Ricardo Villasmil: La escasez llegó para quedarse

Por Venezuela Real - 24 de Febrero, 2008, 16:37, Categoría: Economía

BLANCA VERA AZAF
El Nacional
24 de febrero de 2008

Alerta que los precios subirán más que en 2007 y que los sueldos no lo harán en la misma proporción
El experto considera que los altos ingresos petroleros no parecen suficientes para atacar la inflación y la ausencia de productos esenciales.
FICHA PERSONAL: Ingeniero agrónomo, UCV -  Master en Políticas Públicas, IESA  - Doctorado en Economía, Universidad de Texas

Los indicadores de pobreza no le dicen mucho a Ricardo Villasmil, aunque las estadísticas expresen en fríos números que ha descendido. Él sabe que sigue allí más presente que nunca, y que arranca con sus garras el futuro próspero a los niños y niñas que cada día se alimentan peor porque no hay suficientes alimentos.

Se ha convencido de que la única vía para erradicar la miseria va más allá de los cargamentos de comida que llegan a través de La Guaira, o de simples decretos para aumentar el salario mínimo. Cree en un contrato social, en el que ha venido trabando junto con otros investigadores, para poner de acuerdo a la nación, repartir las tareas, hacerla productiva y sacarla adelante, sin que sea excluido ningún sector.

Villasmil señala que la economía comienza a presentar signos de fatiga. No duda de la existencia de recursos, pero recuerda el incontrolable gasto público, al que considera una soga al cuello de un gobierno que se prepara para otra contienda electoral saturado por la inflación y la escasez, dos flagelos que dependen uno del otro.

–¿Bajarán los precios de bienes y servicios este año?
–Yo veo eso muy difícil por los rezagos en los precios controlados. Venimos de cuatro años en los que el poder adquisitivo ha crecido más que la inflación, producto de la alta cotización del petróleo. La gente se sentía satisfecha por el incremento del poder adquisitivo pero este año promete no ser así. La escasez no es más que inflación represada. En el mercado mundial todo lo que es materia prima ha subido por la demanda de países como China y la India. Eso se traduce en que el Gobierno –que se ha distanciado de la inversión privada– ahora sea víctima de su error. El crecimiento venezolano no se ve en la calle, no hay fábricas nuevas ni se están firmando convenios.

–¿Cuál es el problema de crecer amparados en una economía de puertos?
–No se puede producir cuando lo que viene del exterior es de alta calidad y de precios más competitivos. Eso ha hecho que las empresas venezolanas se transformen y sean sólo redes de distribución para vender productos foráneos. No hay gente fabricando zapatos en Venezuela, por ejemplo, porque no hay forma de producir calzado a precios por debajo de los que se importan a 2.150 bolívares por dólar.

–¿Cree usted que la caída de 13,3% en el aparato industrial en cinco años sea parte de una política del Gobierno?
–Lo que puedo decir es que es insólito tener un crecimiento 17 trimestres consecutivos, y una disminución del aparato industrial de esa magnitud. Hay una fila de dominó que comienza con el precio del petróleo y termina con la calidad de vida del ciudadano común. Antes esa cadena era relativamente larga pero ahora, si el precio del crudo cae, se lleva por delante todo.

–¿Pero podrá evitarse que la inflación supere 22,5%, la de 2007?
–El Gobierno, en vista de la escasez, debe hacer ajustes, lo que hará que los precios suban más que en 2007. El ingreso del venezolano no va aumentar en la misma proporción. El Gobierno no está en una situación fácil, pues tiene que decidir entre escasez e inflación. Si llegara a sincerarse y a decir que los responsables no son el imperio y los especuladores reconocería que la política económica fracasó.

–¿Preferirá el Gobierno la escasez o la inflación?
–El Gobierno se bandeará con los dos. Un poco de inflación sin resolver la escasez. Lo que hoy son diez contendores de alimentos tendrán que multiplicarse, pero eso no solucionará nada. Seguramente tratará de que no se profundice la escasez y evitará revelar la inflación real.

–¿Cómo lee la gente el fenómeno de la escasez?
–Todo depende de la urgencia con la que la gente necesite el producto que está buscando.

