VECINO INCOMODO - Hugo Chávez atiza el fuego contra Colombia para ...

Por Venezuela Real - 24 de Enero, 2008, 14:29, Categoría: Prensa Internacional

ÓSCAR MONTES
Revista Cambio - Colombia
23 de enero de 2008

... distraer inconformismo creciente por su gestión

EL JUEVES 17 DE ENERO fue el peor día en la vida del embajador de Colombia en Venezuela, Fernando Marín. Acababa de despertarse cuando se enteró por los medios de comunicación que el presidente Chávez había decidido, por medio de la Cancillería, abrir fuegos contra el presidente Álvaro Uribe. Enemigo de la paz y dedicado a "mendigar la indulgencia interesada del Gobierno imperial de los Estados Unidos de América" fue la frase más amable de un comunicado cargado de insultos, descalificaciones y acusaciones en el sentido de que Uribe no está comprometido con el intercambio humanitario, "sino ciegamente empecinado en demostrar argumentos de guerra".

Ante una situación que consideró de suma gravedad, Marín creyó conveniente salir a los medios para responder a los agravios pero recibió instrucciones de guardar silencio: "Usted no dice una sola palabra sobre el tema", le ordenó el canciller Fernando Araújo desde Bogotá.

Los hechos de las últimas semanas han desbordado la capacidad de reacción del Embajador quien, desde el 22 de noviembre pasado cuando estalló la crisis porque Uribe decidió poner punto final a la mediación de Chávez y a la facilitación de Piedad Córdoba para el intercambio humanitario, no ha podido respirar tranquilo un solo día. Y quedó prácticamente sin aliento cuando le anunciaron la llamada que temía: la del presidente Uribe. Eran las 3:40 p.m.

Sin musitar palabra oyó los reclamos de Uribe: "Embajador, ¿cómo así que la Asamblea Nacional acaba de aprobar un acuerdo de respaldo a Chávez sobre la beligerancia de las Farc y el Eln, y la Embajada no sabe nada? ¡Dígame qué está pasando!". Perplejo y muy incómodo por la situación -estaba "chiviado" por el Presidente- Marín sólo atinó a decirle que averiguaría y que lo llamaría tan pronto estuviera enterado de los pormenores. Colgó el teléfono y en busca de medir los alcances del acuerdo de la Asamblea -respaldo a Chávez y rechazo a "las listas unilaterales impuestas por Estados Unidos de América de carácter imperialista y otros países colonialistas, donde califican de terroristas a los movimientos de liberación"-, preguntó: "¿Alguien me puede explicar eso qué significa?".

Tras un par de consultas con funcionarios de la Embajada y cuando se disponía a llamar al Presidente, recibió una llamada del ministro Araújo que quería información sobre el mismo asunto. "Canciller estoy averiguando y apenas sepa lo llamo", le dijo Marín. No acababa de colgar, cuando por otra línea entró una llamada del comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, para lo mismo.

Cerca de las 4:20 p.m., el Presidente llamó de nuevo y, aún molesto, volvió a preguntarle al Embajador sobre lo que estaba pasando en Caracas. Marín le dio algunos detalles y a continuación le reveló la realidad de las relaciones de la Embajada con el Gobierno de Chávez: "Presidente, quiero decirle que desde hace mucho tiempo nadie del Gobierno venezolano habla con funcionarios de la Embajada: no nos reciben y ni siquiera nos pasan al teléfono. Estamos totalmente aislados".

Gilberto Castilla, ministro Plenipotenciario de la Embajada, encargado de contactar a expertos para analizar el acuerdo, aprovechó para descargar su frustración: "¿A quién llamo si todos nuestros teléfonos están interceptados? Más demora uno en llamar, que ellos en escuchar lo que decimos".

Tal es la situación de impotencia que se vive en la Embajada en Caracas. El florero de Llorente de la crisis fue la suspensión de la mediación de Chávez por parte del presidente Uribe. Enterado de la noticia, el mandatario venezolano decidió suspender los contactos con miembros del Gobierno de Uribe, entre ellos, por supuesto, el embajador Marín. "No quiero saber nada de Uribe", le dijo a sus más cercanos, que cumplieron la orden de aislar a los funcionarios colombianos.

"Chávez tiene la particularidad de que cualquier cosa que diga, aún la más descabellada, es interpretada al pie de la letra como si se tratara de un mandato divino", le dijo a CAMBIO en Caracas Luis Miquilena, ex ministro y ex presidente de la Asamblea Nacional, y considerado el mentor político del presidente venezolano.

Los desencantados

La ofensiva contra Colombia le ha servido al presidente venezolano como mascarón de proa no sólo para distraer la atención de los problemas internos sino para ganar protagonismo internacional. "Nadie mejor que Chávez sabe que retar a Colombia es una propuesta absurda, pero también sabe que así logra que el mundo hable de él, como en efecto lo está haciendo -le dijo a CAMBIO el ex canciller Simón Alberto Consalvi, actual editor adjunto de El Nacional de Caracas-. Chávez pretende evadir la realidad nacional ocupándose de los asuntos internacionales, autoproclamándose redendor de bandidos, y son este tipo de actos, y un desacertado manejo de la economía, los que han llevado a que pierda, poco a poco, el respaldo popular que tenía. Por algo fue derrotado en los sectores más deprimidos, como Petare".

El propio Miquilena, el hombre de cuya mano Chávez pasó de militar golpista a exitoso candidato presidencial, y quien se retiró del Gobierno cuatro años después de que Chávez fuera elegido democráticamente en 1998, sostiene que si éste no hace una interpretación correcta del referendo del 2 de diciembre, difícilmente terminará su mandato. "Ha perdido el sentido democrático y hoy navega por las aguas turbulentas de la dictadura -sostiene el ex presidente de la Asamblea Nacional-. Vive en un mundo que no es real y cree que el país lo va acompañar en esta locura que ha emprendido contra Colombia, pero los venezolanos jamás tomarán las armas contra nuestros hermanos y mucho menos con este esquizofrénico".

De los que han sido cercanos al mandatario venezolano, Miquilena no es el único desencantado ni el único que considera absurdo el enfrentamiento con Colombia. El general (r) Raúl Salazar, quien fue el primer ministro de Defensa de Chávez y su embajador en Madrid, dejó el Gobierno cuando le ordenaron abstenerse de recibir la ayuda que ofreció el Gobierno del presidente Bush a raíz del desastre natural en el estado Vargas a comienzos de 2000 y en el que, según cifras no oficiales, murieron cerca de 50.000 personas. Para Salazar no sólo es absurdo sino imposible pretender enfrentar a Venezuela y Colombia. "Tenemos una frontera viva en la que, por ejemplo, los tíos de una persona viven en Guasdualito y los sobrinos en Arauca -dice-. La solución no puede ser jamás la confrontación".

El general Isaías Baduel, un militar de gran prestigio, también ex ministro de Defensa y considerado en su momento como uno de los oficiales más leales a Chávez, es otro de los que abandonó el barco de la llamada revolución bolivariana y acabó convertido en uno de los más destacados promotores del NO al referendo de diciembre. Muchos consideran que gracias a él y a las protestas de los estudiantes que se tomaron las calles de Caracas con un discurso humanista y pacifista, Chávez no pudo lograr su propósito de hacerse reelegir de manera indefinida.

El más reciente desembarco parece ser el del general (r) Carlos Rodolfo Santiago, ex embajador en Colombia, quien en reciente entrevista al diario El Nacional sostuvo que en la búsqueda de la liberación de los secuestrados el presidente Chávez se ha acercado más a las Farc para lograr ese fin, pero que ese no es el camino. "El Presidente no está bien asesorado ¿dijo Santiago¿. Las Farc cometen crímenes de lesa humanidad y asesinatos atroces. Por eso no pueden considerarse beligerantes".  El ex diplomático ocupó la Embajada en Bogotá entre 2002 y 2006, y debió capotear la crisis desatada por la captura de Rodrigo Granda en Caracas, en  diciembre de 2004. Por su parte, el ex congresista e historiador Walter Márquez, cercano al Gobierno hasta hace algún tiempo y hoy opositor de Chávez, le disparó al actual ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, hombre de confianza del Presidente. Márquez denunció al controvertido personaje, hombre clave en la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, por presunta participación en masacres ocurridas en 1988 en la zona fronteriza en desarrollo de operaciones contra las Farc y el Eln.

