono- cimiento, éste debe partir de aquellos hechos o ideas sustanciales que caracterizan su proceso de cambios, por ejemplo, los Consejos Comunales o la nueva geometría del poder.

-La oposición exige lo mismo del presidente Chávez. También debe poner de su parte.
-Por supuesto. Así debe ser y con más razón si se trata del Presidente de la República. Ambas partes deben reconocerse. Seguir tildando, por ejemplo, a la oposición de golpistas y fascistas es simplificar demasiado las realidades lo cual puede conducir, como de hecho está ocurriendo, a graves errores estratégicos. Mientras el presidente Chávez no comprenda que en la oposición también existen muchos venezolanos capacitados para asumir los retos del desarrollo y de la transformación del país, no podrá generar resultados tangibles en su gestión de gobierno, y eso tiene un peso grave durante las horas decisivas de cualquier gobierno o proyecto revolucionario. El 2D fue una de esas horas decisivas y ya vimos lo que ocurrió.

 

HISTORIA DE UNA MILITANCIA

El adeco era la esencia del venezolano
Tuve una pasantía por Acción De- mocrática, a petición de Leopoldo Sucre Figarella, quien me solicitó apoyo para ayudar en los cambios de este partido. Allí conocí la esencia del pueblo venezolano. No había nada más parecido a un venezolano que un acciondemocratista, ni nada más parecido a un acciondemocratista que un venezolano. Durante el siglo pasado, nadie interpretó mejor la idiosincrasia de nuestro pueblo que Acción Democrática. Y conocer a AD por dentro era el eslabón que me faltaba para armar el rosario de razones por las cuales el pueblo venezolano jamás había acompañado a la izquierda desde los años sesenta. En AD no hice más que alertar sobre el peligro de la "uerredización" del partido (terminar siendo un partido minoritario como URD) producto de sus errores continuos y su resistencia a los cambios. Nadie hizo caso, especialmente aquellos que estaban embelesados con las mieles del poder. Nadie escuchaba, nadie hacía nada por impedir su autodisolución. El pueblo adeco fue abandonado por sus dirigentes, hasta que un día un comandante se robó el corazón de aquel pueblo, sus banderas políticas y algunas de sus malas mañas. Nunca ocupé cargos públicos ni parlamentarios por este partido, ni siquiera posiciones relevantes de dirigencia. Sin embargo, creo que AD, al igual que el resto de los partidos, tiene posibilidades de recuperación, siempre y cuando se atrevan a romper con los viejos paradigmas y asuman el cambio en forma correcta.

-¿Militaría de nuevo en AD? Los tiempos que vienen no pertenecen a partidos políticos en especial sino a grandes movimientos sociales con objetivos políticos.
Por los momentos estoy enfocado en ayudar, con mi humilde aporte, a la construcción de una nueva Venezuela. Y para ello no necesito estar ni a favor ni en contra de ninguna tendencia política.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Diciembre 2007  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31       

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog