Socialismo del siglo XXI...

Por Venezuela Real - 9 de Julio, 2008, 12:31, Categoría: Economía

TELMO ALMADA
El Nacional
09 de julio de 2008

Un informe de la asociación Liderazgo y Visión describe por primera vez, y en sus propios términos, la doctrina económica bolivariana

En una de esas cadenas de radio y televisión en las que el presidente Hugo Chávez suele relatar largas anécdotas plagadas de detalles y confidencias de sus conversaciones privadas con presidentes, jefes de Estado y de gobierno, el mandatario venezolano hizo una revelación esclarecedora: ansioso de orientación sobre cómo llevar adelante la revolución en Venezuela, Chávez le preguntó a su homólogo de Cuba cuáles, a su entender, fueron los errores cometidos durante el proceso cubano.

Castro, según el relato, admitió algo de lo que no se tenía mayor noticia. Al parecer, el proceso cubano entendió, muchos años después de ocurridos los hechos, que no debió eliminar la propiedad privada de un plumazo, ni tomar en un solo día el control de las principales empresas privadas, porque no se tenía la capacidad para gestionarlas eficientemente, y la producción se desplomó. En lugar de traumática y abruptamente, pudo hacerse lo mismo en forma progresiva.

No es casual que este lineamiento, proveniente de alguien a quien el presidente Hugo Chávez se refiere como padre y mentor político, aparezca entre los primeros postulados económicos del denominado "socialismo del siglo XXI", tal como los recoge y enuncia la asociación civil Liderazgo y Visión, que acaba de completar el primer trabajo que condensa, resume y ofrece una explicación razonada acerca de qué es exactamente y cómo funciona el denominado "socialismo del siglo XXI", algo que, por más que se les pregunte, no han hecho ni los líderes del PSUV ni el propio promotor principal de la idea, el presidente Hugo Chávez.

Sociedad de iguales

"Lo que tratamos de hacer es caracterizar claramente el socialismo del siglo XXI según sus propios términos, mediante una evaluación crítica de sus principales planteamientos y un balance real del caso venezolano", explica Roberto Casanova, director académico de Liderazgo y Visión y uno de los autores del proyecto denominado Socioscopio, que ha observado el proceso venezolano, según su descripción, "en la forma más objetiva posible y sin pretender hacer caricatura".


Antes de pasar a los enunciados, puede adelantarse una conclusión: el socialismo bolivariano, tal como lo caracteriza el Socioscopio, presenta muchos más rasgos concretos del comunismo de los siglos XIX y XX que de lo que muchos analistas describen como socialismo moderno y democrático.

Los autores ilustran su investigación con el cartel propagandístico que conmemoró, en 1971, los 100 años de la comuna de París. "La commune ou la mort", recuerda la pieza. "Ya desde esa época estaba presente un eslogan que hoy es familiar –señala Casanova– y buena parte de las convicciones que están en el socialismo del siglo XXI siguen siendo las mismas".

De hecho, más que una doctrina económica, como el capitalismo, el liberalismo u otro, los promotores del experimento venezolano interpretan este nuevo socialismo como una cosmovisión.

"Plantean una utopía –explica Casanova– que consiste en alcanzar la mayor suma de felicidad social posible", una proposición fundamental que aparece entrecomillada en la mayor parte de los textos oficiales sobre la materia, y que toma prestado por igual de las referencias utópicas del marxismo y de una cita concreta del libertador Simón Bolívar.

Y esta utopía consiste, según los resultados de la investigación, en "alcanzar una sociedad en la cual todos tienen lo mínimo para vivir una vida digna, pero nadie tiene tanto como para explotar a otro", explica Casanova. "Se trata de llegar a una sociedad de iguales, a la que se hace referencia una y otra vez en numerosas publicaciones oficiales y en los trabajos de sociólogos como Heinz Dieterich. La justicia social consistiría en garantizar a todos similares condiciones de vida material, y para lograrla hay que entender que para ellos la sociedad sólo avanza por medio de la lucha de clases, que es el hilo conductor y el motor de la historia. Todo esto, palabras más palabras menos, contenido en el manifiesto comunista de Marx y Engels".

Doctrina económica

Así que en lo ideológico, el socialismo bolivariano hilvana "hábilmente", según refiere Casanova, por igual del marxismo y del legado de los próceres venezolanos que, "como sabemos, eran liberales del siglo XIX". En lo económico, una materia más concreta, los postulados no escritos del socialismo del siglo XXI, tal como los describe el proyecto Socioscopio, se desprenden directamente de la experiencia: Eliminación paulatina de la propiedad privada Aquello a lo que se refirió Fidel Castro una madrugada. Mientras existan los medios privados de producción existirán las condiciones para que el sistema de explotación capitalista se perpetúe.


De acuerdo con la investigación de Liderazgo y Visión, "debe quedar absolutamente claro que el socialismo del siglo XXI es incompatible con la propiedad privada de los medios de producción, tal como lo era en el comunismo del siglo XX". El problema estriba en que la desaparición de la propiedad privada de estos medios de producción "no puede ocurrir súbitamente, porque en las sociedades en las que esto ha ocurrido el efecto ha sido la desaparición de bienes y servicios, la escasez e incluso la hambruna".

De forma que en la versión bolivariana del socialismo, "mientras se fortalece el modelo, hay que darle posibilidad a los medios privados de producción, siempre que no se involucren en política, como vemos en la actualidad en el caso de China, donde convive e incluso se estimula la inversión privada apolítica".

Economía estatal y social

Un paso previo a la desaparición de los medios privados de producción son los mecanismos de la denominada economía social, y entre los que hasta ahora es posible caracterizar se encuentran los consejos de trabajadores.


Los sindicatos crean estas figuras, que tienen una trabajo fundamentalmente político dentro de las empresas, como el propio presidente Chávez ha reconocido en sus discursos. "El resultado observable es que muchas de las empresas en las que se han instituido estos consejos de trabajadores terminan siendo estatizadas. El rasgo distintivo de la economía social es, de nuevo, que la propiedad privada de los medios tiende a desaparecer".

Desaparición del sistema de precios

"Hay quienes todavía piensan que es perfectamente compatible una economía social, como la que propone el socialismo bolivariano, y un sistema de mercado, pero eso conduciría hacia un socialismo democrático. Para el socialismo del siglo XXI el sistema de precios también es incompatible, porque permite que el intercambio de bienes y servicios se haga mediante la lógica de la oferta y la demanda; es decir, la lógica del mercado, de la que surge la injusticia, porque el mismo bien puede ser intercambiado por un precio que supere con creces el trabajo que contiene o, al contrario, a un precio muy inferior, pero en todos los casos se generan distorsiones".


Trueque

La realidad de los precios debe ser sustituida, según la investigación, por la denominada economía de equivalencias, a la que se ha referido Heinz Dieterich. Se trata de una especie de perfeccionamiento del sistema del trueque, según el cual el precio de los bienes se fija de acuerdo con la cantidad de trabajo que tiene incorporado, y se intercambian por otros bienes que contienen el trabajo equivalente. Antes de alcanzar esta etapa, entran en juego regulaciones como las que ya conocemos: controles de precios y monedas sociales, como el Guaiquerí, el Turimiquere o la María Lionza, con las que se han hecho experimentos locales.


Planificación centralizada

En una economía con las características descritas, donde la propiedad de los medios de producción es estatal o colectiva, y los precios desaparecen para dar paso a un sistema de equivalencias, "el papel del Estado es importantísimo, porque se convierte en el gran regulador y controlador de la sociedad económica". Como vemos en la actualidad, el gasto público juega un papel fundamental y se convierte en el único motor económico.


Escasez

Todo esto –refiere la investigación– conduce a la característica fundamental de toda economía socialista de las que han existido a lo largo de la historia: la escasez es el signo distintivo de toda economía controlada y planificada centralmente, en la que el sistema de incentivos a la producción termina por quedar destruido y los bienes dejan de producirse en las cantidades que la sociedad requiere. La característica más visible de este tipo de economías son los anaqueles vacíos y las largas colas de consumidores. "En este momento es posible que no se aprecie tanto, porque todo lo que no se produce es sustituido con importaciones masivas", explica Casanova. "Pero si estas importaciones no se realizaran, por ejemplo, por un problema en el mercado petrolero, la economía venezolana se parecería mucho a la cubana, que es igual a la nuestra pero sin petróleo".


Integración económica antiimperialista

Las relaciones económicas en el plano internacional también están atravesadas por la misma lógica. "Todo lo que a nosotros nos parecen desviaciones de recursos internos hacia terceros países, despilfarro, regalos o transferencias indebidas a otros gobiernos, para el socialismo del siglo XXI constituyen formas de solidaridad y cooperación para ir construyendo la revolución continental y global".







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