Francisco Olivares
El Universal
03 de mayo de 2008
Dentro del PSUV surgen liderazgos que promueven un lenguaje de diálogo y apertura
Cuando el alcalde de Barquisimeto, Henri Falcón, fue expulsado del PSUV, por anunciar su candidatura a la gobernación de Lara, sus argumentos recogían algunos de los postulados que para el chavismo han sido una suerte de "herejía", en contra de los principios centralistas, que en materia de "fe" revolucionaria ha sostenido la ideología bolivariana.
"Llevamos por dentro la solidaridad, el respeto, los mecanismos de diálogo, del consenso y la concertación, sin exclusión de nadie, independientemente de su condición social o política", expresa Henri Falcón en su defensa, por la expulsión de que fuera objeto. Especialmente hay que destacar las palabras: respeto, diálogo, consenso y concertación y no exclusión.
Si bien, estas ideas no han estado abiertamente proscritas del léxico político del chavismo, tales conceptos conviven sólo en el campo semántico. De ninguna manera han formado parte de la construcción del "hombre nuevo" o el nuevo mundo unicolor, prometido por Hugo Chávez desde hace ya 10 años.
Aunque al parecer, el líder de la tierra de Los Cardenales, ha sido perdonado por la dirigencia del PSUV, los conceptos emitidos deben haber quedado almacenados en algún archivo a la espera de un mejor momento para ser anexados a un expediente de expulsión.
Decir que "en esta alcaldía jamás se le ha pedido a nadie un carnet, ni se le ha exigido a nadie una postura para poder tenderle la mano" como argumentó Henri Falcón, es ir en contra de postulados muy aplaudidos por Hugo Chávez como el "rojo rojito" de Rafael Ramírez o el de "burros y cobardes" del general Rangel Briceño. En ambos casos, para castigar la libertad de conciencia o autonomía ideológica de personas que no están ciento por ciento alineadas con "el proceso" y pertenecen a instituciones del Estado.
¿Cómo entenderán tales posturas los jefes de del PUSV de Barinas, que enviaron a unas turbas armadas a balear la concentración política del dirigente, igualmente expulsado, Wilmer Azuaje, y donde fueron asesinados dos de sus seguidores?
Lo que se está manifestando en el fondo de estas expulsiones, es que dentro del PSUV se están manifestando liderazgos legítimos desde las regiones, que para mantener la conexión con un electorado cada vez más crítico, deben promover un lenguaje de diálogo, de apertura y de rechazo a la exclusión, que es el que ha predominado en el PSUV.
Si el buró político del PSUV reconsidera la expulsión de Falcón y permite su candidatura, el ejemplo seguramente operará como una referencia, para que dentro del partido rojo predominen y se impongan por la base los liderazgos pro democráticos, por encima de aquellos que promueven el proyecto centralizado derrotado el 2D.