RETRATOS DE LA EXCLUSIÓN (I) - La pobreza tiene techo de zinc

Por Venezuela Real - 17 de Febrero, 2008, 11:14, Categoría: Dimensión Social

LAURA HELENA CASTILLO
El Nacional
17 de febrero de 2008

En Pobreza Extrema viven 2.481.309 venezolanos, según el Gobierno. La mayoría no tiene acceso a los servicios, duerme hacinada y una familia de 5 miembros se mantiene con un ingreso promedio de apenas 324,1 bolívares fuertes al mes, lo que equivale a 59,4 bolívares fuertes por persona

Acostada sobre cartones, en el suelo de tierra, sin techo ni paredes, a orillas de la Autopista Regional del Centro. Así, arropada por la garúa, vivió Mireya Pérez durante semanas para que no le quitaran la parcela donde se asentó la Organización Comunitaria de Vivienda El Venerable. "Vi el rebullicio de gente y comencé a venir. Mi hermana me hacía la vida imposible y quise irme de su casa. Mientras encontré los materiales para hacer el rancho, dormía en el piso y cocinaba con leña. Necesitaba tanto esto, que lo luché", recuerda Mireya, sentada en la sala de su vivienda de 6 x 6 metros en la que vive desde hace 11 meses.

Detrás de ella –maracayera de 41 años de edad– hay un plástico plateado con fotos de su familia pegadas con teipe, y una grande de ella, hace varios años, más repuesta y sin datos de melancolía en la frente. Para poder dormir en una vivienda que siente propia aunque todavía no lo sea, decidió formar parte de la "toma simbólica" que hicieron los dirigentes de la OCV de un terreno aparentemente baldío en Aragua, en el kilómetro 110 de la autopista, que, según aseguran, espera por un decreto de expropiación. Las OCV forman parte del nuevo repertorio de organizaciones sociales del chavismo, y su función es intentar resolver problemas habitacionales de sus integrantes.

El hogar de Mireya, formado por ella, su hijo Johan García –de 18 años de edad– y su nieto Michelle –de 4 años, que ella cría desde que nació– es más que pobre. Es, según los cálculos del Instituto Nacional de Estadística, Pobre Extremo. El método que usa la institución del Estado –que es el más común internacionalmente– se basa en el ingreso familiar mensual y la capacidad que tienen los miembros de ese hogar de adquirir productos y servicios de la cesta básica. Si el ingreso per cápita del hogar -el ingreso total dividido entre el número de miembros, así no trabajen- es mayor que el valor de la canasta básica per cápita, el hogar será No Pobre; si es menor, será Pobre No Extremo y si es todavía insuficiente para comprar la canasta alimentaria –la mitad de la canasta básica– entonces será Pobre Extremo.

Según el más reciente Perfil de la Pobreza en Venezuela publicado por el INE en junio de 2007 -el próximo estará listo en marzo-, el porcentaje de personas en pobreza extrema, según su ingreso, disminuyó de 20,1% a 9,4%, desde 1999 hasta 2007. Pero todavía las condiciones en que vive ese casi 10% de la población son una alerta.

La media del ingreso de un hogar Pobre Extremo -que suele tener 5 miembros- es de sólo 324 bolívares fuertes al mes y el ingreso per cápita es de cerca de 59 ,4 bolívares fuertes.

Así sobreviven 475.319 hogares y 2.481.309 venezolanos.

Según datos oficiales, en Argentina, 8,2% de la población vive en situación crítica, mientras que en Perú la cifra sube a 16% y en Chile baja a 3,2%.

Mireya no sabe cuánto dinero entra en su hogar mensualmente. El año pasado trabajaba en una casa de alimentación del Estado, pero no la llamaron más. Ahora mantiene a la familia haciendo empanadas los fi nes de semana y, a veces, algunos almuerzos. Un fi n de semana fructífero llega a reunir entre 100 y 120 bolívares fuertes gracias, sobre todo, al apetito de las vendedoras de mango de la autopista, sus principales clientas. "En la zafra de Carnaval hice hasta 200.000 bolívares", recuerda Mireya sin hablar el idioma de los bolívares fuertes, porque quitarle tres dígitos a sus ganancias es un golpe emocional. Pero cuando no hay cosecha de mangos, la cosa pasa de madura a verde en sus fi nanzas personales. Johan no tiene trabajo fi jo. A veces lo llaman para algunas labores de albañilería, pero en todo enero no recibió ninguna oferta.

Cuando cobra, le pasa al hogar cerca de 80 bolívares fuertes a la semana. Entonces, la suma de las entradas mensuales de la casa puede rondar los 300 "y pico" o 400 bolívares fuertes mensuales. El cálculo del "y pico" es imposible.

Mientras el hogar es más pobre, más difícil es atraparlo con la estadística. En los hogares en Pobreza Extrema no suele haber trabajos ni sueldos fijos, hay meses en los que el ingreso no llega y el número promedio de personas por hogar se nutre de varias generaciones. La socióloga María Gabriela Ponce, jefa del Departamento de Investigaciones Socio-Políticas del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB, habla sobre este subregistro en la declaración del ingreso, que está muy asociado con la precarización del empleo: "Cuando eres buhonero o vendes comida para vivir, tus ingresos son variables. El INE hace imputaciones al hogar que no declara ingresos. No es que esté mal, pero en la medida en que la no declaración aumenta, crecen las diferencias de mis resultados con los del INE". Según sus estudios, la no declaración fue de 3,4% en 1999 y de 13,1% en 2005.

"Siempre se tiende a subdeclarar. Uno confía en la honestidad de la gente encuestada.

Por otro lado, hay gente que no declara el ingreso. La no declaración está entre 3% y 6%, y normalmente es estructural", explica Rafael López, gerente de estadísticas sociales del INE.

El método de pobreza por ingreso es tan volátil como la economía. Es útil como indicador, pero ignora los matices de la realidad. Tanto, que durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y gracias a los precios del petróleo, la pobreza por ingreso se redujo a 25% y la pobreza extrema a 5,3%. Está visto cómo fueron de gaseosos esos logros.

Esto, sin contar que la canasta alimentaria que utiliza el Gobierno para el cálculo de la línea de pobreza se basa en productos regulados, no regulados y subsidiados de Mercal, que sumaron 583,78 bolívares fuertes en noviembre de 2007, mientras que la del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) costó 1.159,69 bolívares fuertes.

En su discurso de Memoria y Cuenta de enero de este año, Hugo Chávez explicó, partiendo de los datos del INE de junio de 2007, que desde 1999 la pobreza había disminuido de 48,7% (11.268.581 personas) a 33,1% (8.717.639 personas). "4 millones de personas salieron del estado conocido como pobreza general", se felicitó. Pero, al sacar la cuenta, cometió un error: la resta da 2.550.942, que no es poco, pero no son 4 millones. Aun así, desde 2004 la tendencia en la disminución de la pobreza por ingreso ha sido constante gracias, sobre todo, a la liquidez que garantiza el boom petrolero.

"En el país no hay menos pobres, sino gente que se siente menos apretada a la hora de ir al mercado, porque tiene más poder adquisitivo", explica Alberto Gruson, presidente del Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales.

Otra metodología que también aplica el INE es la de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), que refleja problemas estructurales y por eso no arroja datos tan rutilantes como para transcribirlos en los discursos de Chávez. "Los indicadores de necesidades básicas son: porcentaje de niños entre 7 años y 12 años de edad que no vayan a la escuela, hacinamiento crítico (más de tres personas por cuarto), vivienda inadecuada, carencia de servicios básicos y alta dependencia económica (el jefe del hogar tiene menos de tres grados de escolaridad y más de tres personas dependen de él)", explica López.

Mireya fue a la escuela hasta sexto grado, su hijo Johan hasta octavo grado y su nieto Michelle está en un kinder Simoncito. Johan dejó el liceo porque tuvo que empezar a trabajar: "Me gustaría volver a estudiar", añade sin mucho entusiasmo. Sobre el muchacho, dice la madre: "Es el hombre de la casa". El rancho tiene dos cuartos y ella comparte uno con el nieto. Sin embargo, el piso es de tierra, las paredes de zinc y no tiene agua por acueducto, sino que la toma de una pila pública, con lo cual su vivienda es inadecuada y carece del servicio básico de agua potable.

Si un grupo familiar es incapaz de satisfacer una de las necesidades básicas será considerado Pobre No Extremo, y si le ocurre con dos descenderá a la categoría de Pobre Extremo.

El porcentaje de hogares en Pobreza Extrema por NBI ha bajado de 9,9% en 1999 a 8,4% entre 1999 y 2007. Esto quiere decir que sólo 48.695 grupos familiares han logrado mejorar su calidad de vida en casi una década, mientras 541.959 y sus 2.818.186 miembros continúan padeciendo problemas reales para tener vivienda, salud, acceso a los servicios y educación.

Un dato que desluce las aspiraciones socialistas de este gobierno es el de la brecha entre los que más tienen y los que menos. El coeficiente GINI –que va de 0 a 1, siendo 0 el nivel más equitativo– era de 0,47 en 1999 y en 2007 fue de 0,42. Esto quiere decir que todo el dinero que entra en Venezuela sigue tan desequilibradamente distribuido como cuando llegó Chávez.

Mercal y DVD.

Es domingo y lo parece. Las mangueras de la vía agitan bolsas plásticas para atraer a los conductores.

A Mireya le han pedido varios almuerzos, que ella vende a 10 bolívares fuertes. Está contenta, rodeada de sus otros dos hijos, Karen y Horacio, y sus nietos, que se fueron tras ella a montar su vida en la OCV.

Karen tuvo que parir a Michelle, su niño mayor, en el piso del hospital. No hubo camilla para ella. Desde ese momento comenzó a sentir las dolencias de una lesión cancerígena en la tiroides. "El dolor empieza en la garganta, pero lo siento hasta en los oídos", dice la muchacha de 24 años de edad y madre de otros dos niños.

Cuando Mireya habla sobre la pobreza, ecualiza la sonrisa en una mueca de angustia y dice: "Ser pobre es tener un familiar enfermo y no encontrar cómo ayudarlo. Mi única riqueza es el cariño de mi familia". La caja de pastillas del tratamiento cuesta 150 bolívares fuertes y tiene que tomar una píldora cada 6 horas. Aunque la familia acude a Barrio Adentro para dolencias menores, les toca exprimir los bolsillos para comprar los remedios.

La pobreza es un fenómeno femenino.

Según el Banco Mundial, 70% de los pobres del planeta son mujeres. La rutina de Mireya los días de semana es breve. Se levanta a las 5:00 am, les prepara el desayuno de arepas con queso o mortadela a su hijo y a su nieto, y después el almuerzo de pasta o arroz con pollo o lo que esté más económico. "Gracias a Dios todos los días tenemos el bocadito".


A veces sale a pie a Santa Rita a comprar en el Mercal donde gasta casi 100 bolívares fuertes semanalmente: "Ahí me rinde la plata", dice.

En el salón hay varias sillas, una mesa, la cocina de gas que se alimenta con las bombonas que Johan trae en bicicleta, y una nevera que tiene 53 años.

Mireya no suele salir de la OCV.

No va a pasear a Maracay, la capital más cercana. "Sin real, no", aclara Cosi, la esposa de Horacio. El celular de la casa lleva 2 meses sin saldo.

"Sólo tengo dos televisores y un DVD", pareciera disculparse Mireya. La reciente encuesta Latinobarómetro revela que "el latinoamericano tiene televisión a color antes que agua potable, refrigerador o alcantarillado.

Hay dos bienes que tienen todos los latinoamericanos: una comida caliente al día (89%) y televisor (90%)". En Venezuela, 73% de los hogares Pobres Extremos tiene nevera y 85% televisor. Las telenovelas no quitan el hambre, pero la marean.

"No le paro a vivir así".

La OCV El Venerable es una gigantografía de carencias. En la lógica estandarizada de las "tomas simbólicas", sus habitantes padecen las mismas necesidades y se abrigan de noche con los mismos sueños. La deuda de 1.800.000 viviendas del país se siente por todos lados.

En El Venerable, sofocados por el sol que pica en el cuello, los niños vuelan papagayo sobre los pozos sépticos y los escombros. Desde hace once meses están repartiendo parcelas para que las propias personas construyan sus ranchos.

Es la reedición de la estrechez porque, cuando de pobreza se trata, el entorno siempre condiciona al individuo.

De acuerdo con el Censo de 2001, en el municipio Francisco Linares Alcántara había 4.853 hogares pobres, de los cuales 972 estaban en Pobreza Extrema. Noticias para el INE: sólo con la llegada de la OCV, según el inventario de sus dirigentes, migraron a esa zona 401 familias y podrían llegar 1.600 más.

Reinaldo Ramos, vocero de la OCV, cuenta que muchos de los vecinos encontraron los materiales para los ranchos cuando otros fueron desmontados por el programa de sustitución de casa por rancho. La fragilidad también se recicla.

"El Gobierno debería apoyar a la gente en la construcción de viviendas y encargarse de urbanizar los terrenos. La de los sectores populares es una construcción de viviendas a largo plazo", dice Ponce.

Luis Aparicio, que está al frente de la OCV, explica que han recibido apoyo de la Gobernación de Aragua y de la alcaldía, pero por los problemas entre Podemos y el PSUV teme que se retarde la expropiación.

"En Aragua han hecho tres soluciones habitacionales y ninguna ha sido para los pobres", lamenta. Pero para Mireya las esperanzas son las vigas de su futuro hogar: "Yo no le paro a vivir así, pero quiero que me hagan mi casita. Tengo toda la fe del mundo".

 "Los ricos son esos que tiene todo. Que no les falta nada. La pobreza es no tener cómo solucionar los problemas de un familiar enfermo. La única riqueza que uno tiene es la familia y el pedacido de casa, así sean unas láminas de zinc, sin piso"
Mireya Pérez







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