OVIDIO PÉREZ MORALESEl Nacional01 de mayo de 2008Si
algo caracteriza la educación, cuyo sentido y finalidad es contribuir a
la personalización e integración social de los miembros de una
comunidad humana, es la pluralidad de actores. De
modo parecido, si algo identifica un proyecto ideológico hegemónico y
totalitario, es la concentración de decisiones educativas en un
determinado sector y el manejo impositivo unilateral en este campo. Los
actores educativos constituyen un abanico plural; en primer lugar se
ubican los educandos mismos, sujetos y no simples objetos o receptores;
a las familias les toca una responsabilidad que les viene desde adentro
como misión fundamental; la escuela y los educadores juegan,
obviamente, un papel primordial; a la sociedad en sus expresiones
pluriformes (pensemos en las instituciones religiosas, los medios de
comunicación social, las asociaciones civiles, las agrupaciones
comunitarias) corresponde una presencia protagónica. Por ultimo, y
naturalmente no como lo último, aparecen el Estado y los sectores
gubernamentales, a los cuales compete una función muy especial. Ver artículo completo en sección Educación