Resulta significativo cómo poco a poco fieles seguidores de Chávez se han ido bajando del bus, desencantados del Gobierno y de su revolución bolivariana,  de su socialismo del siglo XXI y de su simpatía por las Farc.  En un ambiente enrarecido y caliente por la pugnacidad de Chávez contra Colombia, hay voces como la del general (r) Fernando Ochoa Antich, ex canciller y ex ministro de Defensa de Carlos Andrés Pérez, que sostienen que Chávez no está improvisando. "Los que no conocen a Chávez, entre ellos algunos colombianos, piensan que se trata de un oportunista ideológico y están equivocados: Chávez no improvisa, diseña planes que va cumpliendo poco a poco -le dijo a CAMBIO el general (r)-. Por ejemplo, fue golpista desde que estaba en la academia militar y nunca dejó de serlo". Por algo lo dice, al fin y al cabo vivió en carne propia el intento de golpe del 4 de febrero de 1992.

Según Ochoa,  la ofensiva de Chávez contra Colombia obedece a un plan trazado con anterioridad que sólo él y sus aliados saben hasta dónde pretende llegar. Dice, sin embargo,  que no cree que vaya a ir más allá de mostrar los dientes, que es lo que le garantiza estar en las primeras páginas, pero añade: "Con Chávez nunca se sabe, pues es el único venezolano capaz de retar a dos países a la vez: al que nos vende la comida y al que nos compra el petróleo".

Malestar interno

La economía de Venezuela es una de las que más ha crecido en América Latina pero la inflación está por encima del 22% y es dramática la escasez de alimentos de primera necesidad, como leche, huevos, pollo y carne. La cifras de homicidio, 17.000 el año pasado, han crecido, lo  mismo que el empleo informal que supera el 50%, y aumentan las historias de corrupción en las altas esferas del Gobierno. "Con Chávez en el poder se ha consolidado una clase emergente, la llamada boliburguesía, que se ha dedicado a hacer negocios para enriquecerse y ello, por supuesto, genera inconformismo general", le dijo a CAMBIO el dirigente de izquierda Teodoro Petkoff, director del periódico Tal Cual.

Por otra parte, muchos cuestionan el hecho de que el Presidente esté feriando los recursos del petróleo, cuya producción no ha recuperado los niveles previos a la huelga de PDVSA en abril de 2002. "Chávez ha regalado más de 37.000 millones de dólares en países que considera amigos y con el 5% de ese dinero hubiese podido cancelar a los desempleados que hay en la actualidad", asegura Julio Borges, coordinador nacional del partido opositor Primero Justicia.

Pese al  creciente desencanto, Chávez parece optimista y así se mostró el pasado 11 de enero en la Asamblea Nacional, cuando en la presentación del informe de gestión echó mano de la encuesta del Latinobarómetro y dijo que "el índice de confianza de los venezolanos en el Gobierno es del 66%". No obstante, Petkoff considera que el discurso evidenció el "desenamoramiento" del país con su gobierno y "debió reconocer que buena parte de su tarea está por cumplir".

El inconformismo que Chávez y sus seguidores se niegan a reconocer se refleja en encuestas recientes, como la de Datanálisis, hecha entre el 20 de diciembre y el 2 de enero. Según el director del centro de investigaciones, Luis Vicente León, "los resultados muestran una pérdida importante de popularidad del Presidente". Y aunque León se abstuvo de revelar la cifra, en Caracas algunos expertos dicen que la pérdida podría ser de 14 puntos en las últimas semanas.

Y es que la derrota en el referendo acabó con el mito de la invulnerabilidad electoral de Chávez y ha llevado a vastos sectores de opinión a creer firmemente en la posibilidad de derrotarlo en octubre próximo, en las elecciones de alcaldes y gobernadores. Sin embargo, para lograrlo, deberán diseñar una estrategia para unificar sus fuerzas.  En diciembre la oposición descubrió que es más útil participar que abstenerse, pues la abstención favoreció la elección de una Asamblea abrumadoramente chavista.

Lo paradójico es que el que más ayuda a la oposición es Chávez, que a pesar de haber reconocido su derrota calificó el triunfo de la oposición como una "victoria de mierda" y ha decidido retarla con vallas en las calles que dicen: "Por ahora". Un claro mensaje para los que creen que la derrota de diciembre es definitiva y que su fin está cerca. Mientras tanto, en un intento de recuperar el espacio perdido, enfila baterías contra Colombia con un discurso incendiario.  

14 ES EL PORCENTAJE  que, según recientes encuestas de opinión, habría perdido Hugo Chávez  en los índices de favorabilidad, realizados después del 2 de diciembre.

¿POR QUÉ DEJÉ A CHÁVEZ?

Luis Miquilena es considerado el padre político de Hugo Chávez y algunos no dudan en decir que el actual presidente es invento suyo. Y aunque  se retiró del Gobierno en abril de 2002, Chávez, dado a pulverizar enemigos, ha sido cauteloso con el dirigente sindical. Miquilena le contó a CAMBIO por qué ya no está alineado con el mandatario venezolano.

"Este inefable caballero, que todo lo que toca lo contamina de circo, no tiene nada que ver con el que yo conocí. Para empezar, su discurso no era anticolombiano, tampoco era antinorteamericano y no coqueteaba con la guerrilla. Todo lo contrario, mientras estuve a su lado, siempre condenó la lucha armada, como consta en todas sus intervenciones.

"Mi retiro definitivo del Gobierno se dio cuando me di cuenta de que había perdido el norte de lo que él consideraba que era una revolución. Preocupado por una serie de decisiones que había adoptado, entre ellas las llamadas leyes habilitantes que afectaban en forma grave al sector productivo, me entrevisté con él y le dije: 'Mira, Hugo, yo creo que no estás entendiendo lo que es una revolución, nada de lo que estás haciendo es revolucionario. ¿Por qué no nos reunimos los dos con Fidel Castro, que es el único que ha hecho una revolución en América Latina, para que nos explique lo que para él es una revolución?'

"Chávez accedió a mi propuesta y los tres nos encontramos en Isla Margarita en diciembre de 2001 y ahí, reunidos por varias horas, Hugo, Fidel y yo, Castro me dio la razón en mis planteamientos, en el sentido de que una verdadera revolución implica cambios estructurales en la sociedad y no simples leyes adoptadas de forma improvisada. En todo momento Fidel le decía: 'Miquilena tiene razón'. Molesto con lo que estaba sucediendo, Chávez abandonó la reunión y nos dejó solos a Fidel y a mí en el salón.

"Días después, cuando nos volvimos a encontrar en Caracas, yo le dije: 'Hugo, tú y yo no podemos seguir trabajando. ¿Sabes por qué? Porque hemos perdido sintonía, chico'. Entonces me ofreció la Vicepresidencia de la República para que me quedara. '¿Tú crees que mis principios se negocian por un puesto?', le pregunté. 'Si piensas así, no me conoces'. Ante mi decisión de renunciar de inmediato, me dijo: '¿Por qué no lo piensas mejor y luego me respondes?'. Yo le respondí: 'No tengo nada que pensar, aquí el que tiene que pensar eres tú'. A las pocas semanas renuncié".

 LAS VOCES INCONFORMES
SIMÓN ALBERTO CONSALVI
EX CANCILLER DE VENEZUELA

Hugo Chávez maneja un discurso, por lo menos, ambiguo con la guerrilla, a veces condena sus actos criminales y otras pide reconocimiento político. Eso hace parte de su ser contradictorio que nadie ha podido entender. A Chávez no hay que derrrocarlo, es mejor dejar que se derrumbe.

TEODORO PETKOFF
DIRECTOR DIARIO 'TAL CUAL'

Álvaro Uribe, de buena fe, se equivocó con Chávez, pues desconocía quién era realmente. Uribe no pensó que Chávez armaría un show para su propio beneficio. Es una lástima que Fidel Castro esté fuera del juego, porque podría ser muy útil para superar la crisis.

FERNANDO OCHOA ANTICH
EX CANCILLER DE VENEZUELA

Enarbolar la bandera antinorteamericana no cuadra en Venezuela, pues las veces que ese país ha tenido que intervenir aquí ha sido para bien. Lo primero que tiene que hacer Chávez es reconocer su fracaso después de cerca de 10 años de Gobierno. Entre sus planes futuros  estaría el de influir en las elecciones presidenciales de 2010 con un candidato contrario a Uribe.

RAÚL SALAZAR
EX MINISTRO DE DEFENSA

Una persona como Hugo Chávez siempre necesita estar en la cresta de la ola y para ello la emprende contra Colombia, que no solo es un país hermano, sino el segundo socio comercial de Venezuela, después de los Estados Unidos. Es la hora de la cooperación.









TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Enero 2008  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog