Axel Capriles M.
El Universal
24 de abril de 2007
Con el poder de hoy pueden mantener el mando con menos de 10% de popularidad
Con el nuevo plan de fábricas adscritas a la Corporación de Industrias Intermedias de Venezuela y la ya vieja estrategia de apropiación de grandes empresas, hatos, haciendas y todo tipo de propiedades privadas, el Gobierno aspira a tener como empleados directos cerca del 30% de la población activa del país. Una cifra asombrosa y amenazante, sobre todo si pensamos en los niveles de sectarismo y el grado de imposición y manipulación que ejerce el patrono estatal sobre sus obreros y trabajadores. La intención es avanzar rápidamente antes de que el deterioro del país caliente el descontento que pudiera amenazar el control absoluto de la sociedad.
Con todas las instituciones y poderes bajo el puño presidencial y la economía financiera y real bajo su dominio, poco importa la pérdida del control simbólico y afectivo que había mantenido irracionalmente al Presidente a pesar del evidente fracaso de una gestión sostenida principalmente por el cinismo retórico. Mientras tanto, gran parte de las fuerzas sindicales ha sido, también, compradas y los obreros bolivarianos gritan en contra de los patronos imperialistas que ya nada tienen que ver con las fábricas en las que trabajan.
Con una tenacidad y persistencia digna de mayor elogio los revolucionarios se apropian del país confiados en la falta de cohesión y dirección política de la oposición y la mala imagen que siempre ha tenido la propiedad privada en nuestro país.
El pueblo no se fija en las contradicciones. No importa que el Gobierno critique la plusvalía y con la plusvalía de un petróleo que cuesta menos de nueve dólares y vende a más de cien compre a la sociedad entera. La diseminación contagiosa de una mentalidad colectiva penetrada por la sumisión al Estado desemboca en un círculo vicioso que se alimenta de la disminución y desvalorización de los ciudadanos. Con el poder hoy acumulado, el Gobierno puede mantener el mando con menos de 10% de popularidad.