Si es un fármaco, obviamente prefiere conseguirlo a cualquier precio. Para productos que no son tan necesarios la decisión se posterga, y prefieren seguir buscando pero que no aumenten los precios.

–Pareciera que puede hacerlo, pues la economía sigue amparada por los altos precios del petróleo.
–En 2004, el precio promedio del barril estuvo en 33 dólares; en 2005, en 46 dólares; en 2006, en 56 dólares, y en 2007, en 64 dólares. Este año el precio promedio va por 84 dólares. Eso es lo que lleva a muchos economistas a decir que el Gobierno puede financiar todas las aberraciones como Pdval, a la que toma como centro de distribución y de comercialización. Así se puede funcionar durante un tiempo, pero el país es demasiado grande. No todo lo que se consume puede entrar por La Guaira y Puerto Cabello.

–¿Cree que el Gobierno está pagando el precio de haberle dado la espalda al sector privado?
–El Gobierno es víctima de su propio discurso, le es difícil dar marcha atrás. Si dice que va a dialogar corre el riesgo de que no le crean, y hay mucho escepticismo. El ambiente de amenaza aleja a los privados y hace que el sector público trate de usurpar el lugar del primero.

La escasez llegó para quedarse.

Se puede solventar cada quince días con un megacargamento, pero eso no va a solucionar nada. Se requiere de inversión continua.

–¿Pudo haberse evitado esta situación de escasez o fue un imponderable?
–El Gobierno ha sido presa de sus propias decisiones. Pensaron que podían crear un nuevo empresariado que desplazara al anterior a través de empresas tradicionales, de producción social y cooperativas que sustituirían a las empresas clásicas tipo Polar. Pero ninguno de esos experimentos ha producido la primera lata de leche o de margarina. Al igual que quería desplazar a los estadounidenses como clientes del petróleo, fracasó en su intento.

–¿Por qué no ha funcionado este nuevo empresariado?
–Porque están en peores condiciones que las empresas tradicionales. Tienen que enfrentar un tipo de cambio apreciado, incertidumbre jurídica, confiscación de inventario, cierre de empresas y altos costos de producción. Si no prosperan las tradicionales, con la experiencia y el conocimiento que tienen, cómo puede prosperar una naciente que no tiene una estructura sólida.

–¿Cómo vislumbra entonces el desempeño de la economía en 2008?
–Los ingresos van a subir menos que la inflación, por lo que habrá una caída del poder adquisitivo haga lo que haga el Presidente. El Proyecto Pobreza prevé que ésta aumentará en 2008.

–Pero Pdvsa seguirá recibiendo mucho dinero. ¿Por qué preocuparse?
–Este es un país que exporta 57 millones de dólares en petróleo pero importa 45 millardos de dólares, lo que significa que no produce nada. Esa fórmula ha funcionado en los últimos 4 años por la subida de los precios, pero si llegase a detenerse el alza estaríamos en problemas. Hemos pasado a ser parásitos del precio del petróleo. Tenemos un país adicto al tipo de cambio oficial de 2.150 bolívares por dólar.

–¿Y si los precios del petróleo no caen?
–Hay una espiral creciente del castigo que produce la inflación en la población. Esto es precisamente lo que está llevando a los distintos sectores a exigir reivindicaciones laborales, tal y como se vio con los Bomberos Metropolitanos y ahora con los trabajadores de Sidor. Este tema de la conflictividad se va masificando, se va contagiando. El Gobierno puede tratar de represarlo y no dar los aumentos, pero eso generará –a la vez– más conflictividad. Si a eso se suma el descontento por la escasez, el panorama luce difícil.

–¿Qué vías tiene el Gobierno para atender estas situaciones?
–Puede paliar un poco la escasez con importaciones puntuales. No hay que olvidar que este es un año electoral, y no se puede dar el lujo de mostrar su fracaso. El punto está en que la urgencia hace que Cadivi le dé prioridad a rubros como alimentos, es decir, productos terminados, lo que afecta el proceso de manufactura local.

Por ello se empieza a ver que no hay repuestos para vehículos, o productos menos prioritarios.

Fíjate que se trae leche pero no vacas que la produzcan, lo que indica que lo urgente no deja lugar a lo importante.

"Hay una espiral creciente del castigo que produce la inflación en la población"






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Febrero 2008  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29   

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog