Cuando el viento se devuelve

Por Venezuela Real - 2 de Marzo, 2008, 17:29, Categoría: Política Nacional

Carlos Blanco
El Universal
02 de marzo de 2008

"La relación con grupos paramilitares tiene siempre, siempre, un final infeliz y trágico"

Los hechos tienen la virtud de revelar más sobre la naturaleza de las cosas que cientos de teorías tejidas a propósito. Ramón Rodríguez Chacín es el personaje que estos días pasea su lealtad por un ministerio que se ocupa del crimen y de la policía, y, al parecer, ha logrado éxitos asombrosos. Sus planteamientos han puesto de manifiesto las disyuntivas a las que se enfrenta el régimen en relación con la inseguridad, y con el terrorismo de grupos como el denominado Venceremos.

La Disminución del Crimen. El Ministro tiene pocas semanas en su cargo y ha dicho, como quien evidencia que el sol alumbra y el agua moja, que el crimen ha descendido: ya no hay tantos secuestros y los asesinatos han bajado a casi la mitad de las que existían antes de que llegara a su cargo. Parafraseando a un predecesor suyo en el ministerio, hay dos opciones: o es verdad o es mentira. Si es cierto que el crimen ha disminuido, es un escándalo, como se verá; si es mentira lo que afirma, también es un escándalo.

Si un ministro logra que descienda el crimen con escasas semanas en su posición, además siendo el que tiene la exigente ocupación de ser contertulio de las FARC, el asombro no cabe en un cerebro normal. Quiere decir que Chávez ha esperado 9 años para hacerle frente a la delincuencia con el costo de decenas de miles de vidas, cuando la solución era tan simple: poner a Rodríguez Chacín en el cargo. Hace poco, éste "cuestionó el hecho de que los medios de comunicación privados hayan venido guardando silencio frente a la disminución de los índices delictivos en más de 67% en Caracas y en 48% en el resto del país, durante las últimas semanas."

Lo que le ha costado al país no tener a este personaje en el ministerio del Interior son más de 50 mil muertos, sobre todo entre los pobres. Surge la inevitable pregunta, ¿por qué Jesse Chacón o Pedro Carreño no pudieron? ¿Cuál es la responsabilidad que tienen por no haber hecho lo que su sucesor actual hizo en un santiamén? ¿Por qué este Ministro, que tiene la oreja de Chávez desde siempre, no aconsejó a sus predecesores lo que había que hacer? ¿Quién es el responsable de estas 50 mil muertes que pudieron ser evitadas con un nombramiento burocrático en la Gaceta Oficial, que sólo habría demorado 5 minutos?

El "milagro Rodríguez Chacín", como desde ahora hay que llamarlo, es más espectacular cuando se toma nota de que él invierte una buena parte de su tiempo en las tratativas con los ariscos hermanos narcorrevolucionarios de las FARC, para que dejen libres a los secuestrados; rehenes que retienen como expresión de su peculiar amor a la libertad.

La otra posibilidad es que lo que pregona el Ministro sea mentira. Puede ocurrir que las cifras que aporta sean parte de la guerra asimétrica contra el imperio "mediático" privado. Las cifras de este pana de las FARC provendrían de la misma fábrica que dice que no hay escasez de productos básicos, que los precios no suben, que la pobreza disminuye y que el desempleo ya es un mal recuerdo. El crimen no habría disminuido sino sólo desaparecido de los radares.

Este ocultamiento tendría el misericordioso propósito de ahorrar angustias a los venezolanos; sería un gesto piadoso que habría que agradecer y que, a buen seguro, haría que los ciudadanos cambiaran de actitud: ya no se verán como asesinados los baleados en los barrios, sino apenas como unos imprudentes, perforados en el curso de los acontecimientos y de los proyectiles; porque, de acuerdo con el gobierno, habría que tener claro que no es lo mismo un asesinado que un suicida, aquello es un crimen y éste refleja trastornos. Un cambio de concepto puede acabar con 50 % de la inseguridad.

Venceremos, pero con C-4. No conviene al entendimiento de un proceso como el actual asumir que los terroristas que han colocado bombas recientemente son "mandados" por el gobierno. Lo más importante es entender su dinámica y cómo adquieren autonomía.

Al inicio de su gestión, el gobierno comenzó con la historia de los Círculos Bolivarianos. Algunos, es cierto, destinados a la organización social; otros, constituidos como círculos del terror, cuyo propósito era el amedrentamiento a los opositores. Las dudas sobre la lealtad chavista de la FAN y de las policías determinó el estímulo a grupos armados que, en el borde de lo legal y lo ilegal, estuvieran en capacidad de reprimir a la disidencia. Esos círculos del terror son los que se movilizan en las vecindades de Miraflores y remedan estar dándole vueltas a los mercados populares cuando hay marchas opositoras en Caracas. Nótese que cada vez que la disidencia promueve una manifestación, el gobierno inventa un MegaMercal o algo parecido para que las bandas motorizadas armadas tengan puntos de concentración, equipamiento y refresco.

Esta relación mórbida con grupos paramilitares tiene siempre, siempre, un final infeliz y trágico. Hay algunos de esos grupos que están férreamente controlados por determinados personajes gubernamentales; sin embargo, hay otros, como los que han sido reseñados en el 23 de Enero, que son organizaciones armadas con las cuales las autoridades conviven; algunos de cuyos integrantes forman parte de las estructuras policiales del Estado.

No es que sus miembros tengan credenciales ad honórem porque la manga ancha de un burócrata lo propició; las tienen porque están insertos en una estructura paramilitar que ha sido creada para defender la revolución, por aquello de que ésta es "pacífica, pero armada".

En esos grupos, básicamente de extrema izquierda, crece la convicción de que Chávez no lo está haciendo bien; que no va suficientemente rápido o que ha permitido el surgimiento de una burguesía ávida de acumular en 5 años la riqueza que a la burguesía tradicional le costó un siglo. Por la libre, comienzan a actuar y a prepararse para el asalto a su Cuartel Moncada particular.

Ernst Röhm era el jefe de las SA, las tropas de asalto nazis. Hitler lo asesinó y lo justificó sobre la base de la orientación sexual de Röhm. En realidad, lo que ocurrió es que éste reclamaba una segunda revolución más radical que la que su jefe podía avanzar, apenas con poco más de un año en el poder.

Este tipo de luchas faccionales son inevitables en regímenes autoritarios que no tienen formas de procesar democráticamente sus diferencias. Por eso Chávez está ante un dilema: cómo conservar sus tropas de asalto sin que éstas le creen situaciones inmanejables.

Si se toma en serio a Ródriguez Chacín al decir que le llegarán al hueso a los autores de las acciones terroristas, puede suponerse que los neutralizará. El gobierno debe estar prevenido porque puede terminar dándose un tiro en el pie izquierdo. Y una revolución que cojee por la izquierda, termina cogida por la derecha.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Marzo 2008  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31       

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog