CASTO OCANDO
El Nuevo Herald
05 de mayo de 2008
La política armamentista de Venezuela ha provocado reacciones
internacionales. En Brasil, ex presidentes y diputados han expresado
preocupación por una carrera armamentista en la región y altos
oficiales estadounidenses han expresado alarma.
En medio de señales cada vez más fuertes de que puede perder posiciones
clave en el escenario del poder regional, además de debilitar su
popularidad, el gobierno del presidente Hugo Chávez promueve una
concentración de poderío policial, militar y de combate sin precedentes
que ha llevado al país a convertirse en el mayor importador de armas de
Latinoamérica y el noveno en el mundo.
El gobierno venezolano no sólo ha aumentado el presupuesto militar a un
nivel que no tiene comparación con el pasado, sino que también está
reactivando cientos de miles de milicianos y reservistas para enfrentar
a una supuesta invasión estadounidense. A la vez, organiza un cuerpo
nacional de policía que tendría potestad de intervenir de manera casi
ilimitada en los cuerpos policiales locales.Ver artículo completo en sección Prensa Internacional