El testamento

Por Venezuela Real - 18 de Mayo, 2008, 15:12, Categoría: Política Internacional

ALBERTO BARRERA TYSZKA
El Nacional
18 de mayo de 2008

"El Gobierno venezolano cree que se trata de una enorme conspiración internacional, con miles de cómplices, que sólo busca sacar del poder a Chávez"

Los tiempos de la prensa escrita son muy estrechos. La competencia con la velocidad de Internet o de la televisión es muy desleal. La prensa escrita tiene cada vez menos relación con la realidad. Porque la realidad es ya, es ahora. La prensa escrita no pertenece al mundo en vivo y en directo. Con estas primeras líneas, pretendo justificar, no sé si con demasiado éxito, lo que me ocurre. Estoy sentado sobre la madrugada de este miércoles, tratando de darle un orden a mis dedos sobre el teclado. Debo entregar esta columna ya, hace un rato, casi ayer. Le llevo demasiadas horas de adelanto a la Interpol.

Nunca llegaré a tiempo. Debo comentar la noticia antes de que la noticia ocurra.

Por lo pronto, el escenario planteado luce poco sorpresivo. El Presidente ha convocado una rueda de prensa con corresponsales internacionales justo a la misma hora que, en Bogotá, la Interpol hará público su informe. No hace falta ni siquiera cerrar los ojos para imaginar cuál de los Chávez que conocemos actuará en esa rueda de prensa. La batalla por el rating habrá comenzado.

Porque, sin dudas, a estas alturas, la herencia de Raúl Reyes podría ser, incluso, el excelente título de una telenovela. En medio de un confuso suceso bélico, de una invasión armada, de pronto resulta que aparece un tesoro, una caja fuerte que supuestamente contiene secretos capaces de cambiar, para siempre, la vida de toda nuestra familia. Es un punto de partida bastante clásico, casi diría que arquetipal, dentro de la narrativa del melodrama en nuestro continente. Un testamento mueve la historia.

El Gobierno colombiano ha apostado al tono ejecutivo, a una muy bien calculada administración de los efectos dramáticos. La jugada de la Interpol tiene la ventaja de incorporar a la naturaleza suramericana del producto una buena dosis de sobriedad. Interpol no es Macondo. Interpol suena a asepsia internacional, a técnicas, a puntualidad. Interpol suena a transparencia técnica, a equilibro planetario, a una Unicef para adultos. Colombia juega a la espera porque esperar le conviene. Ellos poseen el secreto.

El Gobierno venezolano está en la otra esquina, del otro lado del desespero. Ha gerenciado la expectativa de manera más errática, proponiendo demasiadas variables diferentes al mismo tiempo. Han pasado del silencio y la omisión a la denuncia pública del imperialismo norteamericano que, por supuesto, también está detrás de este nuevo argumento.

Han ido de la burla sobrada, del chistecito cínico, al arrebato, al grito, al insulto. Todos los caminos, sin embargo, conducen al mismo parlamento: el testamento es falso.

Desde el comienzo, el Gobierno venezolano ha cuestionado la posibilidad de que una computadora haya salido ilesa tras el ataque del Ejército colombiano. Y, de alguna manera, ciertamente, no deja de ser providencial que la computadora de Raúl Reyes haya sobrevivido intacta al bombardeo. No deja, también, de ser providencial que el camarada Reyes haya sido un hombre tan ordenado, que llevara un registro tan minucioso y disciplinado de toda su correspondencia. El Gobierno venezolano cree que se trata de una enorme conspiración internacional, sospechosamente armada con miles de cómplices, que sólo busca propiciar la guerra, sacar del poder a Chávez y quitarnos el petróleo. Estaríamos frente al mismo guión de la invasión a Irak. Allá fueron las inexistentes armas de destrucción masiva, aquí nos ha tocado otra trama: la herencia de Raúl Reyes.

Mientras, el Gobierno de Colombia sigue apostando al silencio. Esperan que el aval de la Interpol ayude a superar las dudas que se puedan generar a partir del origen de todo el material.

Pero ya sabemos que Uribe es bueno en el contraataque sorpresivo. Habla poco pero mete goles. Sin embargo, ya la duda está sembrada. Ya los gobiernos de Venezuela y de Ecuador han deslegitimado el testamento. Ese parece ser el nudo del conflicto que por fin ha comenzado esta semana. El Gobierno colombiano se empeña en convencernos de que las cartas son una evidencia irrefutable. Los gobiernos de Chávez y Correa están empecinados, queriendo convencernos de que las cartas sólo son una ficción, mala literatura. Por esta ruta, el debate puede resultar interminable, tedioso e inútil.

La palabra de uno contra la palabra de otro suele producir mucho aburrimiento.

Aun así, incluso con la perspectiva de tener por delante una larga y agotadora diatriba, sospecho que Chávez jamás podrá salir victorioso de esta batalla. En realidad, al final, el caso de la computadora de Raúl Reyes no tendrá que ver estrictamente con el territorio de lo cierto. Y esa es la tragedia que enfrenta el Gobierno venezolano. El problema para Chávez no es que el testamento de Raúl Reyes sea verdad o sea mentira. El problema es que, ante los ojos del mundo, es verosímil.

Es lógico. Es posible.







TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Mayo 2008  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog