Veneconomía Opina
13 de mayo de 2008
La semana pasada se firmaron varios acuerdos bilaterales entre China y Venezuela, que si se ven a la luz de la experiencia de estos últimos años, terminarán siendo otros cuentos chinos del Gobierno bolivariano.
Venezuela y China suscribieron dos acuerdos de empresas mixtas: Uno que busca desarrollar y aumentar la capacidad de producción de crudo extrapesado en la Faja del Orinoco en 400.000 b/d. Y otro, para la construcción de una refinería en la provincia china de Guangdong con una capacidad de 400.000 b/d. Según la versión oficial, estos dos proyectos tendrán un costo de $2 millardos pero, según analistas del sector, el alcance y magnitud de los proyectos sugieren que el costo real sería sustancialmente mayor. Calculan que podría superar fácilmente los $5 millardos.
Además, se acordaron otros seis nuevos proyectos conjuntos en las áreas de las finanzas, social, agrícola y energética, a ser financiados por el Fondo Pesado de Inversiones (FPI) China-Venezuela, suscrito en agosto de 2006, con un capital de $6 millardos ($4 millardos aportados por China y $2 millardos por Venezuela). El FPI fue creado para "inversiones productivas en Venezuela destinado a la creación de empresas en suelo venezolano con las políticas de desarrollo económico y social impulsadas por el Gobierno bolivariano".
Por su parte, PDVSA y la estatal China, CNPC habrían suscrito un acuerdo a fin de aumentar la producción de la empresa mixta Sinovensa de los actuales 65.000 b/d a 110.000 b/d para finales de julio de 2008. Esta empresa, creada para producir Orimulsión, apenas está exportando pírricos volúmenes de fuel oil y de crudos Merey 16 (una mezcla de crudos extrapesados con crudo liviano Mesa 30).
Estos convenios se suman a otros tantos suscritos en 2007, entre ellos, uno destinado a la construcción conjunta de tres refinerías en China con una capacidad de refinación de 600 mil b/d; varios proyectos aguas arriba en el Orinoco que producirían 600 mil b/d de crudo; así como la construcción de una naviera internacional, con participación 50-50, que manejaría entre 8 a 10 grandes buques tanqueros VLCC, que transportarían unos 2 millones de barriles por viaje. El "detalle" es que no se conoce dónde se encuentra el terminal donde se estacionaría tamaña mole. Todo esto es en adición a los acuerdos por unos $11 millardos firmados en 2006, durante la visita del presidente Hugo Chávez a Beijin.
En suma, Venezuela y China desde 2006 hasta la fecha han acordado convenios y acuerdos de diferente índole, por el orden de $29 millardos, a los cuales aún no se les está viendo el "queso a la tostada". A la fecha es muy poco lo que ha arrancado. PDVSA informa que las exportaciones a China no han alcanzado todavía los 200,000 b/d programados. No obstante, la situación pudiera estar peor ya que, según informan desde China, éstas ni siquiera llegan a 10.000 b/d.
Como la mayoría de los "logros" del chavismo, estos mega-proyectos han quedado en mucha pompa y poco contenido.