Mala noche

Por Venezuela Real - 31 de Enero, 2008, 10:47, Categoría: Imagen gobierno / Chávez

ELIZABETH ARAUJO
TalCual
31 de enero de 2008

Cuatro jóvenes intentan asaltar la sucursal bancaria de una ciudad en extremo tranquila de los llanos, y la poca experiencia –o quizás el exceso de nervios– los pierde al punto de transformar su aventura en una ruidosa situación de secuestro con trama de mucha tensión, cobertura mediática internacional y un final sin víctimas ni lamentos.

La historia podría antojarse atractiva para una película de acción, con modesto presupuesto e intérpretes desconocidos, pero ya no lo será: ocurrió hace menos de 24 horas y el hecho desnudó la realidad que el Gobierno se niega a admitir: el drama de la inseguridad que aterra en forma lacerante a los venezolanos.

En esta ocasión, el manejo profesional del evento por las autoridades ayudó a evitar el cruento desenlace que ocurre en tales episodios. Era obvio que el ministro Ramón Rodríguez Chacín tuviera el privilegio de regodearse por el éxito alcanzado y que, a cambio, los ciudadanos le disculpáramos su relato algo hollywoodense pero merecido, dado el premio de la captura de los delincuentes sin echar un tiro.

De manera que la del martes pudo haber sido la gran noche de Rodríguez Chacín y, pese a las palabras atropelladas y el desorden de su informe, el ministro remontaba la fama de recientes días, cuando prometió respuestas acertadas para el tema de la inseguridad. Hasta que algo ocurrió en mitad del discurso. En cuestión de segundos, no se sabe por cuál oscura razón, Rodríguez Chacín cayó fulminado por la paranoia ideológica que inflama las declaraciones de los ministros, sean de la economía o de la cultura, y apeló a la simplicidad con la que los revolucionarios explican los hechos insignificantes pero también los más complejos: la culpa de los otros.

Subordinando sus razonamientos a la emoción, el hombre que se nos mostró como un juicioso Hércules Poirot terminó por elevar el tono y se tornó agresivo. Alguien a mi lado dijo "lo perdimos". El ministro descubrió que el sensacionalismo de los medios –se refirió a El Tiempo de Colombia, y a El Nacional y Globovisión– había obstaculizado la pronta solución del secuestro en Altagracia de Orituco. Esto le sirvió de coartada para decir lo que finalmente se agolpaba en su garganta: que existe un ejército de honorables, pacíficos y generosos venezolanos dispuestos a sacrificar sus vidas frente a las malas intenciones de seres que escasamente podrían ser tildados de humanos, y que actúan cobijados bajo la sombra de las oligarquías nacionales y colombianas, siempre a las órdenes del imperio.

Sin saberlo, el ministro echaba a perder su gran noche, y demostraba –como aquel funcionario de La Broma de Milan Kundera– que nada pierde más a un hombre que la estupidez cuando se oculta en la debilidad de los odios.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Enero 2008  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog