Carlos Blanco El Universal11 de mayo de 2008La masa está para bollos En
todas las consultas de opinión, el gobierno baja, la oposición se
estanca o crece poco, y los que no se identifican con uno u otro,
crecen exponencialmente. Igualmente, parece haber una separación entre
la actividad electoral partidista y grupos, y el estado de revuelta que
se observa en la calle. Sería interesante establecer una relación entre
los dos procesos para ver si lo que está creciendo en los estudios de
opinión como no-alineados es lo que se expresa en la protesta que viene
recorriendo el país desde abajo. Oposición
y Disidencia. Los partidos -todos- están mal; no sólo acá sino en
América Latina. Cuando se verifica esta situación hay quienes pegan el
grito en el cielo, porque creen ver una posición antipartidista en lo
que apenas es una constatación. En Venezuela, a las razones de época
histórica, se añaden otras más específicas, porque los partidos, que ya
venían mal desde finales de los 80, han sido asfixiados por el
gobierno. Sólo existe, voluminoso y glotón, el PSUV; pero, de todos
modos, se encuentra en la sala de terapia intensiva que lo conecta, por
todos los orificios, al presupuesto nacional. A pesar del oxígeno y las
transfusiones emanadas desde el poder, no puede evitar la crisis que lo
tritura.Ver artículo completo en sección Política Nacional