En el ojo de la sociedad civil

Por Venezuela Real - 15 de Mayo, 2008, 13:07, Categoría: Dimensión Social

Patricia Clarembaux
TalCual
15 de mayo de 2008

La débil respuesta del Estado en áreas como las cárceles, la inseguridad, y el mal servicio de salud, ocasionó que la sociedad y las universidades crearan observatorios, como instancias independientes de fiscalización

La silente voz del Estado en relación con los problemas comunes de los venezolanos, ha propiciado que desde la sociedad civil y la academia se hayan organizado instituciones no gubernamentales para fiscalizar la ación del gobierno. Se trata de "observatorios" que han terminaron por ser los ojos y el músculo de los ciudadanos en temas tan importantes como la inseguridad, las cárceles, la salud y la violencia.

Son cuatro las más reconocidas por sus registros y por el trabajo que emprenden a diario: el de prisiones, el de la violencia, el antitotalitario y el de la salud. Todas creadas en los últimos diez años, todas atacadas por el actual gobierno.

OBSERVATORIO VENEZOLANO DE PRISIONES

Nace el 24 de septiembre de 2002 como una iniciativa de los abogados Wilmer Linero, Marianela Sánchez, Miriam Bolívar, Marinés García y Humberto Prado. Constituirlo les llevó diversas discusiones sobre si el espectro de la organización estaría en la defensa de los derechos económicos, políticos o sociales.

Pero en medio de la tertulia cayeron en el tratamiento de los derechos civiles.Y de ahí, en el abandono en que se encontraba la población reclusa venezolana. Ése debía ser el campo de acción, se plantearon: "¡Qué mejor dato que su coordinador, un hombre que estuvo preso!", dice Prado. "A través de mi historia les expliqué a los miembros lo importante que era atender al preso", agrega. Lo llamaron así Observatorio Venezolano de Prisiones.

Mantenerlo en el tiempo se justificaba por la "situación dantesca de las cárceles; por la falta de humanidad de los Poderes Públicos; por la cantidad de retardos procesales; por la desinformación de los familiares sobre el proceso para acudir a las instituciones del Estado a solicitar justicia a tiempo; para el fortalecimiento de los hijos de los reclusos, pues abandonarlos es un riesgo para la sociedad. En fin, para sensibilizar a la ciudadanía de que éste es un problema de todos", sostiene su director.

Entonces comenzaron a hacer sus sugerencias. Solicitaron públicamente la clasificación de los presos por delito, grado de peligrosidad, sexo y edad; la separación de penados primarios entre procesados y reincidentes; la contratación de penitenciaristas graduados en el Instituto de Estudios Penitenciarios y la descentralización del problema.

Cuando comenzaron a trabajar, en Venezuela las cárceles albergaban a 18.000 reclusos. Seis años después, la cifra ascendió a 21.300 y para Prado "todo sigue igual".

Sin embargo, manifiesta su satisfacción porque en seis años han logrado medidas provisionales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para las cárceles de Uribana, La Pica, El Rodeo y Yare, y porque la situación de los centros de reclusión venezolanos está registrada en sus informes.

OBSERVATORIO VENEZOLANO DE VIOLENCIA

En 2005, el Gobierno debió publicar las cifras de homicidios de 2004, pero no fue así. Esto ocasionó que investigadores de cuatro universidades –la Central de Venezuela, la de Oriente, la del Zulia y la Católica del Táchira– bajo la coordinación del Laboratorio de Ciencias Sociales se organizaran para conformar este observatorio. El objetivo era el de crear fuentes de información independiente: "Queríamos la verdad sobre el tema de la violencia y sobre los delitos en general", cuenta su coordinador, el sociólogo Roberto Briceño-León.

De 1999 a 2003, los homicidios en Venezuela se habían duplicado, con el paso de cinco mil a once mil en sólo cuatro años. Ésas fueron las últimas cifras oficiales que se conocieron en el país y que llevaron a este grupo de investigadores, en primer momento, a realizar una observación diaria de la prensa en Caracas, Maracaibo, Cumaná y San Cristóbal, y a efectuar encuestas de victimización a familiares y ogares: "60% de los afectados no denuncian a la policía porque consideran que no harán nada". Desde entonces, el trabajo del Observatorio Venezolano de Violencia se fundamentó en el análisis de cuatro derechos: el de la vida, la integridad física, la libertad y el debido proceso.

Luego de tres años de investigaciones, reconocen entre sus méritos la participación en la encuesta realizada por la Comisión Nacional para la Reforma Policial (Conarepol) cuando el ministro de Interior y Justicia era Jesse Chacón: "Decidimos cooperar e incluso asistimos a las reuniones. Hemos estado abiertos a trabajar con cualquier instancia preocupada por el problema de la seguridad en Venezuela", explica.

Sin embargo, el espacio se les cerró con la entrada en ese despacho de Pedro Carreño.

Aunque se siente orgulloso de la labor que realizan a diario, considera que el acceso a la información estadística sobre seguridad en Venezuela es un derecho: "No le corresponde a las universidades dar las respuestas, sino a las autoridades en primera instancia, pero si ellos no lo hacen...", explica Briceño-León.

Detrás de los observatorios considera que hay "una sociedad que reclama un papel frente a un Gobierno que quiere copar todo.

Somos entonces la sociedad, gente común, estudiosos del crimen y de la violencia, que estamos dando una respuesta".

OBSERVATORIO HANNAH ARENDT

El discurso que el presidente Hugo Chávez Frías pronunció el 25 de diciembre de 2005 motorizó la constitución de este observatorio. El profesor e investigador Heinz Sonntag aprovechó aquella oportunidad para redactar un comunicado que condenara las apreciaciones del primer mandatario como "antisemitas". Unas 300 personas avalaron el documento, entre académicos, músicos, sociólogos, estudiantes y novelistas, entre otros. Dos semanas después, 40 de ellos se reunieron nuevamente y plantearon la necesidad de hacer un seguimiento "a las barbaridades en el discurso gubernamental de los medios de comunicación social del Estado", recuerda.

Fue así como el 30 de marzo de 2006 en una sala de la Ciudad Universitaria de Caracas tuvo lugar la primera de sus actividades. Pero sería en julio cuando registraran la organización como asociación civil, llamada Observatorio Hannah Arendt, pues, cuenta Sonntag, que "el registrador no quiso ponerle el término antitotalitario porque lo consideraba político". El objetivo quedó planteado: "Pretendemos seguir la actividad gubernamental del régimen y denunciar las barbaridades que comete en materia cultural, en sus políticas de derechos humanos y en comunicación", agregó.

Tres universidades del país asumieron el patrocinio de todas las actividades que realizara la organización: la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Católica Andrés Bello. Así, entre 2006 y 2007 desarrollaron 15 seminarios en estas casas de estudio, y en universidades del exterior, para discutir sobre el caso venezolano.

En la actualidad, considera Sonntag que aún faltan algunos pasos para consolidar el totalitarismo en Venezuela, pues "estaban previstos en el proyecto de reforma constitucional que ahora nos impone a chorros". Sin embargo, existen para él algunos rasgos visibles de que el camino hacia el "socialismo del siglo XXI" está en construcción. Entre ellos, "el montaje de un partido único, con pensamiento único y con una manipulación única encarnada por el Presidente"; la ideologización de la educación; la constitución de la Reserva, como una "guardia pretoriana" bajo las órdenes del primer mandatario, y la hegemonía comunicacional. Todas son razones suficientes para que, según Sonntag, "el pueblo exija que el Presidente sea juzgado".

OBSERVATORIO COMUNITARIO POR EL DERECHO A LA SALUD

Se constituye en mayo de 2007 a través de una alianza entre organizaciones civiles y académicas que se establecieron en equipos nacionales y locales de monitoreo por el derecho a la salud, explica la introducción de su "Informe sobre la situación de la atención sanitaria en Venezuela" para ese año.

Los objetivos que los han movido se centran así en la producción de métodos de observación, monitoreo y seguimiento del tema de la salud para crear una red de bancos de información, así como el análisis de las repercusiones que la desatención sanitaria de parte del Gobierno puede generar en los ciudadanos.

Como todos los observatorios, el fin principal del Comunitario por el Derecho a la Salud fue el de constituirse en instancias de investigación independientes del Gobierno. Desde sus inicios, once organizaciones lo han integrado. Entre ellas, Convite, Acción Solidaria, Provea, el Comité de Salud Jacinto Convit en Vargas, el grupo social Cesap y la Unidad de Políticas Públicas de la Universidad Simón Bolívar.

El año pasado, la revisión bibliográfica y las encuestas a 80 familias, 33 establecimientos de salud y 26 organizaciones comunitarias que realizaron para el Informe, les permitieron agrupar entre sus hallazgos la existencia de "sistemas de salud separados, sin comunicación ni coordinación funcional y territorial". Así, por un lado caminó Barrio Adentro y por otro, el Sistema Público Nacional de Salud.

De la misma manera, concluyeron que la participación del presupuesto ordinario público del Ministerio de Salud y Desarrollo Social se ha mantenido desde 1999 por debajo de 2%: "Uno de los gastos más bajos del mundo (...) por persona".

Paralelamente, las encuestas demostraron que 25% de las familias se vieron afectadas por la negación de atención médica y que de ellos, 12,5% afirmó que vivió esta situación en hospitales públicos y en los consultorios de Barrio Adentro.







TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Mayo 2008  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog