La inflación avanza sin control

Por Venezuela Real - 30 de Mayo, 2008, 16:57, Categoría: Economía

Ricardo Villasmil Bond
TalCual
30 de mayo de 2008

En ausencia de un control firme y sostenido de la expansión monetaria y de un clima capaz de estimular la producción, los esfuerzos por contener la inflación tendrán a lo sumo efectos temporales y para colmo de males, marcadamente regresivos, ya que los mayores beneficiarios del dólar barato y de las emisiones de bonos públicos son los estratos de mayores ingresos

Milton Friedman, Premio Nobel de Economía en 1976, solía decir que la inflación es un impuesto que no requiere de un acto legislativo. Su arbitrariedad, sin embargo, no es su único atributo. Es asimismo profundamente regresivo, ya que afecta de manera particular a los asalariados y a quienes hacen una mayor proporción de sus gastos y ahorran exclusivamente en moneda local, es decir, a los más pobres. Por si esto no fuera poco, en el caso venezolano la inflación venezolana está representada más que proporcionalmente por el alza de precios en los bienes y servicios de origen nacional, los cuales son consumidos en mayor proporción por los hogares de menores ingresos.

Voceros del gobierno afirman que a inflación venezolana es causada por la especulación de productores y comerciantes, y más recientemente, por el alza mundial en los precios de las materias primas, y particularmente de los alimentos. Las encuestas de opinión muestran que la primera parte de esta explicación goza de cierta aceptación.

En Venezuela es evidente la existencia de acciones aisladas y concertadas de especulación por parte de productores y comerciantes, y ello explica en buena medida el hecho de que los márgenes de ganancia y de comercialización en Venezuela sean en promedio mucho más altos a los que se obtienen en otros países (el riesgo de inversión es sin duda otro factor que contribuye a elevar dichos márgenes).

INFLACIÓN IMPORTADA

Sin embargo, una cosa es márgenes altos– y por tanto precios altosy otra cosa es inflación alta. El primero es una medida de nivel y la otra una tasa de crecimiento. En otras palabras, la especulación hace la vida más cara, pero no cada vez más cara.

Con respecto a los aumentos en los precios de las materias primas a nivel mundial –la llamada inflación importada-, no sólo Venezuela está sufriendo sus embates.

En efecto, organismos ! internac ionales como Naciones Unidas y el Banco Mundial han alertado en sus devastadoras consecuencias del alza en los precios de la energía y de los alimentos en la lucha contra la pobreza.

Y la edición más reciente de la revista The Economist le da un tratamiento privilegiado al resurgimiento de las presiones inflacionarias a nivel mundial y a sus consecuencias económicas, políticas y sociales. En este contexto, Venezuela, es víctima y victimaria a la vez: como país exportador de petróleo, se beneficia del boom de precios, pero como importador neto de alimentos, lo sufre.

En ningún caso, sin embargo, puede atribuírsele a la inflación importada un rol estelar en la inflación venezolana. La inflación venezolana (22,5 en el 2007 y 8,9% entre enero y abril de este año) es la más alta del continente y la segunda más alta del mundo detrás de la de Zimbabue.

El resurgimiento de la inflación reseñado en The Economist se refiere a niveles cercanos al 4 por ciento en los EEUU y por encima de 3 por ciento en la zona del euro, suficiente para atormentar a los Presidentes de los Bancos Centrales de esos países.

En otros países es un tanto más elevada. En China, India, Indonesia roza 10 por ciento, y supera este nivel en países como Arabia Saudita, Rusia y Argentina. En Brasil, sin embargo, la inflación del 2007 fue de 3,6%, en Colombia 5,5%; en Chile 4,4; en Perú 1,8% y en México 3,9.Y eso a pesar de que a diferencia de Venezuela, estos países sufrieron además los efectos de los aumentos en el precio de los combustibles y de la energía en general.

El grueso de la inflación en Venezuela tiene su origen en la expansión monetaria provocada por el gasto público financiado con el ingreso petrolero, en las presiones de demanda sobre una oferta reducida, y un factores inerciales (En el 2007 Venezuela cumplió 22 años con inflación anual de dos dígitos y 35 años desde que tuvo inflación menor de 3 por ciento), que son exacerbados por la falta de credibilidad en las autoridades económicas y ! en sus m etas de inflación.

LA ACCIÓN DEL GOBIERNO

Atender estos problemas escapa del ámbito de influencia del Banco Central. En ausencia de un control firme y sostenido de la expansión monetaria de origen fiscal y de un clima de inversión capaz de estimular inversiones en el sector privado dirigidos a aumentar la capacidad de producción, todos los esfuerzos por contener la inflación mediante la fijación de la tasa de cambio o a través de operaciones de absorción de liquidez tendrán a los sumo efectos temporales, y para colmo de males, marcadamente regresivos, ya que los mayores beneficiarios del dólar barato y de las emisiones de bonos públicos son los estratos de mayores ingresos.

El gobierno toma la decisión correcta lo correcto cuando decide proteger a los sectores más pobres del aumento en los precios mundiales de los alimentos y de la energía. Su ejecución, sin embargo, es pésima. Al hacerlo a través de controles de precios lo hace de manera generalizada y no focalizada hacia los sectores más pobres, con lo cual pierde recursos que debería concentrar en los sectores más vulnerables y desestimula además la producción de los bienes y servicios sujetos a control.

Mucho más recomendable sería subsidiar la demanda a través de transferencias a los grupos más vulnerables, en lo posible condicionadas a la participación de sus receptores en programas de inversión social: asistencia materno-infantil, asistencia escolar, programas de entrenamiento laboral, etc.

Lo más importante, sin embargo, es contar con una visión de conjunto. Manejar una economía es como cocinar o como dirigir una orquesta. No basta con contar con ingredientes o con ejecutantes de primera línea.

Ninguno por sí solo es garantía de éxito, la calidad del resultado final dependerá de que ellos actúen de manera armónica, complementándose entre sí en búsqueda de un objetivo superior. Cualquier exceso o defecto (mucha sal o una trompeta desafinada, por ejemplo) puede arruinar por com! pleto to do.

En este sentido, es importante recordar que el control de la inflación es un objetivo intermedio, importante para lograr el objetivo superior de elevar el bienestar de los ciudadanos, pero insuficiente por sí solo.

Intentar controlarla además a expensas de un aparato productivo que no puede competir con las importaciones, con reducciones impositivas que debilitan al fisco, y creando un clima de atropellos y expropiaciones que alejan la inversión privada, equivale a matar al perro para acabar con la rabia.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Mayo 2008  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog