Chacumbele somos todos

Por Venezuela Real - 21 de Febrero, 2008, 15:29, Categoría: Política Nacional

RAMÓN PIÑANGO
El Nacional
21 de febrero de 2008

En el país está sucediendo de todo: desabastecimiento de alimentos, crisis hospitalaria, crisis de vivienda, caos del tráfico, graves encontronazos con el Gobierno de Colombia, desplome de la producción petrolera, desbarajustes en Pdvsa, demanda contra esta empresa de la cual todos comemos, alarmante inseguridad personal, desinformación, amenazas contra empresas privadas, fuga de talento hacia el exterior, corrupción, protestas públicas a granel, entre otras tantas cosas.

A todos nos sobran razones para preocuparnos por lo que está ocurriendo, incluyendo a amplios sectores de lo que puede llamarse el chavismo sensato, que existe aunque la oposición, por fanatismo o conveniencia, se niegue a reconocerlo.

Sorprende que cierta oposición insensata, que también existe, se alegre de lo que está pasando, basándose en el supuesto de que mientras peor se pongan las cosas, mejor es para el país, porque de esta manera se acelera la desaparición del régimen revolucionario. Quienes así piensan han elaborado, con particular alegría, la teoría de que los c problemas del país están carcomiendo la base de sustentación del Gobierno, y, al mismo tiempo, están inoculando en el colectivo popular los anticuerpos para que, definitivamente, el venezolano sea curado del mal del populismo y la demagogia. Así, no es raro escuchar en ciertos círculos que al Presidente hay que dejarlo actuar porque él mismo se está autodestruyendo. Para ilustrar el fenómeno se ha recurrido a una vieja canción cubana acuñándose, con supuestamente graciosa creatividad, la frase "Chávez es como Chacumbele", refiriéndose al estribillo que dice de Chacumbele "él mismito se mató". El supuesto es que, en algún momento indeterminado, Chávez, con sus disparates, terminará matando su gobierno. El corolario es que no hay que hacer nada sino esperar que se consuma ese suicidio político.

Y muchos repiten, con no disimulada alegría, Chávez es como Chacumbele, y él mismito se va a matar. Esperen que se mate. Si se tratara de un chiste político, la frase no tendría mayor importancia. Lo grave es que la metáfora de Chacumbele conduce irremediablemente a un ingenuo optimismo, que, por irracional, es fatal. Quien se refiere al Presidente como Chacumbele presupone, explícita o implícitamente, no sólo que Chávez, a punta de errores políticos y desastres administrativos, se encargará de su propia desaparición de la escena pública, sino que también, una vez que esa desaparición ocurra, se esfumarán automáticamente los graves males que padecemos.

Pocas veces hemos visto un razonar político tan necio como ese. Es cierto que todos los días vemos al Presidente incurrir en desafueros de cualquier tipo. También es verdad que con esos desafueros se hace daño a él mismo, lo cual es incomprensible a menos que uno recurra a explicaciones particulares. Pero al mismo tiempo es innegable que la cantidad y magnitud de muchos errores le causan daño a toda la nación. La razón es muy sencilla: el Presidente decide todos los días sobre asuntos que tienen graves consecuencias para la nación, como, por ejemplo, enemistarnos con el Gobierno colombiano y amistarnos con las FARC, o desbaratar la administración de Pdvsa sin reemplazarla por otra que permita manejar nuestra gran industria con un mínimo de eficiencia. De este modo, el Presidente no sólo se está matando él mismo, está matando al país, arrasando con lo que, poco o mucho se había logrado construir. Y, porque somos políticamente inertes o ineficaces ante esa destrucción, podemos afirmar que Chacumbele no es Chávez, Chacumbele somos todos.
 
 
 
 





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Febrero 2008  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29   

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog